Capítulo 7

2.6K 139 1
                                        

Camino hacia Devon a toda velocidad cuando veo la sangre correr de sus nudillos. No lleva guantes y mucho menos vendas, pareciera que vino directo hacia aquí para descargarse.

—Devon. ¡Devon!—No me hace caso y me paro detrás de él para tomar sus brazos con fuerza. Me da con el codo justo en la costilla pero ignoro la punzada de dolor para que pare—¡Detente ya!

Deja de golpear pero no me mira. Me muevo para pararme en frente suyo y desvía la mirada hacia otro lado. Lo tomo de la muñeca y lo siento en un banco que está apoyado en la pared. Le digo que me espere y voy a buscar el botiquín. Cuando lo tengo en mis manos, me acerco a él y me siento a su lado.

Sigue sin mirarme y yo no le digo nada. Limpio la sangre y luego las heridas. Hace muecas de dolor pero no dice nada tampoco. Empiezo a vendar sus manos luego de curarlas y le hablo sin mirarlo.

—No se que haya pasado para que te hayas puesto así, no me voy a meter ni forzarte a que me lo cuentes. No se a que acostumbras siempre pero esto no es como las peleas callejeras o clandestinas. Mira lo que te hiciste, si quieres ser profesional, no debes volver a hacer esto.

Por primera vez, me mira a los ojos y abre la boca para hablar.

—¿Lo supiste desde un principio no es así?—asiento, sabiendo que se refiere a lo de las peleas. Termino de vendarlo y me centro en él. Tiene hematomas en la esquina de su ojo derecho y abajo del izquierdo.

—Tanto tiempo metida en éste mundo que puedo distinguirlo claramente. ¿Por qué lo haces?—niega con la cabeza y mira hacia otro lado—Vale, lo siento. No tendría que haber preguntado.

—Necesito el dinero—me dice después de unos largos segundos, tiene la vista fija en las vendas de sus manos—. Por eso quiero ser profesional, no me gusta andar participando en cosas así pero no me queda otra. Es más fácil que perder mi tiempo buscando trabajos y tratando de conseguirlos.

Lo miro mientras habla, parece realmente necesitado en ese aspecto. No le quiero preguntar por qué, no quiero meterme mucho. Si me lo va a contar, que sea por su propia iniciativa. Como ya dije, a mi tampoco me gustaría que se metan en mi vida de la nada.

—Hay otros modos, algún día podrías terminar mal si sigues metido en esa mierda.

—Parece que lo sabes bien—levanta la cabeza y me mira a los ojos. Hago una mueca y asiento.

—Jacob se metía en esas cosas antes de ser boxeador, yo como siempre estaba detrás de él para cuidarlo—se ríe casi sin ganas.

—¿No es él el hermano mayor?

—Pues si, pero tuvo un problema en cuestión a madurar, está claro—ambos nos reímos y cuando paramos, nos quedamos mirándonos a los ojos.

—¿Por qué no eres boxeadora en vez de entrenadora?—pregunta curioso—. Sé que estuviste siendo boxeadora un tiempo pero lo dejaste muy pronto, ¿por qué? Si te iba tan bien. Responde sólo si quieres y puedes, claro.

—No hay problema—me sonrío y le respondo—. Nunca me lo plantee bien, la verdad. Si, soy boxeadora, lo fui por un tiempo, todos lo saben. Pero lo dejé porque creí que no era lo mío. Me iba mejor entrenando a mi hermano o eso creo yo—niega con la cabeza mientras hablo y me sonríe.

—¿Alguna vez hiciste algo sin depender de tu hermano? Siempre haces todo a partir de lo que tu hermano cree, quiere o necesita. Necesitas pensar más en ti y en lo que tu quieres—le sonrío con la boca cerrada. Sé que tiene razón, no es la primera persona que me lo dice. Tomo aire antes de hablar.

—Es mutuo, ¿sabes? Mi hermano y yo siempre nos tuvimos el uno al otro, siempre fuimos los dos contra el mundo. Y... la única vez que intenté separarme de él...—cierro los ojos y muevo la cabeza tratando de que los horribles recuerdos no lleguen a mi mente. Suspiro y el aire me sale entrecortado, estoy nerviosa y a punto de romperme, pero no lo hago—. Una vez intentamos separarnos, hacer nuestras vidas aparte, hacernos mundos separados... Pero estábamos tan acostumbrados a cuidarnos y protegernos entre sí que nos perdimos en la nada misma.

—¿A qué te refieres con eso?—dice confundido. Me río de los nervios y miro hacia otro lado.

—Nunca había hablado de ésto con alguien si te soy sincera. Es algo difícil para ambos porque nos costó superarlo todo. Cuando quisimos seguir nuestras vidas a costa del otro, Jacob se perdió en un mundo del que le costó salir. Yo no lo sabía, pues estaba sumida en mi propio mundo con gente mal vivida. Ya sabes, esa gente que te lleva por muy mal camino y te hace mal psicológicamente. Ambos nos metimos con gente que no debíamos y terminamos mal. Cuando nos dimos cuenta, nos buscamos. Salimos juntos de ambos mundos y a partir de ese momento, no nos separamos más de lo debido. Él tiene miedo de volver a esa mierda y yo también, no queremos que uno de nosotros acabe muerto tampoco.

Devon me escuchaba en silencio y asentía sorprendido a todo lo que le decía. Si, esa nadie se la esperaba. Es algo que pasó y que prometimos olvidar a la vez de que nos dejaba una gran marca en nuestras vidas. Jacob y yo nos necesitamos el uno con el otro. No hablo de estar pegados constantemente, sino de protegernos entre sí. Estamos tan acostumbrados a nosotros dos y nadie más, que ya forma parte de nuestra vida cotidiana. Nosotros contra el mundo, así fue, así es y así será siempre. Aunque no vivamos juntos, aunque tengamos nuestra propia familia. Nosotros dos siempre seremos un mundo aparte.

—La verdad es que yo también estuve metido en mierdas durante un tiempo—admite luego de un tiempo en silencio—. Me junté con gente equivocada en un mundo equivocado. Ahora no me relaciono mucho con la gente cuando voy a las peleas. Gente tóxica de ahí me metió en algo tan complicado como lo son las drogas—admite y lo miro sorprendida—. Me costó salir de ahí, tarde años y a veces tengo miedo de volver a eso. Fue una época en la que estuve mal emocionalmente y no tuve a nadie que me sostuviera, que me apoyara y me acompañara. Encontré una salida del dolor, la peor salida que pude encontrar pero así fue. Mira Aria, hay veces en las que uno camina y cae en un pozo oscuro sin siquiera notarlo hasta que estas ahí dentro y es difícil salir. ¿Y sabes? Es difícil, muy difícil pero no es imposible.

Asiento. Tiene razón, caer es un pozo es fácil pero salir es demasiado difícil. Y aunque sea demasiado difícil, no es imposible. Nunca había tenido una conversación tan profunda con alguien que no sea mi hermano y cada vez me sorprendo más a mi misma con cosas nuevas. Aunque bueno, la realidad para mi es que me siento más cómoda hablando con gente que no conozco a hacerlo con la gente que si.

—Nunca había tenido una conversación así con nadie y menos sobre lo que nos pasó hace unos años con Jacob.

—Me alegra que te sientas bien hablando conmigo.

Me sonríe y le devuelvo la sonrisa. Ambos nos ponemos serios y veo como su vista se desvía a mis labios unos segundos, hago lo mismo y siento como se acerca despacio hacia mi. Avanzo lentamente y nuestros ojos no dejan de verse, como si estuviéramos esperando que algo más pasara. Cuando su rostro está a centímetros, roza su nariz con la mía antes de agarrar mi nuca y juntar sus labios con los míos.

Bueno, ahora si que abrirme con él no estuvo tan mal. Para nada mal.
 
 
 
                             🥊🥊🥊
  

Nueva actualización y un hermoso capítulo!!! Me encantó escribirlo, si les soy sincera. Amo tanto a Aria y estoy taaan enamorada de Devon😍

Ya conocimos un poco más de nuestros protagonistas. Por si se lo estuvieron preguntando, ahí tienen la respuesta de por qué Jacob y Aria son tan unidos y si no lo hicieron, ya lo pensarán en algún momento. La historia se desarrolla mucho en el entorno que ambos tuvieron en su pasado, ya lo conocerán. Porque seamos realistas, no todos los hermanos son como ellos, y ninguna hermana estaría tan pendiente de su hermano más que de si misma.

Aunque no lo saben todo. Más adelante van a descubrir en que extraño mundo estuvo metido cada uno y sabrán un poco más de la adicción de Devon.

Tiempo al tiempo, amores!!! Gracias por leerme💋💋💋
  
  
 

KNOCK OUT©Donde viven las historias. Descúbrelo ahora