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 SeokJinnie sabía exactamente cuándo papi estaba preocupado, tenía esa pequeña arruguita graciosa cuando juntaba sus cejas, por eso cuando dejó sus dibujos para visitar el estudio de papi trató de no hacer mucho ruido al caminar en el pasillo sobre sus pantuflas de perrito, dio vueltas una y otra vez sin atreverse a tocar la puerta, SeokJin estaba preocupado también, papi no había tomado un solo descanso desde que llegó y de eso ya habían sido al menos tres horas, cuando papi entró por la puerta de casa solo llenó la carita de SeokJin de besitos dulces y le dijo que iría a su estudio. No es que SeokJin se sintiera solito porque Nana HyoSun estaba abajo en la cocina haciendo el almuerzo y sabía que podía ir con ella pero a SeokJinnie no le gustaba que papi tuviera esa arruguita graciosa en su frente ni mucho menos que decidiera saltarse la comida, SeokJin era especialmente quisquilloso sobre los horarios de comida de papi, él sabía que el hombre era capaz de saltarse todas las comidas por seguir trabajando y a veces solo SeokJin y sus labios abultados eran lo que hacían a papi distraerse por un rato.

Entre vuelta y vuelta decidió hacer algo lindo por papi, encontró a Nana con la cabeza metida en la nevera y SeokJin esperó balanceándose en sus talones a que ella saliera de ahí hacer notar su presencia.- Nana...quiero pedirte algo-. La mujer soltó un pequeño "Oh" al ser sorprendida por el chico en la cocina.- Lo que quieras cariño-. Nana depositó las verduras que había tomado en la nevera dejándolas sobre la barra.- Humm...bueno...papi está trabajando en su estudio así que...quería llevarle un aperitivo-. sus mejillas se sonrojaron ligeramente con su pedido, SeokJin no estaba acostumbrado todavía a pedir ayuda a alguien más pero Nana era tan dulce que se acercó a alborotar su cabello y asentir.- Muy bien SeokJinnie, ¿quieres ayudarme?-. Una sonrisa cariñosa y brillante se posó en los labios ligeramente rojizos de Jin y brincoteó sobre sus talones asintiendo con emoción, estaba más que contento de ayudar a Nana a hacer algo para papi.

HyoSun dejó un espacio para el pequeño a su lado, ella tomó el trabajo peligroso cortando el jamón, el queso y las verduras en rodajas mientras SeokJin se encargaba de untar la mantequilla y mayonesa en el pan y después armarlo justo como a papi le gustaba, no le tomó más de cinco minutos para que incluso el sándwich estuviese en la plancha.- ¿Quieres uno también, SeokJinnie?-. Negó con avidez, él estaba haciendo espacio y esperando para esa deliciosa sopa de letritas que Nana le había prometido...pero quizás unos bombones no harían daño.- Nana, ¿Puedo tener algunos bombones? de esos que tienen fresa dentro-. Los labios rojizos se abultaron ligeramente en un pequeño puchero de súplica y la mujer lanzó un suspiro enredado con una sonrisa, nadie podía negarse esos tiernos gestos.

SeokJin tuvo especial cuidado en balancear la bandeja en su mano derecha mientras el puño de la izquierda daba tres toques suaves en la puerta de papi, ya eran poco menos de cuatro horas desde que papi había llegado y no había asomado ni si quiera su nariz fuera de la habitación, SeokJin lo extrañaba a mares.- Adelante-. Escuchó la voz fuerte y grave de papi y al girar el pomo de la puerta obligó a sus piecitos enfundados en sus pantuflas a caminar dentro del estudio. Papi estaba sentado frente a su escritorio con el ceño fruncido cuando tenía la vista fija en la pantalla de su computadora, los codos en la mesa y sus puños deteniendo su rostro, tenía el cabello despeinado en señal de que se había pasado los dedos más de una vez entre los mechones y el sweater beige perfectamente planchado.- Pasa mi cielo, ¿Qué es eso?-. Levantó su rostro y apuntó la bandeja que SeokJinnie equilibraba en sus manos.- Para que comas algo papi-. La radiante sonrisa que le entregó el menor causó que el ceño fruncido de Nam desapareciera.- Deja esto aquí y ven a sentarte en mis piernas, amor-. Como un pequeño cachorro SeokJin se apresuró a cumplir la petición dejando la bandeja sobre el escritorio y encontrando el lugar cálido, justo y perfecto en las piernas de papi.- Lo siento por dejarte solo todo el día, príncipe, no pensé que tuviese tantos problemas con estos papeles-. La barbilla del mayor se posó sobre la parte superior de su cabeza y SeokJin se relajó contra su pecho, se sentía totalmente protegido, ahora en los brazos de papi todo era perfecto.

