Capítulo 17

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Ya habían pasado algunos días des del encuentro en casa de Serena con los que eran sus tíos. Las hermanas no habían parado de buscar maneras de comunicarse con su madre biológica con la ayuda de sus novios y sus tíos. Por ahora no habían encontrado modo alguno para hallar a su madre en lo que suponía aquel gran continente como era África. 

Aquella mañana, Alena y Serena se habían puesto de acuerdo en reunirse para comer en un restaurante. En el transcurso de la mañana Alena también había decidido ir un ratito al gimnasio para continuar con sus objetivos de ponerse en forma. Pero la sorpresa de Alena fue al salir del gimnasio donde ni más ni menos estaba ahí plantado Alan, con el que tantos problemas había tenido debido a los celos de su actual novio. El joven se acerco a Alena mirándola de arriba a bajo, como si no hubiera visto nada similar en siglos. La intención de Alena era ignorarlo pero a la vez sabía que no podía resistirse a los encantos del chico malo de la ciudad.

Alan saludó a Alena y la quiso invitar a tomar un café en el bar de la planta de arriba. Todo resultaba normal hasta que entraron en el ascensor. Allí dentro la cosa empezó a descontrolarse. Esta vez no fue Alan quien se lanzó sino que fue la misma Alena quien no pudo contener las ganas y le empezó a comer la boca. El ascensor iba de arriba a bajo sin control hasta que alguien picó y el ascensor finalmente bajó y abrió sus puertas. Lo que nadie se iba a imaginar es que al otro lado de las puertas estaría Benjamín con un ramo de flores para su novia como muestra de amor de sus cinco meses. Alena y Alan todavía seguían besándose con pasión sin darse cuenta del asunto, hasta que Benja chilló: ¡Aquí acaba nuestro amor! lanzando el ramo de flores dentro del ascensor. En ese instante Alena empujó a Alan y fué tras de Benja.

Después de una hora buscándole, Alena se dio por aludida. Llena de culpabilidad y con lágrimas en sus ojos fue directa al encuentro con Serena. De alguna forma u otra sabía que ella, su hermana, la podría ayudar con todo lo sucedido. 

Una vez reunidas, Alena estalló a llorar y le contó lo sucedido a su hermana. Serena, en esos instantes, se quedó sin palabras. Lo único que le salió hacer fue darle un buen abrazo a su hermana. Después de esto, empezaron a hablar con tranquilidad sobre como solucionar el asunto, por muy crudo que fuera. 

Todos sabemos bien que a Serena nunca se le acaban las ideas o al menos que sus ideas son bastante buenas en cuanto a soluciones se trata. Pero... será esta vez capaz de solucionar el conflicto de su hermana?

El gran cambio de AlenaWhere stories live. Discover now