Capitulo 28.- Jalar el gatillo.

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____________ Kaspbrack:
Me despierto sobre la nada, me levanto y miro a mi alrededor.
Todo es completamente blanco, bajo la vista a mi misma, la ropa con la que llegue al pozo, sigue sucia, apestosa y rota, mi cabello no se encuentra en mejores condiciones. No se como se ve mi rostro, no hay ningún espejo cerca, o algún otro objeto. Pero de lo que estoy segura es que Georgie no esta a mi lado y no me encontraba en el pozo.

-Nos reencontramos de nuevo Kaspbrack.- y ahí vamos otra vez.

-¿Acaso no puedes dejarme respirar ni un día?.- pregunto sentándome en la nada, se que esto tardara un rato.

-Sabes que yo nunca te dejare, eres mía  _________ y no puedes evitarlo.- yo rodé los ojos.- ¿u olvidas quien te cuido estos últimos dos años?.

-¿¡No puedes echarme en cara otra cosa!?. Solo fueron dos años.

-Claro, ¿Qué son dos años? no fueron de importancia, solo Bill tuvo 2 hermosos años de relación, Eddie solo estuvo 2 años lamentándose, Stan solo estuvo 2 años en depresión, tu madre...

-¡A ella no la metas en esto, ni a mis amigos o mi hermano. Sabes que esto es entre tu y yo!.

-¡Claro que no!. Ellos son la razón por la que escapaste, ellos son la razón por la que tú y yo no estamos juntos.

-Sabes que nadie puede separarme completamente de ti, es decir, tú estas en todos lados.

-Tú y yo sabemos que estas atada a mi, vuelve conmigo ___________. Vuelve y no tendrás que preocuparte por nada nunca más, serás mi mano derecha. Y juntos, lograremos terminar con todo.- cada vez que lo escuchaba hablar, algo dentro de mi, en lo mas profundo, se movía como un huracán, me sentía poderosa. Cada vez que lo escuchaba en mi crecía un sentimiento de seguridad y poder el cual se iba haciendo mas grande, sentía como si pudiera destruir a cualquiera y comencé a sentir que de cierto modo, me sentía bien cuando él estaba aquí.

Era como cuando Bill me abraza, es ese sentimiento de alivio y protección, aquel que te hace sentir que mientras estés con él nada podrá dañarte. Y mientras siga contigo puedes lograr lo que sea.

-Tú eres como yo __________, ¿o enserio pensaste que en verdad eras parte de ellos?. Tú no eres como ellos, tú eres una asesina; sabes bien lo que hiciste. Sabes bien que nunca volverás a ser normal desde que empezaste a matar.

-Iban a lastimarme, Fue en defensa propia.

-Pero Lo disfrutaste...sabes que te saciaste cuando viste la sangre esparcirse por todo el suelo.
Sus palabras eran como un chip, que se incrustaba en mis pensamientos.
Empecé a dejar que ese sentimiento se apoderara de mi. Y se sentía tan bien, me sentía tan plena.
Y de pronto me hacia querer despertar y matar a todos; a TODOS.

Pero cuando estaba a punto de rendirme, a punto de perder la batalla me di cuenta.
Hay algo que falta, algo que no puede pasar desapercibido. Ese algo que te hace sentir mariposas en el estomago y hacer que tus mejillas se ruboricen, hace falta ese algo que te hace sentir como la persona mas feliz y afortunada en este maldito mundo.
Ese algo, el cual tiempo atrás incluso pensé que era una perdida de tiempo Y ahora era tan esencial en mi. Que cuando creí estar completa y estuve a punto de caer en el juego logro hacerme reaccionar de un instante a otro, como una bofetada de realidad.

-Tal vez...tal vez si soy un monstruo, tal vez soy la peor persona en este mundo. Pero esos chicos, a los cuales "no pertenezco" me aceptaron sin importar lo que haya o no hecho, sin importar quien soy. Y ¿sabes? Son lo mas hermoso que me han pasado en la vida y volvería a apretar el gatillo y derramar cuanta sangre sea necesaria si eso significa salvar a alguno de ellos.- y aun que no lo veía pude sentir su expresión cambiar, sabia que el estaba ahí, lo esta siempre. Y de la nada, un solo parpadeo fue necesario  para que él apareciera frente a mi, al tomarme desprevenida tuvo ventaja, así que su mano viajo hasta mi cuello y apretó.
Al instante el aire comenzó a faltarme y mi vista comenzó a nublarse. Como desesperada intentaba apartar su mano de mi cuello.
Lo patee, rasguñe y golpee pero nada funcionaba, y poco a poco, mis fuerzas se redujeron a un 1%.

-Tu también flotaras, junto a mi.- y justo cuando estaba casi convencida de que morirá me soltó y caí al suelo.

Tome una bocanada rápida y profunda, intentando reponerme, mi respiración era muy agitada y por mi frente corrían algunas gotas de sudor.

Cuando al fin logre controlarme, lo que sea en lo que había estado sentada desapareció y comencé a caer rápida y precipitadamente, no sabia que pasaba; el color blanco de la habitación había sido remplazado por negro; como en un pozo...

El Regreso...- (Bill Denbrough y tu.)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora