Ya por la mañana el ojiverde se levanto temprano, Hermione estaba completamente dormida y es que la noche anterior debió haberse levantado unos dos o tres veces a ver a Sirius quien despertaba o por hambre o por que estaba completamente hecho. Quiso sonreír al verla así en su cama, con su cabello despeinado pero no pudo, ese idiota estaba nuevamente en su camino... en realidad ¿Cuándo se había ido? La única manera de detenerlo era pudriéndolo en Azkaban y que los pocos dementores que aun conservaba el ministerio le diesen su maldito beso. Entro a la ducha y no demoro demasiado, necesitaba ir al Ministerio para hablar con Ron y Lupin acerca de esto. Salió de su habitación y entró en la pieza de su hijo para ver como estaba, al llegar a su cuna lo vio completamente despierto y moviendo sus manos...
- Hijo... ya estas despierto - lo tomo con mucho cuidado y lo observo mover su boquita - ya quieres a tu madre - hizo un gesto gracioso que no pudo más que enternecer a su padre. De pronto una despeinada castaña apareció apresurada -
- Harry... te despertaste para ver a Sirius - pregunto restregando sus ojos mientras se acercaba a ver a su hijo y luego le daba un beso a su ojiverde - hola hijo - el mago se lo entrego y este pareció moverse mucho más al sentir el olor de su madre y más aun cuando esta se descubrió su pecho y él lo tomo comenzado a amamantarse - creo que alguien ya me extrañaba - se sentó en la mecedora que Harry había comprado y miro extrañada al moreno - ¿Vas a salir? -
- Si, debo ir por unos papeles al ministerio y vuelvo en un rato -
- ¿Pasa algo? -
- No mi amor, nada de verdad - y este cambiando radicalmente el tema, le sonrió y se agacho para estar a la altura de su hijo que parecía estar inmerso en su mundo y muy concentrado en su leche al tanto que poco a poco iba cerrando sus ojos - con que la silla no era necesaria -
- He insisto en que no era necesaria... ¿Ya tomaste desayuno? -
- No, aun no -
- Por que no esperas que termine de darle pecho y desayunamos, ¿No llevas prisa? - quiso responder que si, por que verdaderamente estaba encolerizado con el asunto pero negó, no estaba dispuesto a preocuparla, la verdad no quería darle la importancia que Neville quería -
- Yo te espero - le dio un beso a su hijo y luego a la madre y salió de la habitación para terminar de arreglarse. Veinte minutos más tarde Hermione salía de la habitación de su hijo y se dirigía a la cocina donde vio a Harry sentado en uno de los pisos alrededor de la encimera redonda que estaba al centro simulando una mesa, lo observo pensativo y se acercó hasta el acariciando su cabello y dándole un beso a su sien -
- ¿Qué es lo que te preocupa? -
- Solo Sirius y tú -
- Y si te dijera que no tienes de que preocuparte por que vamos a estar bien... te deja eso más tranquilo - él sonrió y asintió -
- Si... - esta lo abrazo y era lo que necesitaba su abrazo, su calor, su cuerpo. Con tranquilidad se separó de él y fue a buscar una bolsa de te pues ahora que estaba dando pecho prefería no tomar café. Se sentó frente a él y conversaron un rato, lo que hizo que Harry dejase la tensión por un momento.
Pero como todo en la vida, no le duro mucho su desentendimiento de la carta enviada por Longbottom. Porque al salir de su casa sentía nuevamente la rabia fluir por sus venas, si lo tuviera delante estaba seguro que saldría el crucio más potente de su vida, pero maldita sea era su familia, su hijo, su mujer, ¿Por qué no podía tener tranquilidad?
Sin demorar mucho apareció en el Ministerio donde un sorprendido Ron lo recibió...
