Mientras que en la obscuridad,
se embestían sus sentimientos,
peleando cuerpo a cuerpo.
Ambas almas se dormían,
en espera de algo
que ya se había ido.
Ya no estaba ahí,
esa luz que los salvaría.
Y ella ya lo entendía.
Si, se fue,
muy lejos, toda oportunidad,
y las ganas de seguir, desaparecieron.
¿ya estas feliz?,
se repetía a ella misma,
mientras se daba por vencida,
en su intento de arreglar lo
que nunca hizo bien.
Porque ya no estaba más
esa oportunidad.
Se fue.
-Jimena Salazar.
