Capítulo 18

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Habían pasado semanas des de la ruptura entre Alena y Benjamín. Por muy dura que fuera la realidad, Alena no había salido de su habitación en esas tres semanas. Serena, su grupo de amigos y hasta Benja habían intentado entrar pero ninguno de ellos había conseguido su propósito. Hasta los padres adoptivos de Serena, osea sus tíos, estaban empezando a preocuparse por la chica.

Justamente hoy lunes, ya había pasado un mes des de que Alena dejó de asistir a clases. Y otro día más en el que Serena debía apuntar cuales eran sus tareas nuevas. Ya se estaba volviendo costumbre ir al piso de Alena y dejarle los deberes en la puerta. Porque Serena sabía que aunque en esos instantes no le abriera la puerta, acabaría cogiendo sus deberes en otro instante donde no se cruzara nadie por su puerta. Así que una vez Serena terminó de comer se dirigió al piso de su hermana. Una vez allí se encontró con la sorpresa de que Alena todavía no había recogido sus anteriores tareas del pasado viernes. Serena no quiso preocuparse de todo, simplemente pensó que se encontraría mal. No quiso ni llamar a la puerta para no despertarla, así que dejó sus nuevas tareas en la entrada y se fue.

Ya estaba atardeciendo en Buenos Aires. El reloj rondaba las siete y media, hora en que Benja se prepara para ir a boxeo. El joven se encontraba tranquilo en su habitación cuando de repente escuchó un chillido bastante fuerte. No reconoció de quién era así que fue bajando las escaleras hasta que lo volvió a escuchar. Se percató que provenía de la habitación de Alena. Al ver que Alena tenía doble de tarea en su puerta no se lo pensó ni una vez y tiró la puerta de un golpe. Al entrar se encontró a Alena desmayada en el suelo. Benja pidió ayuda a las cocineras del bar de abajo que en seguida llamaron a una ambulancia. 

Cuando la ambulancia llegó, Benja se subió en ella para acompañar a Alena. Una vez dentro los médicos intuyeron que Alena pudo haberse estado drogando en esos días ausentes. Al escuchar eso, Benja quería morirse. Pensaba que todo aquello solamente había sido por su culpa. El joven no puedo aguantarse y estalló a llorar. 

Al llegar al hospital lo primero que hizo Benjamín fue llamar a Serena quién se encargó rápidamente de avisar a todo el grupo. El chico esperaba sentado en la sala de espera alguna buena noticia sobre su amiga. Mientras esperaba vio a todo el grupo entrar por la puerta del hospital. Todos se abrazaron fuertemente.

Cuando ya llevaban una hora esperando alguna noticia sobre Alena, salió un médico de su habitación y les informó que su amiga permanecía en coma en esos momentos. En escuchar eso todos se paralizaron sin saber que hacer. Serena, cómo no, se ofreció voluntaria para pasar la noche en el hospital con ella. Benja no acababa de estar de acuerdo pero al final pensó que eso sería lo mejor y que ya mañana vendría a visitarla.

Una vez todos los integrantes del grupo se marcharon, Serena pudo entrar en la habitación de su hermana. Para ella ese era un momento muy emotivo que nunca había vivido con nadie, sólo lo estaba viviendo con su gemela. Serena le cogió la mano a Alena y le estuvo hablando gran parte de la noche hasta que se quedó dormida con la cabeza encima de la cama.

Al día siguiente, el sol despertó a Serena. Al abrir los ojos pudo darse cuenta de que nada había sido un sueño, todo era la cruda realidad.

Sólo les quedaba rezar para que su amiga se pusiera bien y cuanto más rápido fuera mejor. Y es que quién se iba a imaginar que la pequeña Alena se volvería adicta a las drogas? Podemos comprobar que a veces una ruptura amorosa puede ser más dolorosa de lo que podría haber sido.

El gran cambio de AlenaWhere stories live. Discover now