CINCO AÑOS DESPUÉS
—Solo cásate conmigo —sugirió el albino viendo a Casidi al borde de una crisis nerviosa—. No necesitas pasar por todo esto cuando te dedicaras a ser la madre de mis hijos.
—No puedo casarme contigo en pleno proceso de titulación, además no me voy a rendir con este proyecto. Nunca más me quedaré a medias de nada. Solo debo terminar y presentar esto para obtener mi maldito título.
—Era una opción. Necesitas relajarte. Les puede hacer daño que te estreses tanto.
—Es que es una mierda —casi gritó la chica—. Si ya pasé todos mis grados porqué tengo que presentar esta porquería.
—Te digo que no lo hagas.
—¡Dije que lo haré!
—Haz lo que quieras, entonces —concedió Lysandro rindiéndose en su intento de ayudar a su embarazada prometida a solucionar eso que parecía que odiaba, el proceso de titulación.
—Después de que me den ese maldito papel nos casaremos y jamás en la vida volveré a tocar un libro, lo prometo. Seré solo ama de casa —dijo la chica comenzando a llorar mientras volvía a revisar uno de los cien libros que utilizaba para sustentar el marco teórico de su investigación.
—Bien, haz eso —dijo Lysandro besando esa cabeza inmersa en los libros y tan llena de hormonas que soportaba solo por amor, luego de eso salió de la sala donde Casidi sufría para preparar la cena de esa noche.
Mientras ella terminaba el proceso de titulación, él sería el amo de casa. A final de cuentas él ya tenía ese maldito papel por el que ella sufría. Lysandro se había titulado por excelencia.
—Mejor si quiero trabajar —lloriqueó la chica rindiéndose de tanto estudio, yendo a la cocina donde el otro estaba.
—Entonces te ayudaré con tu tesis, porque sin título no conseguirás trabajo.
—Eres el mejor. Me alegra que me acosaras hasta que me enamoré de ti.
—A mí a veces no me alegra tanto —dijo el albino con fingido cansancio.
—Qué pena, te aguantas ahora y me aguantas —dijo la chica sonriente, abrazándose a la espalda de ese que terminaba de cocinar su cena.
Lysandro asintió y se volvió para corresponder el abrazo de esa que en serio amaba y que en realidad no debió esforzarse mucho en conquistar.
Después de que se declararon novios en la sala de delegados habían estado saliendo como los amigos que eran, terminando enredados en un lindo amor que llegó de a poco, y de a poco creció.
—Pero lo de casarnos es en serio —informó el albino terminando de servir los platos.
—Por supuesto —dijo Casidi acomodando los cubiertos—. Soy tu castigo por ser tan molesto e insistente.
—Eres un buen castigo... a veces.
Casidi le miro con sorpresa y, tras abrir la boca enorme, sonrió divertida.
Lo mejor de Lysandro era esa apacible expresión que repelía incluso sus hormonas. Haberse enamorado de él era, sin duda, lo mejor que había hecho. Eso y besar a Nathaniel, que aún a veces hacía saltar su corazón cuando sonreía.
Aunque ese latido descontrolado solo era reflejo de un corazón que se había quedado conectado con el suyo por medio de un dulce hechizo.
—FIN—
Wah, se terminó la historia. Gracias por leer. Los invito a pasarse por mi perfil y conocer el resto de historias tan hermosas como esta que he publicado. Besos.
ESTÁS LEYENDO
SWEET SPELL
Fanfiction"-El corazón de una chica te niegas a adorar, lo que ellas necesitan por las malas aprenderás, un hechizo yo convoco para cambiar a un idiota, y si el amor no encuentras mi magia jamás será rota-" Castiel, experto jugador del amor, cae en la trampa...
