Capítulo 14

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El taller se encuentra menos ruidoso de lo normal; todo miembro del equipo se encuentra revisando los informes conseguidos de cada investigación hecha. Hay fotografías con rostros arrugados impresos en ellas, otras con pieles jóvenes y unas más con edificios de mala muerte; fuera de los sobres, hay hojas llenas de datos y algunas otras redactando crímenes.

El ronroneo de un motor acercándose se abre espacio para atraer la atención de cada hombre en la habitación, justo en el momento en el que una sexta persona cruza la puerta principal.

Micsia avanza a paso veloz, ajena a la presencia que se encuentra unos metros detrás de ella. Su andar es todo caderas y mechones de cabello rebotando fuera la coleta que se ha armado con un resorte. 

 Hazael oprime con fuerza los papeles que sujetaba en sus manos y los lanza violentamente mientras ruge tensando los músculos alrededor de la boca: 

 —Ya era hora de que aparecieras.

La chica se detiene abruptamente ante el comentario mordaz de Hazael; la confusión se dibuja en su rostro. Abre la boca para contestar en el momento exacto en el que un tono diferente responde por ella:

 —Siempre es un placer volver a verlos.

Está parado unos cuantos pasos detrás de Micsia; lleva consigo una actitud despreocupada y arrogancia fingida en el rostro. Una sonrisa torcida aparece en sus labios y la dirige a cada miembro del equipo hasta que su vista choca con un cuerpo de anatomía diferente.

La intención de seguir hablando se apaga cuando fija su atención en la única figura femenina de la habitación. Sus ojos rasgados se deslizan por las facciones de Micsia, deteniéndose en la frialdad que emana de su rostro.                                    Cuadra los hombros en un intento de desviar la mirada que se ha cernido sobre ella; clavando el gris de sus ojos en los de él. Sintiéndose, por primera vez, incómoda por los golpes de su rostro y las manchas verdes en las que se han transformado los hematomas de sus mejillas.

—Él es Elhián. — esclarece Santana agitando el dorso de la mano al tiempo que toma asiento. — Será nuestro guía en esta misión.

Un suave bien se escapa de sus labios mientras asiente con la cabeza y se dirige a la pizarra para colocar otra fotografía.

—Markus Dashner, un hombre encantador—. Elihán comienza antes de que Micsia se dé vuelta. —Es socio de Raphael.

— ¿Raphael? —Steven busca entre las páginas esparcidas sobre la mesa.—¿Quién es Raphael?

Micsia toma una de las fotografías que se han quedado en los bordes de la superficie de metal:

—Raphael Crine. —Con un movimiento de muñeca la coloca frente a la vista de todos. —Es buscado por trata de personas, abuso sexual y varios asesinatos.

—Nadie ha podido colocar un rostro sobre él, solo tenemos nombres. —Elihán mira de nuevo a su equipo. —Y que se reúnen cada cierto tiempo en un lugar distinto al anterior; discuten el incremento de su "negocio".

—También sabemos que cada mujer que ha matado lleva una quemadura en alguna parte de su cuerpo. — Micsia alcanza su bolso de donde extrae nuevas fotografías. — Parecida a la que porta el ganado.

Saca varias de ellas y las hace volar directo a la mesa.

Miradas voraces se dirigen con rapidez a las nuevas impresiones; cuerpos apenas cubiertos, sangrantes y bestialmente heridos, así como algunos otros recostados sobre planchas metálicas revelando marcas que son propias de víctimas de Crine.

—¿De dónde sacaste esto? . —Balbucea Máximo mientras aparta la vista perturbado por la crudeza de las imágenes.

Micsia apenas levanta los ojos para pronunciar:

—De la morgue.

Pasa de página cuando Elihán se ríe suavemente y los demás parecen incómodos con el hecho que acaba de pronunciar. Sus ojos grises se dirigen hacia su equipo antes de soltar de manera inocente:
— ¿Qué?

Santana y Steven se miran en silencio.

—¿De verdad fuiste a una morgue para conseguir esto? —

—Sí, Santana. —Micsia ofrece las fotografías restantes. — Creo que aún no comprenden del todo mi forma de trabajar. Consigo lo que se me pide investigar y necesitamos este tipo de información. — Su voz es firme y no hay rastro alguno de reproche. — Si se necesita hurgar entre archivos y cadáveres para que este trabajo salga bien, lo haré.

Elihán la mira con atisbos de orgullo y diversión.

—Ella me agrada. —Gira su silla para ver de frente al resto del equipo. — ¡Excelente trabajo buscando a su quinto integrante! — Elogia al momento de guiñar en dirección a Hazael.

— Máximo al taller, Steven ve al almacén y ustedes dos sigan con la investigación. — Hazael derrocha rigidez al momento de dar órdenes y de seguir a Elihán. —Él y yo necesitamos hablar.

Santana y Micsia se quedan cerca de la mesa con toda la información conseguida, mientras los demás miembros se dirigen a su puesto de trabajo.                              
Fuera, el clima se enfría gradualmente y la oscuridad lo abarca todo.                  El cabello fantasía se mueve con cada pequeño movimiento que hace al estirarse sobre la superficie para reacomodar las imágenes tratando de encontrar la posible ubicación de la siguiente reunión.

Elihán se acerca para observar el avance que se ha hecho durante su ausencia, cuando coloca ambos codos sobre la mesa y recarga su mentón en los puños de sus manos, dedicándose a observar con mayor detalle a la chica que le ha ignorado desde que terminó su charla con el líder.

— ¿Tú y yo ya nos conocíamos? —

Micsia parpadea en su dirección y niega suavemente.

— Creo que tienes razón, sería capaz de recordarte. — Estira su mano con intención de rozar las hebras violetas. —Quizá te esté confundiendo con alguien más.

—Sí, tal vez sea eso. —Responde como quien no quiere seguir con la conversación.

Con sutiles movimientos Elihán se interpone entre Micsia y la mesa, recargando sus palmas en la orilla de ésta. Se encuentra tan cerca de ella que puede ver como su pecho sube y baja cada vez que respira. Una vez más, recorre cada facción de su rostro y evita aquellas donde hay golpes.

Micsia también le observa. Revisa cada detalle hasta que su vista choca con un pequeño corte ya cicatrizado cerca de los labios, de pronto regresa la mirada a sus ya conocidos ojos.

Tú y yo sí nos habíamos visto antes; yo no era Micsia y tú no eras mi guía.

¡Volví!

Después de tanto tiempo, por fin estoy de vuelta. Mi salud ya se encuentra mucho mejor (muchas gracias a todos los que se tomaron el tiempo de preguntarme cómo me encontraba por DM <3). Mi inspiración volvió e incluso trataré de hacer un booktrailer por mi cuenta (no he tenido suerte con las editoriales :c) para que MICSIA siga creciendo.

¡GRACIAS POR LOS CASI 6K EN LECTURAS Y LOS CASI 2K EN VOTOS! 

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¡Muy pronto!

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⏰ Última actualización: Jul 08, 2018 ⏰

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