Y aquí estaba otra vez.
Mi corazón
de nuevo estaba cayendo
a pedazos.
De manera despiadada.
Inhumana.
Sin auxilio ni reparo.
Hundiéndome,
con mi alma
en mi llanto y el sello de lo perdido.
¿Porque no puedo dejarlo?
¿Porque me aferro tanto a esto?
Desorientada en el laberinto
de mis propios problemas
y espinas de rosas.
Estoy en busca,
de mi destino,
no quiero apresurar nada.
Quiero que todo el desastre que ocasione,
se desarme,
y me devuelva la paz,
la tranquilidad.
Ya no quiero,
seguir arruinando todo.
Ya no más,
No se como lo hago.
Y ya es demasiado tarde,
ya no puedo salvar nada.
Ya no puedo.
Demasiado tarde.
-Jimena Salazar.
