Si hay algo peor que tu novio te pida un "tiempo", definitivamente es tener que ver todos los días en la escuela a la chica por la que te lo pidió y, de paso, sentada junto a él tres veces a la semana durante la clase de Biología.
Ya han pasado casi dos meses desde que Fred me hizo tal petición. Desde entonces, la última vez que nos dirigimos la palabra, fue cuando tuvimos esa pequeña pero intensa disputa en su casa durante la fiesta de Ashley; por ende ya algunos rumores de nuestro rompimiento corren por los pasillos de la escuela.
—Por favor, denle un fuerte aplauso a sus compañeros Eleanor y Andrew. Fueron los únicos que obtuvieron la máxima calificación en el proyecto final de todas las secciones —dice el profesor Marshall una semana después de la fecha de entrega de los proyectos—. Éxito merecido, hicieron un excelente trabajo. ¡Felicidades, chicos!
Los demás aplauden con poco ánimo mientras que yo miro mis uñas con fastidio y Drew juega con su teléfono escondido debajo del pupitre; ya que no nos queda nada pendiente en esta asignatura, el aburrimiento es doble. Aunque al principio tenía miedo, por mucho que me duela, debo aceptar que la proposición de Andrew acerca de pagarle a alguien para que hiciera nuestro trabajo de Biología fue una super excelente idea. Todo ha salido perfecto; fuimos los mejores y en adición a eso, mi calificación perfecta prácticamente asegura mi admisión a Yale.
Bien, al menos mi vida no es un desastre académicamente hablando. Si Dios quiere podré complacer a mis padres en su deseo de que asista a una de las mejores universidades de todo el país, aunque a decir verdad a mí no me quita el sueño eso.
Me fui directo a mi casa después de clase. Casi nunca lo hacía, pasaba tiempo con Ashley antes, y aún lo hago, solo que ir a su casa se ha vuelto un poco incómodo porque... bueno, está de más decirlo.
En la tarde, estaba relajada disfrutando de la programación en la televisión, cuando recibí un mensaje de Drew.
———
ANDREW
>Hola, princesa.
>¿Qué te parece si salimos a celebrar nuestra victoria el fin de semana?
>Nos lo merecemos
Jaja, ¿nos lo merecemos?<
Pero si no hicimos nada...<
>Da lo mismo
Sí, lo que sea<
No me voy acostar contigo, Drew<
>Si quisiera acostarme contigo, hace mucho ya lo hubiese hecho ;)
———
La semana acabó pronto y no tenía nada planeado más que quedarme echada sin hacer absolutamente nada. O al menos hasta que inesperadamente Ashley me llamó para salir a almorzar el sábado.
Si bien anímicamente no me encontraba en el mejor momento, por mi querida mejor amiga hice el esfuerzo de levantarme y arreglarme para salir. Ella pasó por mí y fuimos a nuestro restaurante vegano favorito.
Cuando el mesero termina de tomar nuestra orden, Ashley me mira con reproche.
—Dime algo, amiga. ¿Te vas a quedar de brazos cruzados?— me pregunta.
No hace falta que especifique a que se refiere.
—Ashley, ya han pasado dos meses— le recuerdo, defendiendo mi posición—. ¿Qué esperas que haga? ¿Que le ruegue? Lo siento cariño, amo a tu hermano y no lo niego, pero a ese punto no pienso llegar.
—Sí, claro. Tremenda forma de amar la tuya —dice con sorna, y un tono sarcástico que me calienta la sangre y al mismo tiempo, me duele mucho—. No digo que le ruegues, Elle. Solo no eches a la basura tantos años de relación; al menos no tan fácil. Mira... los problemas se arrancan desde la raíz.
Involuntariamente se me escapan un par de lágrimas. Estoy cansada de pretender ser fuerte y estar bien; me siento mal, traicionada e incomprendida, y no solo por culpa de lo que está pasando con Fred, sino también por estar tan sola, teniendo una amiga que no hace el mínimo esfuerzo por ponerse en mis zapatos y una madre más fría que un iceberg, con la que no puedo contar emocionalmente para nada.
Mi mamá, Fred, y Ashley están cortados por la misma tijera; los tres me juzgan, critican y presionan a partes iguales. Se olvidan que al igual que todos soy una persona de carne y hueso, con sentimientos a los que sus palabras y acciones pueden herir.
—Me hablas como si fuera la mala, cuando sabes que soy la víctima. Yo no quiero perder a Freddie, pero tampoco quiero perder la poca dignidad que me queda. No sabes cuán humillada me siento frente a esa Mary Gilbert.
—Por favor, Mary es una sirvienta —recalca—. Bueno, su madre lo es, pero es lo mismo. Es ridículo que te sientas rebajada ante ella.
—Sirvienta o no, tu hermano me dejó por ella. ¿Tú crees que no tengo orgullo?
—El orgullo no te va a servir de nada. Sé honesta, Eleanor, ¿de verdad quieres a mi hermano?
Asiento rápidamente.
—¡Por supuesto!
—Entonces me duele decirte esto, pero no puedo dejar de hacerlo; ayer vi a Freddie besando a Mary.
—¡¿Que?! —no puedo creer lo que dice. Obviamente lo sospechaba, pero que me lo confirmen de manera tan contundente me deja en shock— ¿A eso se debe todo esta absurda conversación?
Ashley suspira y toma mi mano.
—Eleanor, la vida a nuestra edad se trata acerca de estar en la cima, o ser un de los peldaños que pisotean para llegar a ella. Mary es tu problema. Tenemos que sacarla del camino.
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La Mala del Cuento [Editada]
Novela JuvenilLa vida de Eleanor es perfecta. Es popular en la escuela, sus padres tienen dinero, y está en una relación envidiable con un chico que parece sacado de un catálogo. Pero eso último se verá en peligro con la llegada de una misteriosa chica a su coleg...
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