Me siento en el banco a observar a Devon. Quinto día entrenándolo y está mucho mejor que antes. Pasa casi todo el día en mi casa, a veces duerme aquí y otras veces no, he querido preguntarle por qué, con quién vive como para que no quiera venir con nosotros. Pero no lo hice, aunque me muera de ganas, y no se si es porque no me quiero meter o porque no se dió el momento.
Jacob entra y le trae una botella de agua, me sonríe con la boca cerrada y se va. Últimamente estamos muy alejados y para mí sorpresa, eso no me pone tan mal como creía. Quizás porque tengo la cabeza en las competencias y no tengo tiempo de pensar en otras cosas.
Devon se detiene a tomar agua y se sienta a mi lado. Siento su calor corporal y otra vez siento ese cosquilleo en todo mi cuerpo.
—No quiero meterme mucho, pero ¿que sucede entre tú y Jacob?—pregunta, curioso—. Antes eran uña y carne y ahora son... solo dos personas que viven juntas.
Lo miro y siento perderme en sus ojos. Son marrones casi negros, y eso hace que su mirada sea intensa, oscura, como si te viera y supiera todo de ti. Y eso me gusta. Me encojo de hombros y miro hacia otro lado.
—No lo sé... Creo... Creo que aún sigo enojada y dolida por lo que pasó. Es que... es complicado.
—¿Por qué no lo hablan? No creo que puedan mantenerse por más tiempo así, son hermanos y solo se tienen el uno al otro.
—No sé... No se dió la oportunidad y él tampoco se muestra interesado en querer explicarme que fue lo que pasó... Pero...—me interrumpe.
—No tienes que esperarlo, puedes ir tú y hablar de lo que necesites. Incluso sin esperar respuesta. No tienes que guardarte nada de lo que te esté pasado, con el tiempo, eso te jugará en contra y te traerá problemas. Guardar los sentimientos es la peor decisión que puedes tomar en tu vida.
Giro la cabeza para mirarlo. Puede que tenga razón, está esperando una respuesta y no se que decirle. Pero es que... es complejo.
—¿Desde cuándo eres un consejero?—pregunto, sonriendo.
—Desde que mis amigos tienen problemas y son demasiado tontos como para no arreglarlos.
Amigos. Dijo que somos sus amigos. Sonrío.
—Gracias, Devon. No sé como haré, pero me buscaré el momento para hablar. Gracias.
Me sonríe y aprieta mi mano derecha con su izquierda en señal de apoyo. Puedo ver como sus ojos se achinan un poco, y se le marcan levemente hoyuelos a cada lado. No me había dado cuenta de que era así cuando sonreía y me gusta. Ahora tengo la necesidad de hacerlo sonreír todo el tiempo. Nos quedamos unos segundos así, solo mirándonos. Veo como sus ojos se desvían a mi boca varias veces y hago lo mismo.
Antes de que pueda pensar en lo que estoy haciendo, junto sus labios con los míos. No tarda mucho en responder y nos sumimos en aquel extraño beso. Sus labios son carnosos y siento su lengua áspera abrirse paso en mi boca para encontrar la mía. Es un beso tierno y desesperado a la vez, como si hubiéramos esperado el momento perfecto para hacerlo.
Y me gusta. Me gusta que sea así, porque creo que en serio estaba esperando hacerlo y no tengo idea de como llegué a eso.
Nos separamos cuando escuchamos el ruido de pasos. Segundos después, mi hermano entra en el gimnasio y nos mira extrañado.
—Ya es tarde, ¿creen que podemos ir a por comida?
Asentimos y nos levantamos. Tomo mis llaves y salimos de nuestra casa. O conduzco, Jacob va de copiloto y Devon atrás. Vamos a un restaurante de comida rápida y pedimos el especial del día. Nos sentamos en una mesa con la comida, Jacob a mi lado y Devon en frente nuestro.
—Esta comida está deliciosa—dice Devon, segundos después de empezar a comer. Asiento, dándole la razón.
—Hace mucho que no comemos así, ¿verdad, Jacob?
