Tener sentimientos por una persona es bastante complicado, sentir cosas por dos es absurdamente difícil, pero encima tener que lidiar con el acoso de un desconocido tercero... Jin deberá avanzar y tropezar sin saber cuál es el camino adecuado.
Taej...
La cara de Nam es casi tan confusa como mi mente. —Jin, ¿estás seguro?
Claro que no, yo solo quiero irme por donde vine y olvidarlo todo; sin embargo no soy lo suficientemente descarado como para hacerlo. Yo podía ayudar a mi familia, ¿cómo les decía que no se me apetece?
—No, no estoy seguro, pero si no lo hago no podré evitar sentirme culpable—la cabeza me da vueltas— Hay algo que necesito saber ¿por qué mi padre no simplemente le propone ser socios y ya? —Porque no somos los únicos en busca de capital y digamos que tu padre no le es muy agradable a la señora Park, por lo que un matrimonio de cierta manera la obliga moralmente a asociarse con tu padre y obviar las demás propuestas.
—Vaya, soy la clave del chantaje— digo molesto—Bien, eso era todo, aún hay muchos cabos sueltos en mi cabeza respecto a este asunto, pero dudo mucho poder soportar las respuestas—me pongo en pie—Te agradezco enormemente la charla, Nam. Adiós.
Salgo del restaurante sin esperar la respuesta. Quiero caminar y caminar hasta que por arte de magia todo esto sea un mal sueño y despierte en la habitación que compartía con Yoongi. Oh, Yoongi, lo que se va reír cuando sepa que mi padre tan sólo trajo su moneda exportada para comprarse una mejor vida.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
«Toc, toc, toc» es el sonido más irritante que podría oír cuando estoy durmiendo tan felizmente. «Toc, toc, toc» vuelven a tocar con algo más de insistencia y fuerza. «¡Toc, toc, toc». Bien, me doy por vencido, no vayan a tumbar la puerta. — Ya voy, ya voy— susurro, mi voz aún sin fuerza.
Apenas quito el seguro la puerta se abre casi pegándome en la cara. Mi madre entra de inmediato y me mira algo molesta y ansiosa. —Mírate, aún estás somnoliento y tu cabello es un desastre. Necesito que te arregles tan rápido como puedas—dice mientras me empuja hacia el baño—tienes visita y necesito que te pongas lindo. —Visita, ¿quién? —Tan sólo date prisa Seokjin, te necesito aseado y vestido en cinco minutos—sin más me encierra en el baño sin darme tiempo de protestar; si es que pudiera hacerlo. Ella ejercía cierto poder sobre mí, el cual me hacía imposible decirle no.
Como mi madre lo exigió, cinco minutos después estoy de camino al jardín donde mi visita espera. —Buenos días Jinnie hyung—dijo un resplandeciente Jimin.
Me quedo sin saber cómo reaccionar. Una cosa era hablar con Jimin como amigo y otra muy distinta con mi... ¿prometido?
—Jinnie hyung ¿estás bien? —Sí, yo tan sólo... No te esperaba eso es todo. ¿Qué haces aquí tan temprano? —¿Temprano?—dijo confundido y alegre— Jinnie hyung ya casi van a dar las doce. —Oh—dije rascandome la parte trasera de mi cuello algo apenado por mi despiste—es extraño no suelo dormir tanto.
La sonrisa de Jimin se intensifica tanto que sus ojos forman dos tiernas líneas. —Aún no me has dicho qué haces aquí. Quedamos en vernos por la tarde ¿no? —No soy fan de que noona me llame niño garrapata y como ahora parece disfrutar tanto de hacerlo, decidí adelantarme y tener tu compañía al menos unas horas sin oírla—su boca haciendo un leve puchero.