Tal vez no perfecta,
pero sí bandida
He robado tus letras,
tu música y tu poesía.
Las amé hasta hacerlas mías.
Pero la usurpación de tu amor,
se doblegó en medio de mi voz.
Y comprendí que este tesoro,
no vale oro,
si no adherimos nuestras almas,
cantando nuestros coros.
