-Buenos días niños.
-¡Buenos días, Madarame-sensei!
La mujer de gran sonrisa dejó dos cuadernos grandes sobre su escritorio y tomó la lista con los nombres de los niños de la clase y se paró frente a todos los infantes.
-Voy a pasar lista, levanten la mano y digan presente.
Todos asintieron y la mujer fue tomando lista hasta que llegó al último apellido.
-Sawada Tsunayoshi.
-Pesente.
El castaño alzó la mano con una inocente sonrisa y mientras su maestra escribía que había asistido y firmaba, las risas inundaron la clase.
Cada niño lo señalaba mientras reían como si fueran los reyes del mundo, a esa edad todos sabían pronunciar correctamente cada palabra sin problemas, pero Tsuna era el único que aún no hablaba bien y eso causaba varias burlas.
Por suerte, a él le valía lo que decían.
La maestra tomó un borrador y lo impactó fuertemente contra el pizarrón, logrando que todos se callaran y miraran al frente asustados.
El castaño rió divertido. Por ser el más pequeño y por otras razones era el favorito, además de que si algo le pasaba vaya a saber Dios cómo terminaría esa escuela.
Papi Reborn era muy sobreprotector con su hijo.
-No quiero que se burlen de su compañero. Pídanle disculpas en éste instante.
-Lo sentimos, Tsuna.
-Muy bien -volvió a formar una sonrisa en sus labios. Justo después el oji-miel alzó la mano, y la chica le miró curiosa-. ¿Tienes alguna duda?.
-No, solo evanto a mano poque quieo ocar el echo -respondió sarcástico el castaño-. ¿Uted sae o que es exo?.
-¿Exo? No me suena de nada.
Otro niño alzó la mano.
-Creo que se refiere a la palabra "sexo", maestra. ¿Sabe qué significa?
Mika abrió los ojos sorprendida y miró algo asustada a ambos niños. ¿Cómo demonios sabían la existencia de esa palabra unos niños de menos de cinco años?.
Tsuna iba a responder antes que aquel niño, pero había sido interrumpido en plena acción.
Resopló molesto.
Él solo quería saber sobre los coreanos que se hacían llamar EXO.
Era la primer palabra además de mamá y papá que lograba pronunciar bien y nadie le felicitaba. Aún peor, lo confundían con otra cosa completamente distinta.
Y sí, lamentablemente también sabía lo que quería decir eso, lo había buscado en Google hacía dos días, pero eso es otra historia que aún falta contar.
Las mejillas de la docente se tinieron de rojo, parecía avergonzada y Tsuna no la culpaba por eso.
Estaba a tiempo de corregirla pero como era hijo del sádico Reborn, prefería disfrutar un rato de la reacción de la joven.
-Jajaja, ese es mí hijo -rió el azabache, dando un golpecito en la espalda del mayor.
-Eres un mini-diablito, Tsuna.
-O sé.
Los tres rieron ante la terminación del relato completo del castaño, y así se la pasaron durante el resto de la cena.
"Por su culpa despidieron a una maestra... Estoy tan orgulloso". Pensó el azabache mientras sonreía a su hijo.
Dos capítulos seguidos ou iea Bv
Tsuna es todo un lokisho :v
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I miei giorni
FanfictionLas vivencias de Tsuna y sus familiares llevan a sucesos inesperados y verdades jamás contadas.
