E08

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Seúl, Junio 11/2013.


Estaban a un día de debutar y todo no era más que nervios dentro de la sala de ensayo. Además, dentro de un par de horas se estrenaría su primer video musical y eso, lo hacía causaba mucho más nerviosismo del que pudiesen soportar.

Si bien se les había dejado en claro que debían descansar, todos hicieron caso omiso a las palabras y se dedicaron a ensayar sin parar desde muy temprano en la mañana.

Algunos habían terminado las sesiones de entrenamiento y ya se encontraban descansando. Otros como Jungkook y Jimin, aún permanecían en la sala.

Él primero en rendirse fue él de labios más gruesos, dejándose caer en el piso con todo el peso tras no soportar el cansancio. Observando atentamente al menor, quien aún se mantenía tratando de marcar los pasos. Y suspirando de manera profunda cuando constató la hora en su reloj de mano. —Iré por un baño, fue suficiente por hoy. —anunció, poniéndose de pie. —Deberías hacer lo mismo. —intentó persuadir pero no obtuvo respuesta.

Jungkook seguía atrapado en la música y la coreografía, aunque Jimin hiciera lo imposible, no lograría sacarlo de esa burbuja. Le dió un último vistazo y se apresuró para salir, encontrándose de frente a Taehyung.

—¿Aún está ensayando?. —infirió, antes de verificar con sus propios ojos.

Jimin asintió. Si había alguien en la casa capaz de lograr que Jungkook hiciera algo con tan sólo pedirlo, ese era su mejor amigo. —Si. —sonrió. —Ya es hora de que lo deje pero no me toma en cuenta, tal vez tu...

—Déjamelo a mi. —interrumpió él ex castaño, quien ahora asomaba en su cabello pequeñas hebras más claras. —Ve tranquilo, Chim. —finalizó, dándole un golpecito en el hombro a su amigo mientras éste abandonaba la sala.

Taehyung ingresó sigiloso, caminando hasta la radio ubicada en la esquina al fondo. Apagándola en el instante en que sus dedos tocaron el botón, para recibir un fuerte reclamo. —¡¿Qué haces imbécil?!. —exclamó en voz alta.

—Es hora de parar Jungkook, basta. —indicó Taehyung, frunciendo el ceño pero siendo lo más suave posible. —Ve a la habitación, toma una toalla y báñate. —pronunció, más que una sugerencia sonó casi un mandato. —Y cuando estés listo, me alcanzas en el comedor.

Jungkook tuvo el amago de responder y protestar, no obstante, se tragó todo tipo de respuesta al notar el rostro preocupado de su hyung. En el fondo, había sólo una cosa que detestaba con la vida y eso era preocupar al mayor.

A regañadientes salió de la sala hasta llegar a la habitación, tomó una toalla y su ropa de cambio. Luego se dirigió al baño, esperando pacientemente a que Jimin terminara. Cuando sucedió, lo único que recibió en respuesta, fue una sutil sonrisa de su otro amigo de travesuras, acompañado de algunas palabras. —¡Oh Jungkookie!, ¿Debería pedirle a Tae que también te obligue a estudiar?. —se burló, Jimin.

—¡Idiota!. —respondió, con una sonrisa ladina. —Deberías pedirle a hyung que me obligue a golpearte. —insinuó con sarcasmo. Ingresando tiempo después en la ducha y dejándose abrazar por la calidez que le proporcionaba el agua tibia.

Media hora más tarde, tras tomar el baño y vestirse. Se dirigió al comedor, tal como se lo había demandado él de ojos color avellana.

—¿Dime qué la comida la hizo Jinnie y no tú?, ¿Qué hice para morir así?, ¿Ya no soy merecedor de tu cariño?. —se burló de Taehyung, mientras tomaba asiento. Recibiendo sobre la mesa un plato repleto de comida.

—¡Oh, tú!... —guardó silencio antes de suspirar con pesadez. —Sé que no se me da la cocina pero tampoco es para exagerar. —respondió con seriedad. —Y si, Jeon Jungkook. Fue Seokjin quien cocinó, puedes comer tranquilo.

Jungkook carraspeó su garganta ante la sequedad de las palabras del mayor, porque cuando Taehyung ocupaba su nombre por completo, era porque le había molestado algo y no tenía que ser adivino para saber cuál era la razón.

Respiró profundo antes de tragarse su orgullo, como siempre lo hacía con él más no con los demás. —Ya, hyung. Lo siento. —pronunció mientras él canelo servía un vaso de jugo.

—Está bien... —señaló dejando el vaso sobre la mesa para volver a secar la vajilla recién lavada. Cogiendo el paño de cocina, antes de sentir unos brazos rodeándolo por la espalda.

—De verdad lo siento, TaeTae. Puedo soportar que cualquiera se enoje conmigo, menos tu. —confesó con tristeza. —Por favor...

Taehyung giró en su eje hasta quedar de frente al menor, sintiendo como éste enterraba el rostro en su pecho. —Está bien, Jungkookie. Sabes que te quiero mucho, olvidemos esto ¿Vale?. —infirió sin esperar respuesta. —Tal vez fui muy exagerado, el estrés no está matando a todos...

Él azabache asintió bajito antes de tomar la palabra y alzar la vista. —Te quiero mucho más de lo que tú me quieres a mi, hyung. —acusó con un puchero en los labios. Recibiendo de inmediato, una suave carcajada tras volver a separarse, manteniendo una distancia prudente.

—Eso es imposible... —musitó lo más bajo posible cuando Jungkook volvió a tomar asiento para comenzar a comer.

Sintiendo una fuerte punzada en su pecho ante ese nuevo pero extraño sentimiento del que aún, no era capaz de asimilar.



¿Supongo que ya notaron quién se va a enamorar primero?

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¿Supongo que ya notaron quién se va a enamorar primero?.

Debí publicar esto el fin de semana pero tuve una pérdida familiar y me fue imposible. Gracias a la personitas que se van sumando a la lectura :)!

One day, One year | VKDonde viven las historias. Descúbrelo ahora