—Gracias. Siempre estás aquí cuando más te necesito.
—¿Dónde más estaría? Tú estás donde está mi corazón. Entonces ahí me quedo.
(E.Frank)
* * *
«Despierta, mi fuerte cazador de sombras, y cásate conmigo.»
Magnus había despertado, envuelto en el cuerpo desnudo y cálido de Alec, pero no hubo en su Nefilim ninguna reacción, nada que le indicara que de verdad no había sido un sueño, que había sucedido, que le pidió matrimonio a Alec y él dijo que sí, que hicieron el amor de nuevo.
Magnus se había inclinado hacia él, su frente contra la clavícula tan marcada de Alec, debido a su cuerpo cada vez más delgado, había dejado un beso descuidado antes de bajar a su vientre y besarlo tres veces: —Yo los amo, papá los ama, pero no me lo quiten. Podemos juntos los cinco. Sólo no se lleven a Alexander, por favor.
* * *
Alec miró al cielo que iba volviéndose gris. Las comisuras de sus labios un poco caídas. Dolía tanto el dolor de Magnus, pero no podía hacer nada, no podía explicarle.
Tres pequeños cuerpecitos chocaron contra él entonces. Max y Rafa a cada lado suyo, pequeños bracitos rodeándolo –unos morenos, tan parecidos a la piel de Magnus, y otros tan pálidos como los suyos–. Y el último, el de la pequeña Elara que se acurrucó en su regazo, mirando hacia arriba, hacia au padre, sus manitas en el pecho de Alec, sobre su corazón.
Ella sonrió. Sus pequeños dientes afilados. Su piel era aun más pálida que la de Max, casi traslúcida, con un leve resplandor. Su cabello rubio. Ella no se parecía mucho físicamente a sus padres. Pero podías sentir en ella la sangre de ángel, la sonrisa idéntica a la de Alec y los ojos dorados, ¡ojos de gato!
Alec acarició su mejilla con ternura. Magnus iba a amarla sin dudas. Su pequeña brujita angelical.
Incluso si todo salía mal y él no estaba, Magnus iba a amarla. Iba a amarlos, a sus hijos.
Max y Rafa se apoyaron en sus hombros, suspirando, pero fue Elara quien lo dijo: —Va a funcionar, papi. Pero no podemos decírselo todavía. Pronto, ¿sí?
Alec asintió, ni siquiera sintiéndose extraño porque sus hijos tuvieran que consolarlo a él.
—No puedo esperar a que Magnus los conozca y puedan estar con él como conmigo. Van a amarlo.
Esta vez la respuesta fue de los tres: —Ya lo amamos.
* * *
Jace estaba cada vez más molesto.
¡Volviéndose loco!
Lo que comenzó como pequeños momentos sin sentir la runa parabatai, terminó en simples segundos de conexión.
La runa no se había ido. Ahí seguía, tan clara como el primer día, pero no podía sentir a Alec, era como si algo lo bloqueara.
Como si su parabatai se ocultara en las sombras. Aunque seguía presente.
* * *
—Creo que sé lo que sucede –le dijo Jem a Tessa una noche, dejando sus pergaminos a un lado. Sus ojos muy abiertos, aunque con un pequeño rayo de esperanza.
Tessa ya tenía sus sospechas. Ella sabía lo fuertes que los descendientes de brujos y shadowhunters podían ser. —Son ellos, ¿cierto?
Jem asintió y le explicó lo que él pensaba.
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Hermoso accidente (Malec Mpreg)
FanfictionTERMINADA» Magnus Bane, el Gran Brujo de Brooklyn, hace una poción de embarazo por encargo, y, por accidente, su novio, Alexander Lightwood, la toma. Lo que se convertirá en un hermoso accidente. * * * Fanart de la portada de phildrawsfanart
