Devon tira a su contrincante en el cuadrilátero y la pelea termina. Se chocan puños y bajan. Jacob está a mi lado observando todo.
—Si es así entrenando, imagina lo que será cuando sea profesional.
Lo miro y alzo una ceja. Levanta sus manos en defensa y sonríe cuando ve a Devon caminar hacia nosotros.
—¡Muy buen entrenamiento, amigo!—palmea su espalda y rodea sus hombros con sus brazos.
—Gracias, Jacob. Es gracias a tu hermana, más que nada.
Mi hermano me hace señas para que le diga lo que estuvimos hablando durante toda la noche. Ruedo los ojos ante su pésima disimulación cuando Devon nos mira a los ojos con expresión confundida. Abro la boca para decir algo pero Jacob se me adelanta. ¿Para qué quiere que se lo diga, si él iba a hacerlo primero?
—Aria y yo tenemos una propuesta para ti—comienza—. Debido a que yo no puedo entrenar por mi reposo, nos hemos quedado sin boxeador para los torneos del mes que viene, que son en tres semanas.
—Me HE quedado sin boxeador—le corrijo, haciendo énfasis en el he. Rueda los ojos y hace un gesto con su mano restándole importancia.
—Como decía, si Aria, siendo una de las mejores entrenadoras del país, renuncia a estas competencias, bajará su rango y su mayor enemigo la destrozará. Y eso, no puede pasar, por supuesto. El tema está en que, Aria no renunciará, y yo no voy a ser su boxeador así que, ¿Qué opinas de ser tú al que entrene?—le dice con una enorme sonrisa. Devon abre los ojos como platos al oírlo. Intercala su mirada entre nosotros y después de unos segundos, sonríe.
—¡Sí! ¡Por supuesto que acepto!—exclama emocionado. Sin darme cuenta, suelto un suspiro de alivio. Jacob abraza a Devon con fuerza y yo le hago señas para que pare. Está más emocionado que cuando ganó las primeras nacionales.
—El tema está, Devon, en que debemos cambiar algunos hábitos, si no te molesta.
Digo y Jacob lo suelta para que se gire hacia mí. Devon hace señas para que siga hablando.
—¿Crees que puedes pasar estas tres semanas en casa?—Jacob suelta antes de que pueda hablar. Devon lo piensa y hace una mueca.
—No puedo, tengo un compromiso en mi casa y no puedo dejarlo.
Mi hermano y yo nos miramos. Esto no era nada de lo que teníamos planeado.
—Entonces, te daremos llaves de nuestra casa para que vengas la mayor parte del día. No te preocupes por trabajar o algo, nosotros te pagaremos, ese es nuestro trabajo. Pero debes dejar todo lo que tenías antes, tenemos poco tiempo y si quieres triunfar, debes ponerte bien en esto, ¿entiendes?—asiente con entusiasmo.
—Ya me organizaré pero pasaré la mayor parte del tiempo contigo si eso es lo que necesito, lo prometo.
—Jacob, dile a Mark que llame a los administradores, que avise que hubo un cambio de boxeador.
—Entendido, capitana.
Sonrío y siento el triunfo en mis manos, otra vez.
🥊🥊🥊
—¡Más estabilidad, Devon! ¡Mueve tus piernas y agiliza los movimientos!
Primer día entrenando a Devon y siento que esto es un desastre y que fue una muy mala idea.
—¿Puedo tomar agua?
—Claro, luego de que logres hacer el golpe.
Me asesina con la mirada y vuelve a su lugar para lograr su objetivo. Golpear a su contrincante que ahora mismo es la bolsa. Luego de unos minutos lo logra y se saca los guantes para tomar agua. Lo sigo con la mirada y lo observo. Creo que son solo los primeros días, necesita práctica porque nunca ha entrenado asi. Lo observo sacarse la camiseta y casi se me cae la boca hacia el suelo.
No debería pensarlo, pero verlo así hace que me emocione entrenarlo y saber que pasaremos la mayor parte de los días juntos. Gotas de sudor bajan por su abdomen muy bien trabajado y se detienen en la cinturilla de sus pantalones. Ser consciente de que yo estuve una vez con él, hace que quiera volver a intentarlo. Sacudo la cabeza y saco esos pensamientos.
Cálmate, Aria, pareces una adolescente con las hormonas alborotadas.
Devon se acerca a mi y ahora siento que todos sus pasos son sexis, algo simple no puede parecerme tan atractivo. ¿Qué me pasa?
—Mis nudillos están desastrosos, Aria.
Miro sus manos y las tomo entre las mías, siento un cosquilleo en éstas e inmediatamente las suelto.
—Pues hagamos algo, Hall. Ponte en posición para hacer flexiones, pero en vez de subir y bajar, te mantendrás en la misma posición sobre tus puños. Eso evitará lesiones en éstos y en las muñecas. Hazlo.
Sigue mis indicaciones y se mantiene sobre sus puños. Observo su espalda contraerse y las venas de sus brazos junto a las de su cuello, expuestas de tanta fuerza que ejerce. El cosquilleo en mis manos vuelve por la necesidad de tocar su espalda y su abdomen.
—Voy por un poco de agua—digo, con la necesidad de sacar todos esos pensamientos fuera.
Voy a la cocina y me sirvo un enorme vaso de agua que me lo tomo enseguida. Me demoro en volver con él y cuando creo que ya pasó suficiente tiempo, dejo el vaso en el lavavajillas y vuelvo al gimnasio para encontrar a Devon en la misma posición.
—Ahora levántate, practicaremos un poco.
Nos movemos hacia una parte especial de nuestro gimnasio y se pone las vendas y los guantes. Yo hago lo mismo y me pongo en posición para empezar.
—Ahora golpéame, haz como si fuera el contrincante del torneo.
Suspira y niega la cabeza, frustrado.
—Lo siento, pero no puedo golpearte, Aria. No me sale hacerlo...
Mientras habla, tiro un golpe que va directo a su mandíbula.
—Regla número uno, jamás pierdas de vista a tu oponente.
Me mira con los ojos abiertos, sin moverse. Tiro otro golpe del mismo lado, golpeándolo del mismo modo.
—Regla número dos, jamás debes tener la guardia baja.
Estoy a punto de tirar otro golpe cuando lo detiene y golpea mi mandíbula con su puño izquierdo.
—Regla número tres, nunca te confíes—me susurra muy de cerca de mi rostro. Sonrío.
—Vaya, creo que si conoces las reglas, Hall.
—Si no me las sé a estas alturas, mi entrenadora me mataría.
—Muy acertado. Continuemos.
🥊🥊🥊
Volviiiiii!!!! Perdón por desaparecer, tengo muchas cosas en la cabeza por hacer y solo necesito buscarme el tiempo. Perdón por tardar en actualizar, pero acá hay un capítulo nuevo y sensaciones nuevas.
¿En qué se andará Aria ahora?🤔🤔🤔 ya veremos...
Espero hayan disfrutado mucho el capítulo, prometo no desaparecer por tanto tiempo la próxima.
Gracias por leerme y nos leeremos muy pronto!💋💋💋💋
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KNOCK OUT©
RomanceAria y Jacob Cooper son los mejores hermanos que podrían existir. Jacob Cooper, siendo dos años mayor que ella, es un muy conocido boxeador con tantas victorias, que no pueden ni ser contadas. Estas son gracias a su hermana, Aria Cooper, quien estud...
