Ángel

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Un ángel entró sin miedo
a la última comisaría.
El crimen cometido:
cien kilos de sueños.

Un ángel comerciante,
de golosinas alucinantes.
Con líneas y pastitas
recortaba lágrimas.

Un ángel de amor donante.
Indulgencias no pedía.
Fiaba los embrollos
extasiando los sentidos.

Un ángel con aureola espumante,
alas de polvo
y calzado de plasticina.
Volverá hoy a inyectarte
falsa alegría.

Noches de cigarrilloDonde viven las historias. Descúbrelo ahora