Mi hermano asiente con la cabeza porque tiene la boca llena y reímos. Se limpia la boca con la servilleta y cuando termina de masticar, habla.
—Si, bueno. Ya sabes, con Aria entrenándote, es imposible comer comida chatarra, así que prepárate. Hoy solo estás de suerte, Devon.
Devon me sonríe y yo ruedo los ojos. Si es verdad que soy muy exigente, sin embargo, Jacob es un exagerado.
—Bueno, tu hermana se ha dedicado a cuidarte siempre, yo creo que es bueno. Desearía tener una hermana como la tuya... o por lo menos una hermana.
Jacob toma de su bebida y me mira.
—Eres muy afortunado, Jacob. Durante un tiempo en mi vida, hubiera deseado tener a Aria para acompañarme y ayudarme como ella siempre lo hizo para ti...
Le sonrío a Devon con la boca cerrada y bajo la mirada para seguir comiendo. Jacob no dice nada, y eso pasa cuando está pensando. Su teléfono suena y él abre el mensaje debajo de la mesa. Frunzo el ceño y miro de reojo hacia abajo. Medio sonrío y tomo de mi bebida antes de hablar.
—Así que Callie, ¿eh?
Mi hermano levanta cabeza y entrecierra los ojos en mi dirección. Suelto una carcajada.
—¿Y eso como pasó?—muestra fingida indignación.
—No lo sé, ¿cómo has empezado a tirarte a Devon?
Abro la boca para decir algo pero vuelvo a cerrarla. Ahora me dió vergüenza, lo hizo a propósito el maldito.
—Touché.
Jacob se ríe y yo lo golpeo en el brazo, bromeando. Me rodea los hombros con su brazo para besar mi coronilla y continúa comiendo mientras mira el teléfono. No quiero levantar la mirada para ver a Devon, él no sabía que Jacob estaba al tanto de lo que había pasado entre nosotros y ahora estoy avergonzada y no se por qué.
—Bueno... Gracias por la cena, debo irme. Mark me necesita.
Se levanta y le sonrío burlona.
—Si, claro... ¿Acaso Callie se llama Mark de segundo nombre?
—Fíjate que si—se acerca a besar mi cabeza y chocar puños con Devon—. Disfruten la velada, y ni quedes embarazada, Aria.
Se va antes de que pueda decirle algo y tapo mi rostro con las manos. Escucho la risa de Devon en frente mío.
—Lo siento.
Digo y se ríe más, frunzo el ceño y destapo mi rostro para verlo. No entiendo que es divertido.
—Así que lo sabe...
Me río nerviosa.
—Pues... veras que yo le contaba todo a Jacob...
—Me di cuenta... creí que tu hermano era de esos que se ponen extremadamente celosos con sus hermanas. Me doy cuenta que tu vida no es tan cliché después de todo.
—Por supuesto que mi vida no es cliché. Y por cierto... Gracias. Digo, por lo de Jacob.
Me sonríe y se levanta cuando terminamos de comer.
—No es problema, si tengo que volver a hacerlo para que sonrías de ese modo, lo haría mil veces más.
Mi corazón ha explotado.
🥊🥊🥊
No se si yo soy muy enamoradiza o Devon es un amor. O probablemente ambas.
Hola, amores!!! ¿Cómo están? Espero que excelente porque hoy les traigo capítulo nuevo!! Y se los debo, últimamente estoy desapareciendo mucho y les pido perdón por eso. *le arrojan algo a la cabeza*
He sido consciente de que la historia ha crecido un poco bastante y a los nuevos lectores, gracias por darme la oportunidad a mi y a la historia!!!
Y a todos, gracias por leerme y apoyarme con sus comentarios y votos, gracias!!!
Sin más, nos leemos pronto(prometo que así será, bitches).
💋💋💋💋
ESTÁS LEYENDO
KNOCK OUT©
RomansaAria y Jacob Cooper son los mejores hermanos que podrían existir. Jacob Cooper, siendo dos años mayor que ella, es un muy conocido boxeador con tantas victorias, que no pueden ni ser contadas. Estas son gracias a su hermana, Aria Cooper, quien estud...
