Vongola Middle School.

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Con la llegada a la mansión, el ambiente estaba bastante tenso, pues los niños parecían bastante asustados al verse nuevamente en un entorno desconocido, y con los regaños del Nono a Tsuna, quien estaba medio desmayado en los brazos de su madre, pues utilizar su poder aún lo cansaba mucho, no ayudaba en nada a aquello.

—¿Terminó? —habló Reborn, y todos lo observaron bastante curiosos, incluso Tsuna, aunque le costó mirarlo de reojo eso hizo para poder ver sus expresiones al hablar—. No regañe al niño, hizo lo correcto al salvar a estos niños y tomó una compostura de un jefe cuando la situación lo ameritaba, merece crédito por ello.

A pesar de que sus palabras no fueran las mejores, estaban dirigidas hacia su superior con todo respeto y sin ninguna mirada ni expresión despectiva en ningún momento, lo que no le dio el derecho a Nono de decirle ni reclamarle nada, pues de hecho tenía razón. Así que las cosas siguieron como si nada y el mayor se marchó de ahí sin decir nada.

—Tsuna-nii —el mayor de los tres pequeños tiró de su ropa suavemente y cuando obtuvo su atención lo miró con un brillo en sus ojos que causó mucha ternura en el castaño—. Gracias por todo.

Recibió la sonrisa cálida del pequeño Fūta y aunque le costara mantenerse en pie, se agachó a su altura para revolver su cabello y decirle que no había ningún problema con su presencia y que para él no eran molestia alguna, así que podrían vivir allí hasta que encontraran la forma de contactar a sus padres sin crear una guerra, pues tenía entendido que sus familias eran enemigas.

Después de ello, los niños fueron guiados al comedor donde les dieron de comer y luego los vistieron con mejores prendas, además de que les permitieron instalarse en sus cuartos nuevos para poder descansar si así lo deseaban. Mientras tanto, Tsunayoshi reposaba para recomponer fuerzas antes de comenzar a entrenar para controlar sus poderes, aunque lamentablemente sus amigos no contaron con la misma suerte y tuvieron el deber de ir a entrenar mientras el castaño tomaba un largo descanso luego de desmayarse de golpe sobre los pequeños niños que habían tomado la confianza de acercarse para agradecerle por salvarlos de aquel monstruo que era ese hombre.

...

—¡Bienvenidos a la Vongola Middle School! —exclamó su guía, alzando sus brazos dramáticamente en el aire con una gran sonrisa dibujada sobre sus labios al estar parados frente a la gran y exagerada edificación institucional. Comenzó a guiarlos a través de los pasillos de la escuela por donde habían una gran cantidad de alumnos vistiendo el uniforme que, en sus casos, tenía una particularidad muy especial; era algo parecido a una banda como las de los líderes de clubes de Japón en las escuelas, pero tenía el logo de los Vongola grabado, lo cual los diferenciaba del resto de alumnos—. Ésta es su clase.

La mujer se despidió, dejándolos estáticos frente a la puerta de sus clases: —Amm... ¿Décimo? Su pacificador está brillando —Gokudera le señaló con su dedo, un poco conmocionado, el imparable y hermoso brillo anaranjado que desprendía el pacificador del cielo colgando de su cuello. Tsuna lo sostuvo entre su mano y observó preocupado cómo éste no dejaba de brillar con más intensidad a cada segundo.

—¿Eso es malo?

—¡Va a explotar! ¡Corran! —gritó asustado Enma, escondiéndose detrás de la espalda de Ryohei mientras éste y los otros dos se tapaban los rostros con los brazos para cubrirse de la explosión. Tsuna, por su lado, cerró fuertemente los párpados rezando por morir sin dolor alguno y con rapidez; pero todo aquel deseo se dispersó en cuanto pasaron unos segundos de silencio en el que nada pasaba y sus corazones se llenaron de alivio.

—Éste niño. ¡Tsuna, me da gusto verte-kora! —exclamó Collonelo con una sonrisa mientras salía del interior del salón donde todos los alumnos sentados cómodamente en sus asientos los miraban como si fueran chiflados.

—¿Tío Collonelo? ¿Qué haces aquí? ¿Eres un alumno o algo? —preguntó confundido al verlo salir del salón y tanto el rubio como sus guardianes casi caen de espaldas al suelo por la absurda suposición que había ideado.

—¡No soy un alumno-kora! Soy uno de los profesores —exclamó, cruzándose de brazos—. Y más vale que entren porque no pienso tenerles ningún tipo de compasión o trato especial por ser conocidos-kora.

Exclamaba mientras los hacía ingresar a su aula a patadas, literalmente. Todos se pararon frente a los alumnos para iniciar con las presentaciones a su manera.

—Gokudera Hayato —respondió simplemente el peli-plata ante los gritos y regaños del maestro para que hablara al fin, pues éste se negaba con la excusa de que unos mocosos de su calibre no eran merecedores de conocer su tan valioso nombre y el de su jefe.

Claro, las reglas de Collonelo se respetan. Por las buenas o por las malas.

—¡Soy Ryohei Sasagawa al extremo! —exclamó eufórico el guardián del sol, recibiendo una fuerte patada en el centro de la cabeza de parte del rubio mientras se quejaba por los gritos.

El silencio se respeta en el aula.

—S-Soy Enma Kozato... —murmuró el pelirrojo con las mejillas tintadas de rosa debido a toda la atención y las miradas que habían puestas sobre él, llenas de interés y ternura por su actitud tan tímida.

—Sawada Tsunayoshi —con una mano cubrió su pacificador brillante, temiendo ser descubierto, y la segunda la llevó hacia la banda en su brazo izquierdo que lo identificaba como el "Décimo Vongola".

—Muy bien. ¡Empecemos con la clase-kora! —Collonelo unió sus palmas en un aplauso eufórico lleno de emoción y una sonrisa perversa en sus labios.

Los alumnos veteranos que llevaban estudiando muchos años en la escuela y habían padecido la mala suerte de tener a uno de los arcobalenos como su profesor, temblaron. Y, por su parte, aquellos novatos recién ingresados dejaron escapar un suspiro pesado, creyendo que comenzaría una larga travesía de estudios de una duración mínima de dos horas.

Pobres ingenuos.

VOLVÍ A ÉSTA HISTORIA.

La tenía abandonada y no sabía que estaba por la parte diecinueve ya, dios.

Por si no se enteraron, en mi historia "¡Hiee! ¡Reborn no me mates!" hice un spouler de ésta story. So veánlo. Es interesante :v

Espero les guste el capítulo xd tengo pendiente la ceremonia de otorgación de los anillos Vongola y luego le seguimos a lo interesante, que está relacionado con el spouler del que les hablo.

En fin, nos vemos.

I miei giorniDonde viven las historias. Descúbrelo ahora