Punto de quiebre

149 23 1
                                        

Estaba de pie, paralizado mientras Kangin lo observaba sentado en la cama, de pronto todo el valor que le había costado juntar parecía haberse esfumado, con algo de miedo se acerca a él buscando sus labios, tanteando su cuerpo mojado y agradeciendo por dentro la paciencia del otro.

- tranquilo mi amor, no tiembles, no te haré daño – toma de las caderas al menor y lo aprisiona contra si pegando sus cuerpos – déjame observarte - con cuidado para no asustarlo le quita el polo y acaricia su cintura – eres tan precioso no imaginas cuantos celos sentí hoy

- ¿Celos? – siente un delicioso revoltijo en su interior ante el nuevo descubrimiento - ¿Por qué el amor de mi vida sentiría celos?

- y lo preguntas – alza una ceja – te pusiste esa ropa tan apretadita ¿tienes idea de cuantos te estaban mirando? – le quita el pantalón y acaricia con descaro sus glúteos – odié tanto que te miren y no poder hacer nada

- Kang... un poco más lento por favor – intenta separarse un poco –

- ¿pero por qué? ¿acaso no te gusta que te toque? – frunce el ceño – te necesito Minnie

- amor - se muerde el labio y asiente- lo sé, pero es mi primera vez

- y yo te he esperado pacientemente Sungmin, cada desplante, cada vez que te echabas para atrás ¿acaso crees que soy de hierro?

- yo lo sé, y no es que no quiera, te juro que si quiero, pero estoy un poco asustado

- ¿Asustado de mí? No, esa es una excusa ¿Cómo podrías asustarte con algunas caricias cuando usas esa ropa? Antes eras recatado, ahora eres tan descarado.

- pero me gusta mucho vestirme así, es cómodo

- ¿Cómodo? Polo casi transparente, pantalones ajustados, cabello pintado. No Sungmin, ya no eres el hombre del que me enamoré, y encima, cuando por fin nos vemos, después de meses separados ¿me dices que no podemos hacer el amor porque me temes?

- yo no dije que te temía no digas esas cosas, por favor

- sabes que, esto no va a funcionar – se levanta y agarra su ropa aún mojada – es mejor que me vaya a mi casa

- ¡no! No te vayas mi amor, por favor –lo toma del brazo asustado – yo quiero hacerlo contigo, siempre he soñado con hacerlo contigo, eres el único para mi

- ¿en serio? – se gira y recuesta a Sungmin - ¿estás dispuesto a llegar a todo conmigo?

Sungmin intentaba con todas sus fuerzas relajarse entre besos, pero cuando sintió la mano del otro intentar quitarle la ropa interior cerró sus piernas asustado – lo siento... Lo siento

- ¿lo sientes? – se levanta molesto – así no son las cosas Sungmin, así no funciona el mundo

- mi amor, por favor, no te vayas, te necesito

- que te consuele tu amiguito Heechul, o vete con el lobo ese, quizás con él no tengas miedo

- Kang, no digas eso – se muerde el labio intentando no llorar –

- Ahora lloras y yo soy el malo – suspira – mejor hablamos cuando estemos más calmados – sin decir más palabras ni mirar atrás sale del departamento –

Otra vez no...Donde viven las historias. Descúbrelo ahora