Alec.
Por alguna razón las lágrimas bajaban por mis mejillas. A demás ellos eran novios eso era normal y aún así, ¿por qué duele tanto?
- ¡ALEXANDER! - su voz llenó toda la biblioteca.
¿Porqué no solo dejaba de buscarme y acabar con esto de una vez?
- ¿Alec, dónde estás? - no contesté y el siguió insistiendo.
Escuché sus pasos cerca y cerré los ojos con fuerza cuando su mano tocó mi hombro.
- Alexander. - susurró, suspiré y me dí la vuelta para quedar frente a él.
Estábamos sentados en medio del pasillo dónde solía pasar mis tiempos libres.
Acunó mi mejilla y yo la aparte.
- Lamento que hayas visto eso, pero te juro que no pasó nada más y...
- Magnus, no me debes explicaciones. Ustedes son novios y en algún momento tenía que pasar eso entre ustedes.
- ¿Qué querías decirme antes de... bueno eso?
- Pedí mi cambio. - abrió sus ojos.
- ¿Cambio de qué?
- De trabajo, pedí regresar a la academia y supongo que si aceptan mi solicitud enviaran a otro guardaespaldas. - jadeó.
- No - susurró - Alec no puedes irte.
- Puedo y lo haré.
- ¡¿Pero, porqué?! - subió un poco el tono de voz.
- ¡¡Por que estoy malditamente enamorado de ti Magnus!! Y me rompe el corazón verte con alguien más, no me quedaré a ver cómo Matt y tú se besan apasionadamente cuando quiero ser yo el que lo haga.
- cerré mis ojos con fuerza. Ay Dios. Algún día tenía que sacar todo.
- Alec. - presionó su mano contra mi mejilla - Alexander. Mírame. - abrí lentamente los ojos y sus hermosos iris chocaron con los míos.
- Magnus yo... - negó y se acercó más a mí.
- Shh. Alexander yo también estoy locamente enamorado de ti. - retuve el aire.
- P-pero... Matt.
- Sí, él me gusta. Pero creo que siento más cosas por tí.
- No, no está bien...
Me calló con un beso, pero no cualquiera. Por Raziel. Estaba lleno de deseo.
- A tí te deseo con cada parte de mí, cada maldita célula mía quiere todo de tí. Estoy jodido e incluso quiero que me jodas. Aquí. Ahora. - gemí con las últimas palabras.
Su cuerpo terminó encima del mío, sus labios me besaban con fuerza. Su lengua enredada con la mía mientras yo succionaba su labio inferior, su lengua paseaba por toda mi boca para terminar acariciando mis labios con ella.
Sabía que esto estaba mal, en serio que lo sabía. Pero en éstos momentos nada me importaba más que sentir su cuerpo contra el mío.
Sus manos se colaron debajo de mi playera, alzandola y terminando de quitarla. Mis estúpidas manos torpes trataban de quitar su camisa, al final pude quitársela.
Nos rodamos de manera que ahora su cuerpo fue el que quedó atrapado entre el mío y el suelo. Me acomodé en medio de sus piernas y mis manos apretaban su hermoso y bien formado trasero. Mi piel ardía al estar en contacto con la de él, a duras penas tenía el control de mi cuerpo. Me sentía morir aquí y ahora. Todo lo que sabía es que el cuerpo de Magnus se retorcía bajo el mío.
Sus dedos desabrocharon mis pantalones y en cuestión de segundos quedé solo con la ropa interior. Dejé sus labios para poder besar su cuello, clavículas y pecho. Dios, sabía a chocolate.
Mordí suavemente su lóbulo y el gimió. Con torpeza quité sus apretadísimos pantalones a la vez que quité sus zapatos y calcetines. Ahora ambos estábamos en ropa interior.
Alcé mi cabeza y ví sus bonitos ojos llenos de lujuria, eran como un verde líquido. Me deseaba y yo también lo hacía.
Magnus.
Sus ojos oceánicos llenos de brillo me miraban como si fuera lo más bello del mundo, sonreí y él soltó una risita y lo jale de su cuello para volver a besar sus deliciosos labios.
Si cuerpo comenzaba a moverse simulando pequeñas embestidas, su erección chocaba con mi entrada y la mía estaba atrapada en nuestros estómagos, metí mis manos bajó su bóxer y acaricié su trasero acercando su cuerpo aún más al mío.
Los únicos sonidos presentes eran nuestros jadeos y suspiros. Bajé poco a poco su ropa interior y el repitió la acción con la mía.
- Magnus estás...
- Estoy bien. Estamos bien, quiero ésto.
- Si... yo sé, pero es que yo... - se ruborizó muchísimo.
- ¿Es tu primera vez?
- Si - murmuró y le miré enternecido.
- Oh, bueno... Si no quieres, podemos uh...
Estampó su boca con la mía.
- Quiero hacer ésto. - bueno ahora mi tímido Alexander iba a perder su inocencia conmigo - solo que no tengo experiencia y espero hacerlo bien.
- Hey, se que puedes hacerlo.
Su dedo tanteó mi entrada y abrí la boca cuando lo introdujo. Empezó despacio y después metió otro. Para el tercer dedo gemí con demasía y el calló mis ruidos con su boca besándome con fuerza.
Quería sentirlo, lo necesitaba ya.
- Alexander... - él entendió porque sacó sus dedos y acarició mi partesita.
Mordió su labio cuando se acomodó en medio de mis piernas y fue entrando poco a poco. Mis paredes se estiraban mientras el entraba.
- Magnus está tan... apretado - reí internamente.
- Muévete mi ángel.
Algo en su mirada se encendió y comenzó pequeñas estocadas, abrí mucho más mis piernas para darle mejor acceso. Sentía un cosquilleo en mi estómago, las famosas mariposas estaban por todo mi cuerpo. Me sentía explotar, esto era jodidamente bueno.
Sus movimientos se hicieron más certeros y rápidos. Me hacía gemir su nombre una y otra vez mientras me retorcía debajo de él.
El sonido de nuestros cuerpos chocando era el único ruido que inundaba la biblioteca.
- Magnus - dijo entre dientes a la vez que aceleraba sus movimientos. Oh sí. Este chico sabía cómo hacerme ver las estrellas.
- Más duro, Alexander.
Sus manos alzaron mis piernas haciendo que mis rodillas chocarán con mi pecho. Yo aferraba mis uñas a su espalda. Apreté mis dientes. Esto era jodidamente delicioso y hermoso.
- Solo un poco más - susurré.
- Ah... Mag. Magnus. - gimió y yo con eso terminé sobre mi abdomen y el suyo.
Él seguía entrando y saliendo. Salió por completo para entrar con toda su fuerza tocando mi punto dulce y terminando dentro de mí. Mi interior se llenó de su semilla y calor. Aún dentro de mí, se recostó sobre mi pecho y yo lo abracé.
- Eso fue grandioso.
- Lo sé.
- Para haber sido tu primera vez... estuviste asombroso mi ángel.
Porque sí, fue asombroso. Habíamos hecho el amor en el suelo, en un pasillo de la biblioteca. Nuestro lugar.
Gracias por leer. 💜
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My two loves. (Malec)
Fiksi Remaja~ Completa. ~ Matthew Daddario y Alexander Lightwood son los guardaespaldas de Magnus Bane. Ambos se enamoran de él y ambos están dispuestos a dar la vida por Magnus. Pero ¿a quién elegirá Magnus? ¿a Matt o a Alec? #1 - Bane. 17/09/18. #4 - MatthewD...
