Creo que mi poder de convencimiento ya no funciona tan bien como antes con Chris. Antes me hacia pagarle con dulces o con tarjetas de baseball, pero ahora el muy hijo de la naturaleza, para no ofender a mi tía, me está cobrando quince mil dólares.
¿Este puto cree que yo defeco dinero?
Aunque pensándolo bien, en esta semana el frasco de las groserías se ha ido llenando rápidamente, gracias a mí. Creo que nos alcanza, tengo que contarlo.
Estrecho la mano que Chris me ofrece. –Acepto, pero como es una gran suma de dinero… tiene que venir todo en el paquete, groserías.-
-Esas ya te las sabes todas- me interrumpe Mer. Le doy una mirada cortante.
-Como decía, groserías, comportamiento, como ligar, como hablar… todas esas mierdas de chico- Mer saca el famosos frasquito de su bolso y lo extiende hacia mí. A regañadientes meto un dólar.
-Okey, trato hecho… nos juntaremos mañana para empezar los papeles, piensen en toda la información hoy y mañana me la pasan- ambas asentimos y nos largamos de ahí.
Lo que Chris no sabe es que todo esto es para poder entrar al maldito internado, y lo que más me agrada de Chris es que me ayuda sin preguntar, no importa en cuantos problemas lo meta, el siempre está ahí para mi, aparte de Mer, Chris es lo más cercano que tengo a un amigo… aunque presiento que tendré muchos amigos en breve.
Cuando llegamos a mi casa ya es de noche, no sé en qué se nos fue todo el día. Nos vamos directo a mi habitación para poder crear nuestra información de chicos.
-Eh, Rockefeller… ¿Que nombre usaras?- ella mira el techo pensándolo por un momento.
-Creo que deberíamos ocupar nombres que se parezcan al real para no confundirnos… veamos, Astrid suena con.- se muerde el labio y piensa.
-¿Aston?-
Me mira y sonríe. –Claro, Aston… así podre decirte As[1]-
Rio sarcásticamente.
¿Así que Ass putita?
-Bueno pelirroja, yo te diré…- pienso un momento. -¡Mierda Mer! ¿Por qué puta te llamas América? Ningún nombre de chico suena con el tuyo- me mira con una ceja levantada.
Introduzco dos dólares en el maldito frasco mientras ruedo los ojos.
-Me dejaras en banca rota- ríe satisfecha.
-Si ahora llenas el frasco en dos días, imagínate cuando estemos en el internado y tengas que hablar como chico… ¿Por qué mierda no se me ocurrió esto del frasquito antes?- levanto una ceja en su dirección y sonrío.
-Ya Rockefeller, mete el dólar- paga su deuda y se sienta frente al ordenador.
-Bien, en la pagina del internado sale que información tienes que llenar para poder entrar- lee por unos minutos y luego garabatea algo en su libreta.
Yo solo estoy sentada en medio de los pufs que están al lado derecho del escritorio jugando con mi teléfono. Este jueguito es adictivo en realidad, además escuchar la voz sexy que aparece en el jueguito es excitante.
El Candy Crush es el mejor puto juego que han inventado ¿Lo has jugado cierto? ¿Te pasa que cuando empiezas a jugar, ya no puedes parar hasta que se agotan tus cinco vidas? ¿Si te pasa? ¡Al fin no soy la única idiota adicta al juego de los dulces!
-¡ASTRID!- levanto la mirada y veo a Mer que ahora está sentada delante de mí en un puf celeste.
-¿Qué sucede?- me fulmina con la mira.
-Tenemos que inventar muchas cosas-
Me encojo de hombros. –No importa… ¿Qué tan difícil puede ser?-
***
¡SEIS HORAS! Llevamos seis putas horas tratando de llenar el formulario con información de chico. Ya llenamos exactamente quince casillas con información falsa ¡QUINCE! De cuarenta.
-No puedo creer que sea tan difícil llenar un formulario-
-Yo escuche a una estúpida decir, y lo cito ‘’ ¿Qué tan difícil puede ser?‘’- me mira entrecerrando los ojos. –Pues te contesto… ¡MUY DIFICIL! LLEVAMOS TODA LA NOCHE AQUÍ TRATANDO DE LLENAR UNA FORMA QUE TE APUESTO CINCO DOLARES A QUE CHRIS LA LLENA EN DIEZ MINUTOS!-
Cuando termina de gritarme, me doy cuenta de que tiene razón… el puto de Chris sabe todo esto, solo tenemos que llevarle los nombres y ya.
Me levanto y beso la cabeza de Mer. –Eres una puta genio- camino hasta mi teléfono, hecho un dólar al frasco y miro a Mer. –Y paga tu deuda-
[1] Juego de palabras que usa la autora. Cuando Mer dice As, en realidad quiere decir Ass que en ingles significa: trasero, culo.
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Internado de hombres
Teen Fiction¿Cómo puede ser que en sólo un instituto este mi carrera soñada? ¿Puedes creerlo? Un instituto, sólo uno... ¡Y ES SÓLO PARA HOMBRES! Es una maldita injusticia ¿no crees? ¿Y me creerías si te dijera que mi primo tuvo que enseñarme como ser un súpe...
