DISCLAIMER: NADA ME PERTENECE, SOLO MI CORAZÓN SHIPPER.
Arya estaba viendo por la ventana de sus cámaras reales, tenía dos lunas que había regresado a Desembarco del Rey, las noticas de la dulce espera de su hijo heredero habían corrido tan rápido por los Siete Reinos, Cersei y Robert estaban más que felices. Pensaban que era un consuelo por su hijo perdido: Gendry- ella pensó en su marido, todos los días cuando se veía en un espejo, cosa que actualmente lo hacía más veces, deseaba en silencio que él estuviera aquí para su hijo. Él hubiera sido el mejor de los padres, incluso se imaginó que sería como Ned, su padre. Ella sonrió cuando se permitió recordar esa conversación con él antes de dejar Winterfell.
FLASHBACK.
-Pequeño lobo, Jon dice que todo está listo para partir.
-Gracias padre, ya voy.
Ned la miró, ella usaba por supuesto unos pantalones de cuero que Sansa le había hecho que no eran tan ajustados, incluso se las había arreglado para dejar su estómago más libre, ella usaba también una camisa larga y por supuesto su pechera Stark con ciervos. Ella no era cualquier mujer- se recordó. Su hija era la reina de Poniente pero sobre todo la mujer más capaz e inteligente, lucharía con uñas y dientes por su hijo no nacido.
-¿Qué tanto me ves padre?
-Te voy a extrañar pequeño lobo.
-Lo sé, yo también pero es lógico tengo que regresar.
-Estarás bien, estoy tranquilo que Jon estará ahí contigo.
-Yo también, tenerlo ahí será un alivio. Sansa dice que tengo que estar más alerta que nunca. Por mi hijo.
-Así es pequeño lobo, debes ser precavida.
-Padre, ¿alguna vez has dejado de extrañar a mamá?
-Nunca. Todos los días me lamento lo mucho que la dañé.
-Tu silencio salvó a Jon padre.
-Nuestras decisiones siempre tendrán consecuencias, sean buenas o malas. Debemos aprender a vivir con ellas, aunque eso no lo hace menos fácil.
-Extraño a Gendry todos los días, a cada minuto. No se ha hecho más fácil padre. Sé que debo ser fuerte y lo hago, pero con él se ha ido una parte de mí.
-Arya mírame- ella lo hizo, tenía sus ojos llorosos- entiendo cómo te sientes querido lobo, pero tu hijo- hizo una seña a su vientre- puedes confiar en mi cuando te digo que no hay sensación más bonita que el tenerlo en tus brazos por primera vez.
-Padre, te voy a extrañar, te amo.
-Te amo pequeño lobo.
FIN DEL FLASHBACK
Un llamado a su puerta la había sacado de su ensueño, era Cersei.
-Querida, mi Robert se preguntaba si querías romper tu ayuno con nosotros.
-Me encantaría Cersei.
Cersei observó a su buena hija, ella a sus siete lunas de embarazo se veía radiante y feroz en esos pantalones y camisas largas pero de muy buen gusto.
La comida transcurrió cordialmente como de costumbre, con unos comentarios de Robert diciendo que esperaba que el bebé fuera un niño y que ojalá Arya considerara llamarlo como él, a lo que ella mordazmente dijo que aunque apreciaba la oferta no había manera en los Siete reinos que lo llamara así.
Robert se echó a reír a carcajadas.
Arya también con él.
La relación con los padres de su esposo fue buena, ellos realmente la apreciaban y trataban como hija. Había aceptado toda la ayuda posible en cuanto a gobernar a Poniente y estaba feliz, su primer hijo estaría aquí en dos meses.
-Arya, tenemos que decirte que haremos un pequeño viaje a la Tierra de las tormentas, es el torneo por el cumpleaños de Shireen- Cersei mencionó tranquila.
-¿Quieres venir con nosotros?- Robert preguntó.
-No, vayan ustedes, después de todo, soy la Reina mi deber es estar aquí.
-No quisiéramos irnos dejándote sola- Cersei chilló.
-No te preocupes, el bebé no llegará hasta dentro de dos lunas. Estoy segura que llegarán a tiempo. Sansa también llegará en esos tiempos- ella dijo tranquila. Ciertamente apreciaba a sus buenos padres pero tanta intromisión la abrumaba.
-Está bien loba, nosotros nos vamos mañana en la madrugada- Robert dijo.
En otro lado completamente diferente, un hombre de ojos azules y cabello negro trabajaba en una fragua.
-¿Has recordado algo nuevo muchacho?
-Nada, sigo soñando con una mujer de ojos grises. Ella me pide que regrese, pero no logro recordar nada.
-No te exijas de más muchacho. Lo que me parece sorprendente es que hayas resultado tan bueno en la herrería. Has sido una gran adición a nuestra pequeña forja.
-Es como si lo hubiera hecho desde siempre. No sé tal vez soy un herrero.
-Eso puedo verlo.
¡Abuelo!- Boras dijo entrando a la forja, está desembarcando un bote es un señor, viene hacer negocios contigo dijo.
-Eso es excelente muchacho- Clovis acarició la cabeza de su nieto con cariño. ¿Cómo se llama?
-Ser Davos.
Arya despidió a sus buenos padres todavía de madrugada, sinceramente no había podido dormir, Gendry había acaparado todos sus sueños, es como si él le pidiera ayuda. Ella definitivamente estaba consternada.
-Hermanita- Jon la abrazó- deberías regresar a dormir. No te ves muy bien.
-Estoy cansada, anoche no pude dormir.
-¿Gendry?
Arya asintió.
-No puedes seguir así Arya, eres fuerte para todos pero te conozco perfectamente, no estás bien.
-Oh por los viejos dioses Jon, estoy bien y no quiero que estés cerca de mí todo el tiempo. Puedo cuidarme sola.
Jon rio observando a la niña que tenía en frente y que se alejaba de él toda enojada, definitivamente las cosas habían cambiado, para todos. Incluso para él, sinceramente la distancia le había servido, sus sentimientos se habían calmado un poco y no podía decir que llamaría a Lyanna madre, pero estaría dispuesto a escucharla. Esperaba que después de que su sobrino o sobrina (él juró que sería niña) llegara a este mundo, pudiera convencer a su hermana de hacer un viaje a Winterfell.
¡Nos acercamos al final de esta historia! Me da mucho gusto por todos los que me leen. Espero éste capítulo sea de su agrado. Por favor no se olviden de comentar que eso me alegra mucho. Saludos para todos :)
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The Promise
Roman d'amourUna historia Gendrya. Lyanna sobrevive a lo acontecido en la torre de la alegría, regresa a Winterfell y observa desde lejos a su hermano criar a su hijo Jon. Una serie de eventos suceden que ponen a prueba la unión de los Stark. TERMINADA
