Ya había pasado 2 meses desde la muerte de Marian, 2 meses durante el cual Tsubasa había estado España hablando con los familiares de Marian acerca de la decisión de esta de nombrarlo a él como su único heredero para que él sea quien maneje sus propiedades y pueda seguir con la labor que ella venía desarrollando con su fundación.
Aunque los familiares de Marian para nada tomaron a bien que un joven que no llevaba su sangre se quedara con todo lo de ella, no les quedo más que aceptar la decisión y decirle a Tsubasa que lo apoyarían en lo que el necesitara.
Mientras Tsubasa resolvía algunos asuntos en España, Sanae había seguido investigando sus negocios sobre todo los futuros para que ella pueda adelantársele y quitarle a sus posibles clientes.
La conducta de Sanae cada día era más dura con sus empleados y socios además su mirada era muy fría, tanto así que las emociones no se reflejaban en ella pues su mirada siempre estaba fría cual témpano de hielo a pesar de los logros que estaba consiguiendo en ese poco tiempo con la empresa que ella manejaba. Debido a su comportamiento en el mundo empresarial se la llamaba "La dama de hierro" pues su conducta era inquebrantable. Ese temperamento mostrado por la joven aunado a su belleza había llamado la atención de más de un cliente que al enterarse que ella era la presidenta de la empresa pedían cerrar negocios con ella con la única finalidad de verla y tratar algún acercamiento con ella, acercamiento que jamás llegaba darse pues la joven no lo permitía.
Constructora Nakazawa:
Una hermosa joven de cabellos largos castaños dorados estaba sentada frente a un computador mientras un hombre de lentes le daba algunos informes.
Y eso es lo que averigüe señorita Nakazawa, decía el hombre.
Ya está de vuelta, dijo con frialdad Sanae.
Si señorita Nakazawa, está de vuelta para poder firmar ese jugoso contrato, respondió el hombre de lentes.
¿Tienes la información de ese cliente?, pregunto Sanae con frialdad.
Por supuesto señorita, por supuesto, dijo el hombre.
Bien, me lo dejas, respondió Sanae mientras pensaba: Ahora empieza mi venganza, sentirás en carne propia lo que le hiciste a mi padre.
Claro señorita, claro, respondió el hombre de lentes mientras sacaba unos documentos de un folder.
¿Qué más averiguaste?, dijo Sanae con seriedad.
Pues los próximos proyectos de la constructora del joven Ozora, también los tengo en esta carpeta, respondió el hombre de lentes.
Perfecto, creo que al fin comprendiste cuál es tu función, si me sigues siendo tan eficaz puedo darte un pequeño aumento, dijo Sanae con firmeza.
¡Gracias señorita Nakazawa¡ ¡gracias¡ es usted muy considerada, decía el hombre con una ligera sonrisa en su rostro.
Ya deja, ya, ya, deja de agradecer y decir esas palabras que me suenan a ironía, mejor dame esos documentos de una vez, dijo Sanae con firmeza.
Si, tome señorita, respondió el hombre entregándole una carpeta con documentos.
Bien, ya puedes retirarte, dijo Sanae con firmeza.
Si señorita, si, respondió el hombre de lentes poniéndose de pie mientras tomaba su maletín para luego salir presuroso de la oficina.
Una vez que el hombre salió, la castaña se puso en contacto con una de sus secretarias.
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"Lo aprendí de tí"
RomansSanae Nakazawa creía tener el prometido perfecto pero esta imagen se derrumbo de un día para otro haciendo que ella cambie su manera de ser justificando su actitud diciendo que ella era el "Reflejo de el".
