Promise me.

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DISCLAIMER: NADA ME PERTENECE, SOLO MI CORAZÓN SHIPPER.

Aegon continuó peleando espada con espada con Jon, realmente éste último lo había subestimado.

-¿Creíste que sería fácil vencerme hermano?- Aegon lanzó otro ataque.

-La verdad es que te he subestimado- Jon dijo mientras respondía con su espada.

-Soy hijo de Rhaegar Targaryen, está en mi sangre ser el mejor.

-También comparto sangre con él.

-¿Y por eso crees que me vas a vencer? He esperado toda la vida para recuperar lo que es mío. No pienso perder hoy.

Se escuchó el sonido de sus espadas chocando, los gritos de soldados que caían sonaban a lo lejos para Jon, no era tonto, él sabía que tenían las de perder, se escuchaba el rugir de un dragón. Pero no podía dejarse vencer, se lo debía a su hermana.

-Soy un Stark, soy hijo de Lyanna Stark y criado por Lord Eddard Stark. No me vas a vencer tan fácil, hermano.

Mientras tanto en las cámaras de Arya...

-Escúchame Arya- Brienne hablaba- tienes que resistir. ¿Dónde están los trapos húmedos y el agua hirviendo?

-Aquí- Sandor llegaba con ellos. No encontré a ninguna mujer aquí, parece ser que todos huyeron.

-No me sorprende, todos aquí son unos malditos cobardes- Brienne estaba furiosa.

-Brienne, ya no aguantoo- Arya gritaba.

-Sandor, tendrás que ayudarme.

-¿Qué demonios hago?

-Tienes que estar alerta y cuidar la puerta, si Aegon llega...

-Lo mataré- asintió Sandor.

Brienne abrió los ojos incrédula, había mucha sangre en la cama.

-¡Arya estás sangrando! ¡Tienes que pujar ahora!

En el camino real viajaban Ser Davos y Gendry...

-¡Siento que no vamos a llegar nunca!

-Gendry tienes que tranquilizarte.

-Arya está en peligro. Lo siento. Todo ha sido mi culpa.

-¿Has recordado?

-Sí. Necesito llegar a ella.

Un rugido de dragón hizo que sus caballos se movieran intranquilos.

-¿Los dragones están llegando? Tenemos que irnos Ser Davos. Tenemos que llegar.

Ned Stark, Robb y Bran estaban en el camino real con fuerzas del Norte. Estaban decididos a llegar y ayudar a su pequeño lobo.

-Padre, ¿si Arya está muerta?

-Nuestro pequeño lobo no lo está Bran. Ella es la mujer más fuerte que he conocido- Robb mencionó.

Un dragón voló sobre ellos y aterrizó unos metros después de donde se encontraban.

-Lord Stark, es un gusto volver a verlo.

-Madre de dragones.

Aegon logró darle un golpe en el estómago a Jon, dejándolo con dolor en el suelo. Él logró escapar, estaba decidido a llegar con la loba.

-¡Te mataré cuando te encuentre Aegon! Lo juro- Jon gritaba.

-Jon- Jaime gritó. ¿Dónde está tu hermano?

-Se fue, Arya, ella está en peligro.

-Brienne está con ella todo va a estar bien.

-Debemos irnos a buscarlo. Tengo un mal presentimiento.

Jaime ayudó a Jon a levantarse y por un pasadizo lograron entrar a la ciudad más rápido.

-¡Me duele! ¡No puedo más!

-Arya debes pujar. ¡Tú puedes!

-No tengo fuerzas Brienne.

-¡Vamos loba! ¡Demuestra de qué estás hecha!- Sandor gritaba desde la puerta.

-Estoy viendo su cabeza Arya vas bien.

-Veo mucha sangre Brienne.

-Vamos Arya.

-AAAAAAAAAAAAAAAY-

-Es un niño- Brienne gritó.

La sangre no paraba de brotar y Arya se sentía terrible.

-Arya, no te duermas, tienes que conocer a tu hijo.

La loba alcanzó a ver una mata de pelo negro y unos profundos ojos azules cuando llegó otra contracción.

-Ayyyyyy- ¡qué pasa!

-Arya es otro bebé, vamos puedes hacerlo.

Como pudo Brienne colocó al primer bebé en una canasta improvisada y lo arropó.

-Uno más Arya, ya casi está aquí. ¡Es una niña!

Con eso Arya dio todo de sí para que su niña viniera al mundo.

El bebé lloraba probando que tenía pulmones fuertes y sanos.

Brienne vislumbró a la loba claramente, estaba exhausta y no dejaba de sangrar. La podían perder.

-Quiero verlos.

El niño tenía unos ojos azules y el pelo negro, la niña era completamente una Stark, cabello castaño y ojos grises.

-Son hermosos.

-¡Arya!- Jon entró rápidamente, se asustó al ver a su hermana llena de sangre.

-¿Qué pasó?

Ella dio a luz dos hermosos hijos.

Brienne le mostró a los recién nacidos.

-Déjenme sola con Jon por favor.

-Arya, debes descansar.

-Estoy muriendo Jon. No voy a soportar más tiempo. Debes cuidarlos.

-Arya no digas eso, por favor.

-él se llamará Eddard y la niña Joanna- en tu honor hermano.

Jon la miró con lágrimas en los ojos.

-Arya no te puedes ir por favor.

-Estoy exhausta y no dejo de sangrar.

-Conseguiré un maestre para ti hermana. Voy corriendo.

-Calma Jon, me voy a reencontrar con Gendry, los cuidaremos desde allá.

-Arya cállate, necesitas luchar.

-Jon, prométeme que los vas a cuidar. Sal de este maldito lugar y llévalos a un lugar seguro.

-Arya no..

-Prométemelo Jon.

Jon entendió a su padre en este momento, no había nada en el mundo que no hiciera por su pequeña hermana y sus hijos.

-Lo prometo.

Arya perdió completamente el conocimiento.

¡Aryaaaaaaaaa!- Jon gritó desconsoladamente.




Un capítulo más y terminamos. Gracias por leer.

The PromiseDonde viven las historias. Descúbrelo ahora