Capítulo 41

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1972, centro de atención Shizuoka

"La paciente de la habitación 74 no despierta aún ¿cierto?"

"No"

"Han considerado desconectarla?"

"Aquí no se permite la eutanasia, doctor"

"Pero han pasado más de seis años, debe reconsiderarlo"

"Aún sí pasarán mil años no la desconectaria... Aún no pierdo la esperanza de que pueda despertar"

"Aveces los doctores no podemos hacer  milagros...Sakurauchi-san"

"Si es necesario ser Dios para salvarla no haré!"

"Su determinación es de admirar"

Sin más aquel hombre canoso abandonó a la demacrada doctora, pues su juventud se había ido por completo con todo esto. Papeleos, operaciones, solicitudes para rechazar o aprobar dependiendo el caso, reuniones y las constentes preguntas de ¿Se recuperará? ¿Salió bien? ¿Cuándo podré visitarlo? ¿Sabe si la medicina la venden aquí? Preguntas absurdas aveces, pero sin embargo no  olvidaría el objetivo principal por el cuál se sacrificó seis largos años en estudió a la medicina dejando a la vez errores faciales en su rostro, sus ojos se veían ligeramente pesados acompañados de notorias ojeras debajo de ellos, sus labios... resecos ahora ya no presentaban la suavidad que a cierta almirante del grupo B le llamaba la atención.

Su piel pálida... sin ese esplendor reflejado por el sol a un pleno amanecer.

"Toc... toc"

Llaman hacía la puerta de su oficina, con suavidad aprueba un ligero "pase" colocando sus dorados ojos en la persona que cruzaba la puerta, su corazón dio un vuelco al ver a la chica de aspecto juvenil, toda una bellesa, su larga melena azulada mecerse con los ligeros pero decidios pasos hacía ella.

"Mucho trabajo otra vez?"

"Lo mismo de siempre".- sonríe levantando sus talones para poder probar esa fuente de dulzura de su chica.

"Ahh eso es miel?".- pregunta después del ligero beso.

"Nop...es jugo de mandarina".- sonrie con sinceridad.

"Riko... te eh dicho más de mil veces que no me gusta la mandarina".- sonríe, con delicadeza colocando su mano izquiera en la cintura de su baja chica.- pero si estan en tus labios... no importa".- se apodera gentilmente de los labios ajenos.

"Ah...es-espera...Yosh-..."

"Es Yohane".- corrige el anticipado error de su novia.- "un millón de veces es Yohane... mi little demon".- junta ligeramente las puntas de sus narices.

"Mou contigo no puedo".- suelta un suspiro cansado de sus labios.- te eh dicho que  no me llames así...es vergonzoso".- desvía la mirada hacía otro lugar que no sean los magenta que la ponen nerviosa.

"Eh?! porque si tu puedes comer mandarinas y besarme así es justo que yo te diga mi little demon"

"Por dios que pensarán los cadetes de su líder"

"B-bueno ellos no importan, después de todo yo soy la autoridad aquí"

"Recuerda que solo estarás en el grupo A hasta que ella despierte"

"Lo se...- desvía la mirada en completa acción indescifrable.- no importa"

"Sabes siempre me ha llamando esa cara de indescriptible que pones aveces, siempre..."

La almirante NishikinoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora