Una esperanza para el corazón.

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DISCLAIMER: NADA ME PERTENECE SOLO MI CORAZÓN SHIPPER.

Ned llegó a Invernalia junto a sus hijos, Robb estaba felizmente casado con Myrcella Baratheon, era feliz y eso es lo único que importaba. Se le hizo raro no ver a sus hijos a su llegada pero comprendió que era lógico, después de todo Arya no estaba nada bien.

-Hermano, me alegro que llegaran con bien.

-Lya- Ned la abraza- me da mucho gusto verte. Eché de menos estar en casa. ¿Dónde están los niños?

-Sansa con la pequeña Aryanne, ella es un dulce hermano, Arya en sus cámaras y Jon se ha ido a dar un paseo.

Lyanna se mordió el labio nerviosa.

-¿Qué ha pasado?

-Ned, yo- ella lo miro con ojos llorosos- Le dije a Jon toda la verdad.

-¡Hiciste qué!

-Él tenía que saberlo, estaba cansada de tantas mentiras.

-No puedo creer que arruinaras su vida de esta manera. Estamos en guerra Lyanna por favor.

-Jon puede terminar con todo esto, Daenerys no quiere el Trono, ella está segura que Jon debe ser el heredero.

-Jon es el heredero- le recordó Ned.

-¿Dónde está mi hijo?

-Él no ha querido hablar conmigo desde que se lo dije. Me ha evitado Ned.

-Es lógico, es mucho para procesarlo. No esperabas que abriera sus brazos y te dijera madre, ¿verdad?

Lyanna lloró.

-Lo siento, pero estoy desesperada. Esta guerra debe terminar. Si Jon aceptara el trono, él sería un gran rey, el mejor. Como Rhaegar.

-Tienes que dejar de decidir por los demás hermana.

Mientras tanto en los patios de Invernalia...

-Jon- la loba le gritó a su hermano.

-Pequeña loba, es bueno verte de pie. ¿Cómo estás?

-Bien, debemos hablar.

-¿Quieres ir a mis cámaras?

-Mejor caminemos hacia el Godswood...

-¿Qué pasa?

-Jon, ¿estás bien? Digo no hemos podido platicar desde que tía Lyanna dijo toda la verdad.

-Estoy procesando todo Arya, un día era el bastardo de Eddard Stark y hoy soy el hijo de Rhaegar Targaryen, es demasiado.

-Nadie se esperaba algo como esto Jon.

-Necesito hablar con padre, digo con mi tío.

-No hagas eso, mi padre- ella lo tomó de las manos- nuestro padre te ama, estoy segura que tiene una buena razón para esto.

-Su razón es que haría cualquier cosa por su hermana. Así como yo contigo.

-Lo sé y Jon es por eso que estoy aquí hablando contigo. Te necesito.

-¿Qupe ha pasado? ¿Sigues enferma? Sansa no quiso decirme nada.

-Estoy de encargo Jon. Voy a ser madre- ella le dijo con los ojos llorosos.

-Oh Arya- Jon la sostuvo en sus brazos con fuerzas como cuando eran niños- la loba comenzó a sollozar.

-¿Qué pasa pequeño lobo? ¿Por qué lloras?

-Gendry no está aquí, él sería un gran padre Jon. Ahora tengo que hacer público mi embarazo y con eso regresar a Desembarco del Rey, estoy esperando al heredero Baratheon. Sansa dice que soy vulnerable en este estado, cualquiera podría intentar matarnos a mí y a mi hijo. No puedo permitir eso Jon.

-Nadie les hará daño hermana. Confía en mí.

-¿Vendrías conmigo? ¿A desembarco del rey? Sé que puede ser arriesgado pero eres mi hermano y nadie pondrá un dedo en ti. Jon sabes tan bien como yo que jamás me interesó ser la Reina, esos fueron los sueños de Sansa no míos.

-Iré contigo hermana. Nada ni nadie les hará daño.

-Jon, si tú quieres tu podrías ser el Rey. Después de todo es tu derecho.

-Me conoces Arya, sabes que jamás he querido eso.

-Yo tampoco, sin embargo las circunstancias parecen colocarnos en los lugares menos esperados.

-Daenerys quiere que tome mi lugar como Targaryen y vaya a la guerra contra Robert Baratheon.

-Pero esa mujer está loca.

-Lo sé, dice que ella se retiraría si acepto mi lugar como Rey.

-Aegon no lo hará tan fácil. Parece que no lo conoce.

-Quiero regresar a ser solo un bastardo.

-Jamás fuiste solo un bastardo para mí.

-Lo sé pequeño lobo, lo sé. Todo va a estar bien. Estoy seguro que serás la mejor madre Arya.

-Lo intentaré, por Gendry y por mí.

Jon sostuvo una vez más a su hermana en sus brazos, un viento cargado se sintió en el aire.

Mientras tanto muy lejos de Invernalia un desconocido de cabello negro abre sus profundos ojos azules.

-Por fin- se escucha a un anciano decir.

-Déjalo abuelo- una voz de un niño comienza hablar.

-Debemos darle espacio, ha estado dormido por más de una luna.

-¿Dónde estoy?- él preguntó con voz ronca.

-Estás a salvo muchacho- el anciano volvió hablar- me llamo Clovis, ¿Quién eres tú?

-Yo... yo no lo recuerdo. ¿Qué me pasó?

-Te encontramos moribundo, casi por ahogarte, pero mi abuelo te ayudó- el niño dijo- por cierto soy Boras.

-Gracias por ayudarme, la cabeza me da vueltas.

-Es lógico, has estado dormido mucho tiempo. Debes dormir otra vez.

El desconocido volvió a quedarse dormido. Con imágenes confusas en sus sueños, recordó a una mujer de ojos grises y pelo castaño, no recordaba quien era pero tenía la sonrisa más bella que había visto. Él sintió que debía encontrarla, pero el sueño definitivamente era bueno, se entregó al mismo.

SI AÚN ME LEES ME GUSTARÍA QUE ME DEJARAS UN COMENTARIO, PARA QUE ME DIGAS DESDE DONDE LO HACES. SALUDOS Y PREPÁRENSE PORQUE YA CASI TERMINO LA HISTORIA. 

The PromiseDonde viven las historias. Descúbrelo ahora