(Pido disculpas por la portada, no me pude resistir a poner esa foto del anime oficial editada xD)
Aquella situación era de una comedia y no una romántica específicamente, sino de esas comedias donde el humor negro y la sátira de complementan de una dulce manera creando un show de risas que los sensibles nunca podrían apreciar y ahora Josuke era esa persona sensible que no entendía el chiste de todo aquel teatro negro.
-¿Qué haces aquí Joestar?- pregunto mientras se frotaba los ojos y en su mano derecha colgaban unos pequeños lentes de lectura con marco delgado y de color verde manzana, miro a ése muchacho completamente arreglado y con un rico olor a perfume, vio el ramo de flores y sus ojos se abrieron en sorpresa al percatarse de que era, enrojeció y le cerró la puerta en la cara al chico que no alcanzo a decir nada, solo se quedo estático en su lugar con la mano levantada y la boca abierta en palabras que nunca salieron.
Rohan dentro había pegado su espalda a la puerta mientras pensaba porqué se había olvidado de aquello ¿Tan ocupado había estado con su trabajo? Y luego recordó, se había hecho el idiota evitando el asunto pensando que seguro se le olvidaría también a Josuke, para colmo llegó puntual, no podía decirle nada por la tardanza; maldito mocoso entusiasta.
-Maldita sea...- gruñó mientras se enderezaba y abrió la puerta nuevamente con la esperanza de que el impertinente adolescente se hubiera largado, pero para su desgracia seguía parado allí con cara de idiota y ahora con una sonrisa de aún más idiota, pudo verlo sonrojarse tan sutilmente que le causo cierta ternura.
-¡Rohan!- dijo su nombre de forma tan alegre y cantarina a pesar de la gravedad de su voz, se sintió hasta tierno aquello ante los siempre serios e insípidos sentidos de Rohan. -... Te... Traje algo...- extendió el ramo mientras ponía su otra mano en su bolsillo y miraba en otra dirección, mostrando esas flores de pétalos perfectos pero con sus colores mezclados e invertidos, eran azules y verdes al igual que los ojos de Rohan, hizo un pequeño puchero sonrojado ahora si en una tonalidad de rojo más intensa. Aquello fue visto por el mangaka y no supo que hacer, le hubiera cerrado la puerta en la cara y estuvo a punto de hacerlo, pero esa expresión tan pura, ése sonrojo tan sincero y esos ojos grandes, brillantes y tan azules. Algo dentro suyo se ablando y le hizo apoyarse en el marco de la puerta para sonreír levemente y tomar el ramo de flores.
-No sabía que eras un detallista- dijo mirándolo a los ojos, vio el mohín de molestia y sólo quiso seguir molestándolo. -Dame unos minutos que me arreglaré- dijo rindiéndose, ya había aceptado el presente; ahora no podía dar marcha atrás ¿O si?
Y con "minutos" Rohan se refirió a una hora completa que dejo esperando a Josuke en la sala de su casa; obviamente todo esto no era sin querer, estaba hecho con mucha intención, no le dejaría fácil aquello, la prueba había comenzado desde el momento en que le cerro la puerta en la cara, quería ver que tanta paciencia tenía y también comprobar que tanto era su "amor", y si en verdad eran "compañeros destinados", no habría ningún problema en que lo esperase ¿Cierto? Josuke por su parte estaba tan emocionado que esperar se le hizo eterno, así que mientras la hora avanzaba él miraba su reloj, miraba su celular, cantaba algo en tono bajo, se acomodaba su peinado mirándose en el reflejo de la pantalla del móvil, bostezaba y cuando comenzó a darle sueño se sentó algo desparramado sobre la suave superficie del sofá y cerro los ojos mientras el aroma de las flores o quizás de Rohan lo tranquilizaban hasta el punto de la somnolencia, el cuando sus párpados se volvieron pesados paso muy rápido pero quizás se durmió unos 20 minutos hasta que la voz del mangaka lo despertó, abrió los ojos lentamente encontrándose con la bella imagen de Rohan con sus extraños pero hermosos ojos bicolores, sus labios pintados de un suave color verde, tenía una diadema del mismo color sobre sus negros cabellos y tenía una camiseta ajustada al cuerpo de hombros caídos de color bordo; corta dejando su abdomen a la vista y un decorado en forma de pluma en uno de los costados, unos pantalones también de ése color oscuro con un cinturón negro y unas botas hasta mitad de la pantorrilla también negras.
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Camino destinado.
RomanceEn un mundo donde las clases sociales son las que mueven el mundo, dejando a los más débiles de lado ¿Existen tales cosas como los compañeros destinados? Por supuesto que no, no existe tal cosa como el destino, solamente son casualidades, eso siempr...