Capítulo 9: Fines Personales

129 12 3
                                    

El día comenzó vago, como todos los demás yo no sería capaz de madrugar sin mi café. el cual Kori me trae todas las mañanas.

— ¡Amo! le traje su bebida, esta vez procure no usar mucha azúcar—

Ni Sceptile ha sido tan servicial conmigo... Tomé la taza de café, estaba caliente pero a estas escalas me daba igual. Iba a dar un sorbo hasta que el PokeNear comenzó a vibrar en mi bolsillo, haciendo que se me derramara el líquido hirviendo.

—¡¡AHHHH!! Maldición...—

Kori me vio intrigada, ella no sabía que yo tenía el aparato.

—Amo, ¿Qué podrá ser?—

Se limitó a verme por un momento, creo que no se dio cuenta del accidente. Abrí el mensaje, era una nota de voz, "Hey, Lloyd, revisamos tu informe de entrenador y parece que eres uno de los mejores de la región, venciste al alto mando pero no al campeón, eso te coloca muy alto y por eso te necesitamos en una cueva al sureste de tu zona, ha hablado Blasco, nos vemos"... Creo que es hora de intervenir.

— Kori, ya que escuchaste todo eso creo que deberías quedarte aquí en casa, no creo que estés lista para tal encomienda...—

Ella no sabía qué decir, estaba fría con la mirada perdida, hasta que reaccionó.

— ¡Me rehúso! Hemos estado mucho tiempo juntos como para separarnos tan de repente, Qué hay de mí... ¿No soy suficientemente fuerte?—

Lastimosamente ella estaba en lo correcto, Kori era muy importante para mí como para dejarla afrontar todo esto, debo decirle pero no encuentro las palabras adecuadas.

— ¿Qué tiene el gecko gigante que yo no? acaso el gecko puede hacer esto...—

Kori se acercó a mí dejándome debajo de ella, la verdad debía detener esto

— ¡Eres muy importante como para arriesgarte así! Si algo te pasara no me lo perdonaría.—

Kori reflexionó mis palabras, hasta que me abrazó y me susurró al oído: "¿Era solo eso? entonces te agradezco por preocuparte por mí. Pero no te dejaré ir así de simple." al oír eso podía esperar lo peor.

Después de un rato Kori volvió con un cepillo.

— Quiero que me cepilles. Si lo haces tal vez pueda considerar dejar irte sin mí.—

Ahora comienzo a dudar en quien está entrenando a quien. Tome el cepillo y antes que nada toqué su cabello, en su forma semi-humana no parece tanto pelaje, su textura se asemeja más a la de el cabello de una chica.

—¿Q-Qué sucede?—

Tocar su cabello la puso nerviosa. Me tome la molestia de buscar mi cepillo, más bien "el de humanos".

— ¿Estás seguro que ese está bien? mi pelaje lo puede dañar.—

Dijo ella un poco nerviosa. Comencé a cepillar su cabello, era suave y de color blanco, estaba un poco enredado pero nada que no pueda arreglar. Un rato pasó y yo seguía absorto, por primera vez me tomé un tiempo para contemplar la belleza de Kori.

— ¿Tengo algo en la cara?—

Dijo muy inocente ella. Terminé de cepillar y ella de inmediato me abrazó y no pretendía soltarme.

—¡Caíste! no te dejaré ir a ningún lado.—

Diablos, estoy en una mala situación.

—Acaso... ¿Hay algo que pueda hacer para que me lleves? haré lo que sea...—

De nuevo esa mirada que puso antes, no sabía como reaccionar y en un ataque de pánico la tomé de los hombros y la separé de mí.

— Kori, no...—

Me calmé un poco, pero ahora tengo una duda: ¿Por qué reaccioné así si justo ayer le di un beso desinteresado? Kori interrumpió mi pensamiento.

—¿N-No quieres llegar tan lejos? lo entiendo, los humanos son muy reservados.—

Kori me sonrió y se fue de la habitación, dejándome a mí la puerta abierta para pensar en soledad, no sé qué decirle a Blasco.

"¿Qué ve ella en mí? Mi único gran logro fue un fracaso rotundo..."

Mi Absolución por TiDonde viven las historias. Descúbrelo ahora