Serena sale del apartamento del azabache con algo en su pecho, un torbellino de emociones que la ahogaban, se odiaba así misma por querer abandonar a la mujer fría que quería ser, pero también se odiaba por querer dejar pasar esto que la vida le estaban dando.
Serena no era ninguna tonta, en medio de esa noche agitada y en uno de esos momentos de contemplación al rostro de Darien y mientras el dormía en su regazo toma su mano, ella sentía que en su rostro había algo familiar, que era? Al tomar su mano cálida nota en esta una cicatriz, como de un corte y recuerda al chico pequeño y tierno que siempre estaba con ella en el parque, imágenes de ambos en el trampolín, en los columpios, el soplando la herida en su rodilla la vez que se cayó y se lastimó, todo vino a su mente de un golpe y como una ráfaga, era la misma cicatriz, ahora todo encajaba, pero algo hizo que por mucho tiempo ella bloqueara el rostro de ese niño sin saber porque, era Darien ya lo sabía, y como un juego de la vida minutos antes ella le había contado eso, su corazón la habían traicionado y le había mostrado una parte de ella que nadie sabía, uno de sus más bonitos recuerdos, pero... El no la recordaba eso le había quedado claro. No sabía si sentir melancolía o alivio, que pensaría ese niño después de más de 20 años si la vieran así?, era mejor dejar las cosas así.
Darien se acuesta en su mueble tratando de recordar cada minuto de anoche y la noche pasada, sonríe como un niño pequeño, sentía que volvía a nacer, que nada era un sueño. Cierra los ojos y cruza sus brazos y la recuerda saliendo del baño, ella era muy bella, como la noche de esos beso, si ella era hwrmosa, como un angel, pero no un angel blanco, esa rubia le despertaba bajas pasiones, pero no le importaba si iria al infierno por tonar a ese angel, si, la queria toda para el, paea amrla, pea adoraela, para haxerla suya en tida la expabsion de la palabra, siente cosquilleo en su vientre recorriendo le la médula espinal, quería hacer feliz a esa chica en todos los aspectos, verla sonreír, la quería para el, quería tocar su cabellera, su piel, ahogarse en la humedad de sus labios y porque no en la humedad de su entre pierna también, a que sabía Serena? Quería probarla toda, de pies a cabeza, le tenía ganas, deseo, nunca se había sentido así por una mujer, era una locura y su sexo duro por aquellos pensamientos le pedían que se detuviera o corrieran a buscarla, ni el ni su mente ni su corazón quería a otra chica entre sus brazos
El señor Chiba padre de Darien iba en su auto con su chófer, un guardaespaldas y al lado suyo el secretario han, era un hombre entre sus 30 con lentes redondos y graciosos, era un hombre dispuesto a hacer lo que fuera por su jefe, por supuesto, si la paga era demasiado buena. _ han por favor xomunicame con Darien al teléfono, necesito saber que ha decidido ese muchacho orgulloso y terco. Han toma su teléfono celular y marca sin obtener respuesta al otro lado de la línea. _ Lo siento señor pero no responde. _ Maldita sea!! Este muchacho imbécil.
Llegan a la oficina, una oficina bastante grande con una sala en cuero negro y en frente el escritorio, en vez de paredes de ladrillos habían ventanas grandes en vidrio con una preciosa vista a la ciudad. Han entra el despacho de su jefe antes de que se siente algo agitado y con el celular en la mano. _ Señor, al teléfono está el secretario del señor kaioh, que necesita hablar con usted ahora mismo _ pásalo han, dice el hombre mientras se sienta en su gran silla hwrgonomica de color negro recibiendo el celular y dándose vuelta para mirar la ciudad. _ Hola señor kaioh, como se encuentra? _ Bien señor Chiba, esperando noticias suyas, mi secretario en unos minutos le enviará toda la información del hospital de Osaka en el cual queremos invertir. _ perfecto le diré a han que este pendiente y me haga un resumen de todo. _ señor Chiba volviendo al tema de nuestros hijos, quiero decirle que ya hable con mi hija Michiru, ella no se ha negado a nada aunque es un poco terca, es joven aun y no entiende cosas. _ Lo entiendo señor kaioh, mi hijo Darien está igual, _ pero... lo interrumpe el padre de Michiru, _ le recuerdo que mi hija está primero que todo, si su hijo la hace sentir solo un poco mal, el y usted me las pagaran, no quiero ver a mi princesa sufrir por nada, pero obvio si vamos a hacer esto lo mejor es unir nuestras familias, tienen que ser fuertes esos hiciste, en nuestra época ninguno de los lados estaría renegando por nada, Michiru es toda una señorita de bien, entienda que cualquier hombre estaría feliz de tenerla y cualquier padre honrado por tenerla de nuera, estaremos hablando para programar todo con más calma, no se presentarlos en una cena familiar o algo así. el padre de Darien carraspeó para calmar los nervios por las palabras anteriores, se levanta de la silla. _ Por supuesto señor kaioh, seguiremos en contacto, el padre de Darien cuelga el teléfono, lo aprieta entre sus manos y lo tira al piso con tal fuerza que lo rompe, sabía que no podía confía en su hijo para esto y que jamás estaría de acuerdo y no sabía cómo persuadir lo.
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Volviendo A Creer...
Fiksi PenggemarDarien un chico muy listo, recto, disciplinado y muy atractivo, tenia una vida programada y predestinada gracias a su padre, un CEO de un grupo de hospitales de Tokio. Estudiar, graduarse, casarse y convertirse en su sucesor. ¿pero quien diría que t...
