Capítulo 14 [Editado]

5.3K 309 14
                                        

La voz de mi madre se entrecorta.

—¿C-cómo que se intentó propasar contigo?

Ashley asiente llorando.

—En la noche después de hacer mis ejercicios como siempre, quise tomar una ducha... y cuando salí del baño ahí estaba él, recostado en el sofá de mi habitación como si fuera el dueño del lugar.

Estoy inmóvil. Ojalá que no sea lo que me estoy imaginando.

—¡¿Ese muchacho te tocó?! ¡¿Te hizo daño?!

—No... quiero decir, no llegó a hacerlo. Saqué valor de no sé dónde para echarlo a gritos. No sé qué hubiese pasado si no lo hubiera hecho. ¡Tengo mucho miedo!

Mi madre se levanta del taburete.

—Ashley, le tenemos que contar de esto a tus padres —pone las manos en su cadera—. ¿Acaso tu hermano no hizo nada?

—Mis papás viven para trabajar, apenas nos prestan atención, y Freddie es un amargado que se la pasa encerrado en su habitación con los audífonos puestos, de seguro ni siquiera ha notado que salí. ¿Pero sabe qué es lo peor de todo, señora Taylor? Que si les digo, sé que no me van a creer —se queja— ¡Por Dios que esa gente nunca me dió buena espina, pero me tacharon de caprichosa cuando se lo advertí!

—Pero es que esto es demasiado grave, ¡no puedes dejar de decirles! Es más; yo misma iré a hablar con ellos si es necesario. Eleanor, ve a alistarte.

Asiento poniéndome de pie.

—Voy contigo —me sigue Ashley.

—¿Qué mierda fue eso? —le pregunto una vez que volvemos al cuarto.

—Ese tal Jake es el hermano mayor de Mary; es el jardinero. Si tu mamá habla con mis padres sobre lo que le conté lo echaran de la casa junto a su madre y Mary. De esta forma ella y Freddie se alejarán.

Enarco una ceja. 

—¿Pero es verdad que se intentó propasar contigo?

Ashley suelta un bufido, riéndose.

—¡Qué va! El chico me detesta; me fulmina con la mirada cada vez que se le presenta una oportunidad —se encoge de hombros—. Pero bueno, será su palabra contra la mía...

Lo sabía. 

Cruzo los brazos sobre mi pecho.

—¡¿Y entonces esa es la supuesta magnífica idea que se te ocurrió?! —exclamo— ¡¿Acusar a un chico inocente de acoso sexual?!

Imita mi postura.

—¡Sí! ¿Tienes algún problema con eso? Aparte lo hago por ti, ¿sabes? ¿Por qué me reclamas?

—Ashley, por mucho que quiera que tu hermano reaccione y vuelva junto a mí, el que acuses a alguien de acoso sexual —enfatizo mi voz al pronunciar el serio término— me parece demasiado. ¡Puedes hacer que lo encierren en la cárcel!

Ella rueda los ojos.

—¡Ay, por favor, no seas tan estúpida, Elle! No lo van a encarcelar, solo lo echaran a él y a su familia de la casa. Eso es todo.

Sacudo la cabeza en negación total.

—No estoy de acuerdo con esto. Todo tiene un límite, Ashley. Además, tu plan no garantiza que Fred y yo regresemos.   

—Garantiza que la hija de la sirvienta se vaya de mi casa. Después de eso ya todo quedará de tu parte; con la zorra esa lejos te será pan comido. Mi hermano podrá ser lo que sea, pero no sería capaz de estar con alguien que es familia de alguien que me intentó violar.

La Mala del Cuento [Editada]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora