Darien se siente hechizado ante la mirada de la rubia, era hipnotizador verla toda allí en ropa interior, la rubia le quita la camisa mojada que llevaba puesta mientras juega con sus labios, lo besa agitada nuevamente, acaricia su pecho descubierto, besa su mejilla, se aproxima a su oído, - Darien me gustas- le susurra la rubia haciendo que la piel se le erice por completo.
Le lame el cartílago de la oreja y lo mordisquea, Darien exclama un jadeo, aprieta sus ojos para tratar de controlar toda esta escena erótica que la rubia le estaba obsequiando esta noche.
La chica se hace encima de él apoyándolo en el sofá, lo besa nuevamente con pasión, sumergiendo su lengua fundiéndose con la de él, baja su mano hasta su miembro, lo siente duro liberándolo de su ropa interior. Con sus manos abraza toda su longevidad haciéndole movimientos entre rápidos y suaves, ella se aleja para verle el rostro retorcido de placer, le producía emoción y la excitaba ver que ese chico sentía placer por ella, solo por ella, ninguna otra mujer jamás la volvería a opacar.
El azabache jadea al sentir las frías manos de la rubia juguetear con su sexo entrando en calor con cada fricción, ella se acerca despacio a su boca y le lame los labios suavemente, saboreando cada centímetro de ellos, besa el cuello del chico entre mordiscos y lamidas llega a su sexo, él se arquea un poco al sentir la respiración de la rubia en la punta de este, la chica suavemente empieza a lamerla una, dos, tres veces. Darien estaba perdido, ¿Dónde estaba la chica tierna de esta mañana?, no importa ya, Serena estaba haciendo que perdiera la razón con cada movimiento, con cada paso, el alza el rostro para ver aquella escena erótica con morbo, allí estaba ella agachada, no sabía que le excitaba más, lo que ella hacia o verla allí saboreando su miembro.
La chica sumerge el miembro del azabache todo en su boca, para ella era delicioso, aunque era inexperta ya que nunca se había arriesgado a tan lejos no le importaba, quería hacerlo, quería probar la sexualidad de Darien en su boca y hacerlo gemir de placer por ella.
Darien siente que el vientre y su miembro explotaran al sentirse dentro de sus labios, era demasiado excitante que cree que no aguantara más, suelta un gemido tras otro cerrando sus ojos para poder sentir más intensamente cada movimiento y la humedad de los labios y la lengua de la chica.
La rubia sube nuevamente con una sonrisa en sus labios, él se levanta para besarla, era como si su cuerpo quisiera agradecerle por lo anterior, ella acepta el beso con más deseo, sus bragas estaban mojadas ya, ella quería ese miembro que minutos antes estaba en su boca en su sexo, él le besa el cuello, y baja a sus pechos, jugueteando con ellos, acariciando uno mientras lame el otro, era demasiado excitante. Ahora entiendo porque todo esto siempre es un tabú, debería ser prohibido piensa ella.
La chica devuelve a Darien a su puesto debajo de ella en el sofá, se pone de pie para quitarse las bragas empapadas, se hace encima de el en forma de misionero sin penetración alguna aun, Serena se abalanza a su boca de nuevo y coge sus manos con las de él y entrelazan los dedos preparándose para lo que viene, ella despacio siente el miembro duro de Darien rosando con sus pliegues, ambos están agitados y sueltan un suspiro, se miran a los ojos cuando sus labios y su nariz están rosando aun.
La rubia despacio con movimientos hacia arriba y abajo siente el miembro de él produciendo que el vientre y su monte de venus se contraigan una y otra vez, la fricción los tiene al borde la locura, Serena se arquea para empujar la punta del sexo de Darien muy despacio sintiendo cada roce, ella se arquea más y gime, estando adentro por completo se endereza para agilizar sus movimientos.
Darien hacia un rato se estaba aguantando el clímax que ya venía por él, no se podía creer que ella lograra llevarlo al orgasmo tan rápido, y verla allí toda desnuda, sus pechos moviéndose al ritmo de ella, su sexo estrecho, caliente y húmedo, todo lo tenía enloquecido, era un éxtasis completo, era adrenalina corriéndole por la piel, era fuego ardiéndole en las venas.
ESTÁS LEYENDO
Volviendo A Creer...
FanfictionDarien un chico muy listo, recto, disciplinado y muy atractivo, tenia una vida programada y predestinada gracias a su padre, un CEO de un grupo de hospitales de Tokio. Estudiar, graduarse, casarse y convertirse en su sucesor. ¿pero quien diría que t...