- Harry ¿Qué haces aquí? No se suponía que... -
- Longbottom Ron, envió esto a mi casa - le entrego la carta y la leyó negando -
- Este tipo esta loco -
- Enfermo de la cabeza -
- ¿Qué pretendes hacer? -
- Necesito que busquemos nuevamente dentro del país -
- Si, yo me encargo... - sin más caminaron hasta la oficina del pelirrojo donde se encontraron con los Aurores a cargo de la investigación de Longbottom. Tuvieron una reunión para pensar en los posibles lugares donde podía encontrarse y retomar con más fuerza su búsqueda por eso designo a 4 hombres que se agregarían, ese tipo quería jugar a los misterios, pues a los misterios jugarían. Claro que solo les pidió una cosa -
- No quiero que nadie, se entere de las medidas tomadas hoy, ni siquiera el Ministro - los hombres asintieron serios y se levantaron estrechando manos. Cuando se vio solo nuevamente con Remus y su amigo Ron, suspiro - ya debo irme a casa -
- ¿Hermione sabe que estas acá? -
- Si lo sabe, pero no sabe para que - paso las manos por su cara con cansancio y se levanto de su asiento -
- ¿Mala noche Harry? - quiso saber Remus sonriendo -
- No mala noche, pero desperté las tres veces que Hermione se levantó -
- Acostúmbrate Potter, Sirius tiene toda la atención de su madre -
- Y la mía también - les sonrió a ambos y tras una breve despedida se marcho a su casa no sin antes pasar a comprar algo al mercado para disimular su demora. Al abrir la puerta de su casa no escucho ningún ruido, lo que en realidad no le sorprendió, miro hacia el pasillo y nada pero en la cocina escucho ruido y al entrar vio a Hermione frotando con suavidad la espalda de su hijo al parecer el pequeño estaba incomodo y se tranquilizo al eructar y botar un poquito de leche, ese le pasaba por la desesperación que le daba al comenzar alimentarse...
- Ya paso hijo... - pregunto despacio sin dejar de frotar su espaldita -
- Veo que ya comenzaste a preparar el almuerzo - comento entrando al fin el ojiverde -
- Y veo que tu te dignaste aparecer - esta le dio la espalda y vio la carita de su hijo, estaba somnolienta y de sus pequeños ojitos se distinguía un extraño color, aun no parecía definirse pero seguramente serían claros como los de su padre -
- Vamos Mione no te enojes... compre una torta -
- Como si eso solucionara que te hayas pasado toda la mañana en el ministerio... - con un cuidado innato dejo a Sirius dentro del coche y lo cubrió con una ligera manta - deberías darte el tiempo de descansar... te lo mereces - sacó el coche de la cocina y lo dejo en el enorme living -
- Se extendió la conversación con Ron... de verdad lo siento - ella se giro para mirarlo y lo abrazo -
- Solo quiero que descanses y que nada te perturbe - él cerró lo ojos y la apretó con mucha fuerza contra su cuerpo -
- Te prometo que no saldré de la casa en lo que resta de los días que me tome - y por supuesto Hermione no tenía culpa en su petición y molestia puesto que no estaba al tanto de lo que había ocurrido el día anterior, ella pensaba que Harry era muy responsable en cuanto a su trabajo y que no podría estar una semana lejos de él. Pero ella quería que al menos esta semana estuviese dedicada a Sirius y a ella. La joven con una sonrisa se separo y le regalo un beso tibio -
- Ahora terminare con el almuerzo, mira que extrañaba hacerlo - esta joven castaña era amante de la cocina y no había nada que le agradara más que cocinar exquisiteces -
- Te estas quejando de los almuerzos que yo hacía - pregunto tomándola por la espalda, cosa que le impedía caminar a la madre de su hijo -
- Claro que no - se soltó de su agarre y se fue hasta la cocina mientras el ojiverde se sentaba en el sillón moviendo el coche para poder verlo, acarició su pancita y este se acomodo nuevamente, era increíble ver como un niño podía estar tan relajado, con sus brazos cerca de su cabeza y con la boquita semi abierta moviéndola de vez en cuando hizo un gesto como acto de reflejo y paso las manitos por su cara. El padre orgulloso sonrió y lo movió un poco para que estuviese cómodo, aunque no podía negar que aun se sentía torpe haciéndolo.
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"Atados a un Sentimiento" - Harry & Hermione -
FanficSon amigos desde pequeños, sin embargo una situación critica los llevara a convivir más cerca de lo que han estado antes. Enfrentando a un enemigo tan inesperado, deberán proteger aquello que tanto aman... Las cosas nunca han sido fácil para ellos y...
