스물 일곱

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Inicia el día dos de convivencia con Taehyung.
Entro despacio en su habitación llevándome una gran sorpresa al verlo intentar acomodarse con mucho esfuerzo en su silla.

-¿Puedo ayudar?
-No. Espera afuera-espeta.
-Saliste apenas ayer no creo debas hacer tanto esfuerzo.
-Estoy bien.

-Al menos deja te sujete la silla-digo viendo al artefacto moviéndose cada vez que intenta tomarla de los reposabrazos y sentarse en ella.
Como no se niega me pongo detrás de la silla y así él puede posarse en ella sólo usando la fuerza de sus brazos para trasladarse.

Después lo llevo al comedor, donde Taehyung vuelve a ponerse necio con no probar bocado, aunque está vez me toma mucho menos esfuerzo obligarlo. Casi por la última cucharada suena el timbre anunciando la llegada de la enfermera.

-Estas son todas las indicaciones del médico- en cuanto se familiariza con el entorno, le entrego todos los papeles-.Y dicho esto ya me voy, regresaré por la tarde a recoger mis cosas.
-Nos vemos joven Kim.

-Adiós Taehyung-él me echa una mirada de desagrado y luego gira la silla dándome la espalda-. Tengale mucha paciencia por favor-le pido a ella.
-Tengo experiencia con estos pacientes, no se mortifique. Lo espero en la tarde.
-Buena suerte-me despido desde la puerta no muy convencido de dejarlos solos. Temía por la pobre enfermera.

Después de completar mis apuntes y buscar en vano remediar mi trabajo pues la maestra me cerró la puerta en la cara; me voy a la cafetería donde quede de verme con Yoongi

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Después de completar mis apuntes y buscar en vano remediar mi trabajo pues la maestra me cerró la puerta en la cara; me voy a la cafetería donde quede de verme con Yoongi.

Y ahí estaba mi amigo con cara de pocos ánimos, cruzado de brazos clavandome puñales con los ojos mientras camino hacia él.

-¿Y qué tal?-pregunto con una sonrisa fingida.
-¿Es en serio? Te vas de casa sin avisarme, preocupas a todos desapareciendo un día entero y mandas a casi media noche un escueto mensaje sin tu dirección ni nada-reclama Yoongi poniendo sus manos sobre la mesa y frunciéndome el ceño.

-Lo siento mucho-no encuentro mucho por decir, mi única opción es hacerle ojitos de cachorro arrepentido-¿Me perdonas?
-Como sea-resopla Yoongi-¿Dónde estuviste?
-Mmmmm, en casa de Taehyung.

Yoongi por poco escupe su café.
-¿Y preferiste vivir con la persona que tanto te desagrada en vez de conmigo? No Kim Seokjin, eso no te lo perdono-espeta indignado.
-Oh desde luego me iba a vivir a tu casa. Créeme Yoongi-chi-pido haciéndole un puchero a su cara fruncida.

-¿Te falló el GPS? porqué te recuerdo mi apartamento está unos pisos más abajo.
-Pasaron ciertas cosas, y bueno... ¿Aún tengo cabida en tu departamento?

-Sólo no vuelvas a llamarme así de nuevo-me exige y le da un sorbo a su bebida.
-Como quieras Yoongi... chi-murmuro ocultando mi sonrisa tras mi taza. Sé perfectamente le gusta lo llamé así, lo que destesta es su sonrojo al oírlo.
Mi gruñón amigo puede ser tan adorable a veces.

PERDIENDO MI NORTE (Taejin/Kookjin)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora