VI

11 0 0
                                        

-Te escucho-Dije esperando su respuesta.

-Su... no te burles, a mí me parece lo peor pero bueno, soysuhermanamayor-Dijo rápidamente la última parte haciendo que casi no se entendiera, casi, pues sí la entendí.

-¿En serio?-Pregunte sorprendida.

-Sí-Dijo notoriamente apenada.

-Voy al patio-Dije alejándome.

Necesitaba aire me sentía asfixiada rodeada de tanta gente.

Me entretuve viendo un gran árbol era un cerezo japonés, me acuerdo de cuando lo sembré con mi madre, era su árbol favorito.

Me duele como fue y es mi vida, pero mi madre siempre la lograba mejorar levemente y a veces me trataba bien, me dolió mucho su muerte, tal vez sea masoquista de mi parte pero es así.

Estaba tan sumida en mis pensamientos que no me di cuenta cuando un chico se me acerco hasta que lo oí hablar.

-Hola-Dijo el chico.

-Hola-Dije aún viendo el árbol.

-Soy Leonardo-Se presentó.

-Soy Mackenzie-Dije de igual forma.

-¿Tú eres la hija mayor de Mariano Rivera?-Preguntó.

-Sí, soy yo-Dije mirándolo por primera vez, era un chico un poco alto con ojos aceituna y cabello marrón claro.

-Es bueno saberlo-Dijo y se fue.

Eso fue muy raro pero no me interesa, me volví y vi a el estúpido de Josh viéndome, quería ir hacia allá y darle un buen golpe.

Él se acercaba a donde yo estaba hasta que escuchamos a mi padre a punto de dar un anuncio de no sé que cosa.

Todos nos acercamos al pequeño lugar dentro de la mansión.

-Buenas noches y gracias a todos por venir, como ya sabrán esta pequeña fiesta es para celebrar mi contrato con la familia Lee y también para celebrar que al fin mi socio y mi hija mayor han decidido hacer oficial su relación-Dijo sonriendo.

¿Qué? ¿Relación? No, eso no puede ser, debe estar bromeando.

-Vamos suban-Dijo mi padre y fui obligada a ir junto a aquel chico que se presentó hace menos de quince minutos.

-Gracias a todos por estar aquí-Dijo Leonardo, yo seguía en shock.

-Chicos ustedes llevan casi un año y medio siendo novios en secreto y parecen listos para dar el siguiente paso-Dijo Mariano.

-El amor no conoce límites y el nuestro no es una excepción-Dijo aquel chico-Mi novia no dice nada ya que es un poco tímida.

Su novia... ¡No puedo creer que lo hizo! Mi padre me vendió sin siquiera ser capaz de decirme ¡Para esto era esta maldita fiesta!.

Soy un puto objeto ante sus codiciosos ojos y eso significa que estaré atada de por vida junto a alguien que acabo de conocer y apuesto a que su trato hacía mí no será muy diferente del de mi padre.

Ellos hablaban pero sus voces se escuchaban tan lejanos que me era imposible percibir lo que decían, aquel chico me abrazó por la cintura y nos alejamos de ahí.

Me guió hasta un banco alejado de todos situado en el patio.

-Sé que esto se ve mal y que apenas me conoces pero prometo intentar ser un buen esposo, dame una oportunidad y no te faltará nada en esta vida-Dijo y asentí.

-Somos novios, es lo mínimo que puedo hacer ¿No crees?-Dije con una sonrisa finjida.

No me sorprende que mi padre me haya vendido, me da igual, me sorprende la actitud de él.

Cuando habla no se siente como el chico que lo tiene todo porque tiene dinero, él quiere ganarse y merecerse todo o así se escucha.

También puede ser que sea de esos que solo fingen ser amables y después demuestran que sólo son otras escorias codiciosas que saben mantener una buena imagen y tapar sus huellas.

Gente que son vistas como ángeles y son peores que el mismo diablo.

El resto de la noche estuve junto a Leonardo recibiendo felicitaciones.

Cuando pude retirarme fui a mi habitación y me deshice de toda esa ropa y accesorios creados para dar la imagen de "Mucho dinero" porque eso es todo.

Me acosté boca abajo en mi cama y me tape con mis sabanas.

Hoy fue un día pesado pero sé que los otros días no serán precisamente más livianos.

Mi vida solo empeora, supongo que por ser la hija no deseada.

No tardo en lograr caer en los brazos de morfeo.

...

Veo a mis hermanas recién nacidas y un sentimiento de tristeza invade mi pequeño pecho.

La gente habla con mi padre dándole condolencias por su reciente perdida, la pérdida de su esposa.

Me pregunto ¿Qué será de mis hermanas sin una madre? Puede que conmigo no fuera la mejor pero se veía muy emocionada al estar embarazada de ellas.

No sé si será mejor o peor para ellas pero no puede ser tan malo, mi padre las quiere de verdad, a mí me odia desde que se enteró que venía en camino.

Las voy a cuidar y ayudar en todo lo que necesiten, no pueden tener mi misma suerte ¿Verdad?.

Me pregunto, ¿Mi madre hubiera intentando quererme otra vez con ellas? ¿O todo sería igual? Digo no creo que pueda ser peor.

Las tres me ven y aprecio los ojos azules de Rochelle, son como los de mi madre y los míos.

Lástima que a ella nunca le gustaron mis ojos.

Restriego mis lagrimales con mis nudillos para evitar que las lágrimas salgan.

Una de las bebés me agarra un dedo, es Rochelle.

Las otras bebés evitan mirarme pero ella no, ella me mira sonriendo.

Es tan hermosa, no se preocupa de nada, sus ojitos brillan de una forma muy linda, es casi mágica su sonrisa.

Quisiera ser feliz como ella ¿Cuándo era una bebé habré sido así de linda? No lo creo, Rochelle es hermosa y no puede haber otra más linda.

Claro a excepción de Maite y Anastacia, sólo que ellas tienen los ojos marrones como mi padre.

Las tres tienen vestidos muy caros de diferentes tonos pasteles y tienen unos collares especiales como el mío.

Is My LifeDonde viven las historias. Descúbrelo ahora