Los bombones eran deliciosos pero lo eran más cuando los comía en el regazo de papi. NamJoon no volvió a trabajar esa tarde, decidió que ya era suficiente sobre estar quemándose la cabeza en vez de estar llenando de besitos el precioso rostro de su bebé, y Jinnie estaba más que feliz por ello, los labios de papi ahora sabían dulces por el montón de besos que habían compartido en medio de cada bombón. El menor soltó una carcajada cuando papi le mordisqueó la mejilla tal como si fuese un bocadillo, el estómago de SeokJin cosquilleó, amaba cuando su papi le hacía cariños, usualmente el hombre era bastante bueno mimándolo, podrían haber pasado ya varios meses desde que comenzaron su relación pero nada de ello se sentía rutinario, siempre había algo bueno sucediendo entre ellos, las caricias eran espontaneas y siempre se sentía emocionante, las mariposas todavía danzaban en su pancita haciendo un baile triunfal cada vez que sus labios se tocaban y sus mejillas se llenaban de un color rojizo comparable al color de las rosas rojas que papi le traía una que otra vez.

.-Papi... casi es mi graduación-. SeokJin jugueteaba con los largos dedos de papi, los entrelazaba con los suyos y los separaba dejando pequeños pellizcos traviesos en su piel con su índice y pulgar, hacía un rato que papi lo había levantado de su regazo y lo había sentado sobre su escritorio de madera pulida, el mayor se había posicionado entre sus piernas, las adorables piernas de SeokJin en los costados del hombre y las manos de papi se deslizaban con tranquilidad en los muslos firmes del menor.- Lo sé, mi amor, estoy muy orgulloso de ti, vas a ser ingeniero muy talentoso-. El pequeño rubor que coloreó sus mejillas lo hizo sentir como fuese una enorme cereza.- Cuando me gradúe... ¿por fin podremos decir que somos pareja?-. La pregunta tímida de Jin hizo que NamJoon sonriera con ternura, no había nada que ellos quisieran más que por fin anunciar lo que eran, caminar de la mano, darse pequeños besos en la calle, poder compartir juntos una cena en un lugar romántico, cosas más simples como hacer las compras juntos en el supermercado, todo eso de mantenerse su vida tras las paredes de su casa era cansado y aunque no se arrepentían, ciertamente añoraban mucho más. El mayor tomó uno de las manos delgadas del menor y besó sus nudillos antes de hablar.- Te lo juro, mi amor, en cuanto las cosas sean seguras para ti vamos a ser como cualquier otra pareja-. La sonrisa enorme y preciosa que se deslizó en los labios de su bebé lo dejó embotado por un segundo, había felicidad derramándose de ella, NamJoon sabía que iba a cumplir su promesa, ambos lo deseaban como nada en esta vida.






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Aquí haciendo mi regreso triunfal desde las tinieblas...

El ultimo semestre de la universidad y la tesis están acabando con el muy poco tiempo que tengo...bueno eso y la falta de inspiración pero aquí está mi intento de actualización.   

Me alimento de sus comentarios niñas, dejen algo, bendiciones, quejas, maldiciones lo que quieran<3 

Princess Complex [NamJin]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora