Jacob Black

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No estaba muy feliz por aquellos comentarios. Bella estaba presente y por más que le molestará saber que Edward no era libre, tampoco podía ir diciéndole eso a la esposa de su «destinado»; ya empezaba a sonar como en esas historias que había leído en una página llamada Wattpad sobre Alphas y Omegas; sobre que quería tener alguna relación intensa con él de cabello color cobre y cálidos ojos rojos cuando lo cegaba el hambre o se enojaba, nótese el sarcasmo en todo su esplendor.

—¿Qué tanto están cuchicheando?—cuestiono soltando a su padre.

Se le había olvidado el pequeño detalle que Edward seguía casado, que tal vez no sería correspondido y que la atracción que sus cuerpos habían sentido tal vez sea a causa de la falta de contacto del mayor con su esposa.

—¿Qué tienes Jake?—se le acercó con cuidado tomando su cara entre sus manos, no era delicado, tampoco era una chica pero no podía evitar tratarlo como lo más delicado del mundo.

—Pienso en cosas—se derritió bajo aquel toque magico en sus mejillas. Esa dulzura que soltaba cada poro de su piel—tantas que me preocupan.

Se ocultó en su pecho embriagado del olor natural de su compañero. Le gustaba esa cercanía casí placentera. Su padre lo observo atento, Sam suspiro resignado mientras que Seth aplaudía a lado de Alice. Rosalie sonrió con afecto, pero es que él lobo le caí bien en el fondo. Emmett le dió un empujón amistoso a Jasper haciéndole saber que era una aprobación silenciosa y él se la devolvió, con más fuerza pero lo hizo.

Enredo sus dedos en su cabello jugando un poco con el, acercandolo más a su cuerpo haciendo que sus manos acariciaran esa espalda ancha y sensual que tenía, respiro con calma haciéndole cosquillas en el cuello. Tal vez podría dejar a Bella para quedarse por siempre de esa forma.

—¿Qué hacen?—la voz de Bella arruino el momento tan dulce que tenían.

Quil le pego en el costado a Embry para que estuviera pendiente de los movimientos de la neófita, no sería su culpa sí arrancaban cabezas de un buen movimiento. Lo más seguro es que alguien terminará siendo herido.

—Bella, no te metas—gruño Seth dejando a más de uno sorprendido.

Él dulce, amable, imperactivo, sonriente, parlanchín y muy calmado Seth había alzado la voz de una manera amenazante como sí a él le estuvieran perturbando en realidad.

—Calma Seth—Jake se le acerco para calmarlo un poco—no te inquietes, sólo respira profundo, no puedes ir arrancando cabezas.

—Es que te ves tan feliz hermano—se mordió los hasta el punto de dejarlos rojos e hinchados.

—Calma—lo abrazo por los hombros con una sonrisa comprensiva—sabes que nadie me saca de quicio más que tú.

—Eres un ldiota Jake—le dió un par de golpes en el pecho mientras jugaban.

—Deberían irse—Jasper la había soltado. Jake entraría en fase a la menor provocación y él lo podía sentir—los cachorros deben estár con los suyos.

Todos pensaron que él que se le iba ha tirar encima está vez sería Jacob pero no fue así, él que jalaba su cabeza con sus dientes intentando separarla de su cuerpo con sus manos enfrente de su cara, pero no podía sujetar la mandíbula ante tal ataque errático. Nadie reaccionó a tiempo cuando los dientes del lobo se hundieron en su cuello.

—Seth, ¡no!—él azabache corrió a sujetarlo del cuello, pero ya era demasiado tarde.

La cabeza de Isabella Swan ya no estaba en su cuerpo. En verdad que era lo peor que pudo pasarles, siempre habían controlado al chico para no salir con ese tipos de cosas,  nunca les había pasado. Siendo sinceros les sucedía mucho con los chicos novatos, no con algunos ya centrados e informados de como controlarse.

—¡Seth!—lo jalo tomándolo del ocico y apretandolo contra el piso para separarlos.

Nadie había reaccionado del todo, era un espectáculo. Estaba incómodo ante las manos de Jacob sujetandolo con tanta fuerza, como sí en cualquier momento pudiera lanzarse encima de alguién más. La primera en salir del Shock fue Rosalie dando un salto y un grito algo agudo. Retrocedió hasta ocultarse detrás de Emmett, estaba sorprendida ante el ataque y la brutalidad. Los ojos de Renesmee se llenaron de sangre, dando pequeños hipidos, estaba llorando a mares la pequeña.

—Tranquila Rosalie—intento calmarla mientras se daba la vuelta para abrazarla.

Un gruñido de Seth asusto un poco más a la rubia. Lo sometió más fuerte obligándolo a regresar a su forma humana. Había el olor del pánico, muy en el fondo el de la satisfacción, al igual que el olor del dolor.

—Eres un idiota—murmuró arrastrando al menor para darle un poco de ropa—lamento lo de Bella...

Su voz fue como un suave murmullo para adormecer a cualquiera. Carlisle miraba a Edward como preguntándole que estaba dispuesto a hacer. Y no eran las únicas miradas encima suyo esperando una reacción, ya sea de odio, o tal vez un poco de ira destructiva. Pero no reaccionaba, sólo deslizaba una pequeña sonrisa por sus labios mirando lo que quedaba de su esposa. No sabía que camino tomar, pero al ver la cara del viejo jefe Billy Black lo entendió.

Le estaban dejando el camino libre para amar a su hijo, poder tenerlo y no destruirlo en el proceso. Porque como todo padre sólo quiere el bien de sus hijos. Entendió las miradas de Sam hacia su persona, los gruñidos bajos de Leah, Esme lo tomo del hombro susurrandole unas cuantas cosas al oído.

Su cara se ilumino y por fin la sonrisa afloró en sus labios rojos. Estaba decidido, ayudarían a Bella, porque aún había una solución, pero lo mejor era dejar las cosas en un fin.

—Tienes razón Esme—le dió un beso en la mejilla con cariño—Jacob Black es increíble y merece más que esto.

La familia Black respiró aliviados al ver al vampiro ir por los dos lobos. Una situación menos que controlar.

—Bien...—murmuró Carlisle mirando una escena que nunca le era agradable—hay que ayudar a Edward con esto.

Aquí actualización, chicos nunca escriban y hagan ejercicio al mísmo tiempo. Te mareas te confundes y vomitas. @.@

Desde el crepúsculo hasta el amanecer.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora