Un mes y empiezan a darme celos

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Llevaban alrededor de un mes juntos. O un poco más, el caso es que no se soportaban uno al otro y eso era lo más molesto a su parecer. No le molestaba tener ha Alec en su casa detrás de Embry totalmente embriagado con el olor del chico, sí, porque sabía que eran pareja y que él vampiro empezaba a sentir un cierto tipo de atracción hacia el menor. Tampoco le molestaba ver rondando a Sam ha su querido padre adoptivo Carlisle, pidiéndole una oportunidad cuando sabía que él vampiro estaba casado, y hasta donde él sabía era feliz en su matrimonio. Y no, no era por tener a Seth con Emmett en todos lados «demostrando su amor» y estaba totalmente seguro que el trío amoroso de Leah no era la razón de su mal humor, apostaba su cabeza a que ella no le molestaba, ni mucho menos Isabella que había decidido irse de la casa, aunque Renesmee decidió quedarse luego del divorcio.

No, no podía sentir celos de Stiles Stilinski, por qué sí, había aceptado llamarlo así desde que le dijo su nombre y sintió la lengua enredarse de manera tortuosa. ¿Es qué quien en su sano juicio le llama a su hijo Mieczyslaw Stilinski?, Él no le pondría ese nombre a sus hijos, suena algo patético, y que Derek Hale no le escuchará porque le cortaría la cabeza. Él no quería pelear con un hombre lobo.

Y parecía que los pensamientos de Hale estaban por el mismo rumbo, porque le llamó la atención verlo mirando hacia su dirección con los brazos cruzados, esa cara; que ya sabía que era por naturaleza; que ahora sí demostraba cierto toque de malhumor lobuno, tal vez las cejas moviéndose fueron la clara señal para dar a entender que debían alejar a sus parejas. Porque Jacob había tomado cierto toque de valor al ver a Stilinski enfrentarse al amargado de su novio.

—¿Qué crees que haces?—cuestiono Stiles al ver a Jake jugar con unas pequeñas piezas de madera.

—Artesanías—ríe al ver a su cara tan cerca—¿Stiles, crees que a Eddy le gustará?—le susurró al oído, lo suficiente bajo para que nadie más que ellos dos lo escuchará.

—Se sonrojo al entender—¿Me enseñarás a hacerle uno a Derek?—susurro con suavidad tomando la mano de su primo.

Y el sonido de algo siendo roto se escuchó, Derek había estrellado el puño contra la pared más cercana dejando un enorme hueco. Es que ver a su primo tomar de la mano a su pareja le hizo sentir «Celos» y esa palabra no debería existir en su vocabulario, y menos con Jacob, porque eran familia.

—Te enseño—dijo bajito como confidente—sí prometes dárselo para este año.

El adolescente asintió con entusiasmo, esperaba ser tan bueno con las manos como resultaba serlo con todo lo sobrenatural con lo que se enfrentaban a diario. Un beso en la mejilla de manera suave y exclusivamente como pariente fue lo que ocasionó que fuera turno de Edward para romper algo en la casa.

El Alpha camino con determinación hasta él primo lejano, que comenzaba ha arrepentirse de presentarle a Stiles, porque sí, tanta cercanía lo ponía nervioso y se detuvo cuando la risa del de ojos color whisky se escuchó lo suficiente como los murmuros que le daba al azabache.

—¿Tú crees que le guste un lobo, o le hago un Triskel?

Ese pequeño lapso de tiempo en el que su cerebro intento conectarse y devolver las funciones cerebro-boca a la vida, sintió algo de nervios inundar su pecho hasta casi hacerlo explotar de la emoción.
Pero todo se detuvo cuando Erica entró riendo de manera estruendosa a la casa, seguida de Boyd, luego podrías ver a Scott hablando de una manera muy animada con Seth. Y los demás betas se lanzaron encima de Stiles, lo saludaron como si fuera el Omega de la manada, porque eso era, sintió la sonrisa extenderse cuando él vampiro fue quien cargo a Jake como un costal antes de que los demás terminarán de caer sobre la mamá de la manada.

—Eddie—la voz del moreno le hizo mirarlo—bájame hablaba con Sti de cosas importantes, cosas de manada.

Esas palabras no le sorprendieron, después de todo él menor eso era, parte de la manada. Pero aún así no lo soltó, al contrario le dió una nalgada en ese redondo y apetecible trasero que su pareja se traía, dejo a los invitados comportarse como sí estuvieran en casa y llevo al lobo a su habitación.

—Eddie—la voz le salió amortiguada por morderse los labios—¿Qué haces?, No podemos hacer nada en la casa.

—Claro que podemos, en ningún lado vamos a tener privacidad.

Jacob evitó mirar por mucho tiempo al vampiro mientras intentaba escapar de sus brazos. Pero al final no lo consiguió y termino siendo recostada en aquella suave cama de sábanas blancas y algo arrugadas, porque el algodón le gustaba en su forma actual de híbrido y eso Edward lo sabía ha la perfección.

Tal vez por eso había estado haciendo remodelaciones en su antiguo cuarto en la casa Cullen, para tenerlo contra el colchón de esa forma cuando le diera la gana y el rodeará su cuello con sus brazos de una manera perfecta mientes sus labios buscaban la sincronización adecuada en un baile de lenguas que solo ellos podrían conocer desde ese precioso instante hasta que el tiempo se les acabará.

Sus sentidos le exigían acariciar la piel fría de Edward bajo esa camiseta que posible no extrañaría porque no se quejó en ningún momento cuando la destrozó en un solo movimiento. Sacar las garras casi como un hombre lobo no era su intención, pero la ropa empezaba a molestarle.
Un gemido agudo salió de sus labios cuando él vampiro mordió su clavícula derecha dejando un chupetón que por más que intentara no duraría el tiempo suficiente. Vamos tener curación instantánea no le ayudaba a ninguno de los dos.
Su ropa fue retirada con más delicadeza y tiempo, no como él que lo quería desnudo de una vez.

Lamento tanto en tardar en actualizar, pero mi cerebro no quería funcionar hasta en una sesión de ejercicio me puse a escribir, créamen me ha ayudado a terminar todo el capítulo. Y puede que alrato tengan otro con el Lemon completo.

Desde el crepúsculo hasta el amanecer.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora