Londres, tres semanas más tarde.
La sinfonía de Raven con la máquina de escribir siempre queda perfecta para las marchas e incluso con las marchas de las enfermeras de su hospital.
Pie derecho, después sigue el izquierdo. Si te equivocas, te puedes tropezar con el mandil y caer sobre tus compañeras. Un domino humano. Con las manos a los costados y la cabeza en alto.
Raven siempre es la última en las marchas, y no le desagrada. Al contrario, le gusta esconderse de la hermana superior.
La hermana superior es una mujer de ojos azules, piel blanca sin llegar al pálido y su cabello castaño está cubierto por su gorro blanco. Siempre está enojada con Raven.
«Por algo será.» piensa Raven mientras camina de un pasillo al otro con los labios fruncidos
Han entrado a la sala de recuperación y la hermana superior comienza a parlotear.
—Las ruedas de las camillas van hacía adentro, ayer vi tres que no lo estaban. Ya saben quiénes fueron —dice, mientras señala al aire con su dedo fino. De repente, se para y por un poco de suerte Raven no se tropieza—. ¿Quién hizo las sábanas? —pregunta.
—Yo, hermana. —Hoy no ha sido Raven la que comete un error, sino una mujer morena y se camina a pararse enfrente de la hermana.
—Las etiquetas van hacía adentro. No lo olvide —dice la hermana y manda a la mujer de nuevo a la fila.
—Se termina la sesión. Quiero a la hermana Xavier en mi oficina. ¡A trabajar! —Y la hermana desaparece o eso es lo que piensa Raven.
Aquí es donde se retira lo anterior dicho, al parecer Raven sí se equivoco como desde que tenía 13 años.
Todas se van por su lado y Raven queda en medio de todo. Ya no es una niña, ya no tiene el cabello largo y rizado, ahora es un corte a raje y tiene puesto su uniforme de enfermera. Mira hacia la nada y toma aire. Es ahora o nunca.
—¿Le importa mucho este trabajo? —pregunta la hermana superior. Raven sigue impresionándose de la belleza robusta que tiene la hermana.
—Sí, hermana. —Raven ha parado de hacer gestos inútiles y sólo mira el papel tapiz de color azul que tiene la oficina.
Su oficina es de un impresionante color oscuro, como la enfermera superior. Ambos son oscuros y sin corazón. Trata de alegrar el ambiente con plantas frondosas, ja. Tonta.
—Ayer, fue transferida a la sala de recuperación. Cuando su paciente despertó de la anestesia, lo primero que hizo fue preguntar por Raven —dice la hermana superior con un acento sobre su nombre y unos gestos incensarios bastante incómodos—. ¿Quién es Raven?
—Bueno, yo, hermana... —Raven se echa hacia atrás cuando la enfermera se levanta de su silla con furia. Hasta la silla vibra y suena bajo sus pies.
—No existe Raven —dice la hermana superior, casi salpicando la saliva. Una muy viscosa y caliente—. Eres Xavier. Tu nombre es Xavier, ¿me entendiste?
Raven baja la mirada porque siente que la saliva le caerá en un ojo y debe de evitar casos obscenos como ese. Sus labios se cierran y soportan el juicio.
—Sí, hermana —responde Raven, con el agujero en su voz que se quedó después de los 15 años.
—No existe Raven —le repite Raven a su reflejo.
Sin embargo, Raven no puede llorar. Ya tiene 18 y tiene responsabilidades, así que lo mejor es irse y sacar sus tristezas en el trabajo.
Uno, dos; a la cama. Con las bombillas prendiendo a su paso.
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Atonement //CHERIK//
Fanfiction"Tras una serie de catastróficos mal entendidos, Erik Lehnsherr es acusado de un crimen que no cometió. Esta acusación destruye el nuevo amor que surge entre Erik y Charles alterando dramáticamente el curso de sus vidas.
