Serena corre desesperadamente en busca de Darien, en medio de su agitada búsqueda, las calles van quedando solas y el frio avisa que se aproxima la lluvia.
En su rostro caen unas pequeñas gotas de lluvia lo que le dicen que debe apresurarse aún más.
Serena llega al parque donde la llevo Darien, corre un poco más hacia la entrada y se detiene, él estaba ahí, de pie, frente a la fuente mirando al cielo.
Serena se detiene para respirar hondo aliviada de haberlo encontrado, se agacha y trata de calmar su respiración agitada, un poco más calmada se acerca a él, desde atrás lo abraza.
-Qué alivio que estés bien-.
Darien sorprendido no sabe porque la rubia está allí pero en su corazón siente un alivio, es como si la hubieses enviado de nuevo a mi piensa él.
-Serena, ¿estás bien?-.
-¿y tú, tú lo estás?-
Darien sonríe tímidamente, él sabe que no lo está, saber que su madre murió en esta misma fecha no lo ha podido superar ni un solo día, y estas fechas por obvias razones tienden a ponerlo peor.
-Intento estarlo, Serena se retira y se pone en frente suyo.
-Darien, creo que si queremos estar bien debemos sincerarnos mas el uno con el otro, estamos dejando que las circunstancias hablen solas, pero creo que deberíamos abrir nuestros corazones, yo, yo realmente no quiero que estés solo- A la rubia se le salen unas lágrimas, eran lágrimas de sinceridad y de impotencia por no haberlo podido ayudar.
-De verdad, así como yo he abierto mi corazón a ti quiero que lo hagas conmigo, tú no tienes por qué soportar todo este dolor solo, no te puedo decir que no lo sientas es tu mama, pero piensa que me tienes a mí por favor, no sufras solo- termina de decir la rubia con voz temblorosa, por primera vez ella quería proteger a alguien, quería proteger a Darien.
Darien la abraza y rompe en llanto. – Serena, siempre me he sentido culpable por mi mama, ¿Por qué no pude ayudarla?, ella siempre estuvo para mí, ¿Por qué no he muerto en su lugar?, siempre fue tan miserable al lado del bastardo de mi padre, él y yo somos los únicos culpables de su muerte- exclama el azabache con fuerza, como sacando todo de su interior.
Serena lo abraza con fuerza y acaricia su espalda dándole el permiso de desahogarse, ella no le dice nada, sabía que no debía decir nada, que él debía sacar todo ese remordimiento dentro de él.
Darien la abraza con fuerza estrujándola en modo de desahogo, aunque se sentía aliviado aun no olvida esa noche de navidad.
los padres de Darien se dirigían a la fiesta anual que su padre hace para la empresa, su mama estaba planificando ya divorciarse de él, pero el hecho de que el la amenazara con quitarle a su hijo, a su único hijo la retenían a su lado, ella era una mujer humilde que se dejó seducir por él, un hombre un poco mayor con promesas de amor y riquezas, siempre la deslumbraba con hermosos detalles, la madre de Darien era una mujer hermosa y aun joven, ella era estudiante promesa de la Universidad de Tokio llegando allí por sus propios méritos.
El papa de Darien veía un gran futuro en ella y aunque duro mucho tiempo cortejándola ella siempre se había propuesto llegar lejos por sus propios medios, aunque el señor Chiba sería un peso menos en ese arduo camino.
Ellos nunca habían tenido intimidad pese a los esfuerzos de él, ella era una mujer muy recatada y con costumbres muy tradicionales, pero, una noche la invito a una hermosa cena a un gran y hermoso hotel, ella en medio de su felicidad y deslumbrada acepto un trago tras otro, quedando ebria y despertando al otro día al lado del señor Chiba, se sentía mal, sucia, que nada de esto debió de haber ocurrido así.
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Volviendo A Creer...
FanfictionDarien un chico muy listo, recto, disciplinado y muy atractivo, tenia una vida programada y predestinada gracias a su padre, un CEO de un grupo de hospitales de Tokio. Estudiar, graduarse, casarse y convertirse en su sucesor. ¿pero quien diría que t...
