Lloyd se había despertado, notó que era el último en hacerlo por lo que salió a verificar la ubicación de Sceptile y Kori.Un nuevo día lleno de oportunidades, lastimosamente no creo poder aprovecharlas si sigo despertando de último. Sceptile buscaba bayas por la zona circundante a la tienda, todavía desconocía la ubicación de Kori pero no me preocupé mucho, conocía perfectamente la naturaleza de un Absol y suelen buscar tranquilidad, lo más probable es que la soledad le otorgara eso.
—¡Sceptile! ¿No sabes en dónde puede estar Kori?— Suena raro, pero hablar con un geco gigante no está tan mal.
—Vaya, lo que decía la Absol era cierto, por muy tonto que suene henos aquí, entablando una conversación. Y tu pregunta, creo que con "Kori" te refieres a la Absol, ella salió a meditar un poco bajo un árbol, y yo creía que los medicham eran raros.—
Wow, qué crudeza al hablar, no quiero ni imaginar todo lo que ha dicho desde que nos conocemos. La mañana era joven, así que me zambullí al agua sin perder tiempo, el agua era clara y relajada y había poca presencia de pokémon tipo agua débiles, eso me relajó un poco haciendo que disfrutara aun más del agua. Eché un vistazo a tierra y pude apreciar a Kori, mirándome de manera extraña
—Se te ve más contento que antes, ¿eres fanático del agua? es irónico, porque tienes a un Sceptile en el equipo.— Aquí vamos de nuevo.
—Hablando del rey de roma, veo que te gusta escabullirte de la nada, pareciera que no te gusta andar conmigo, y es curioso porque tú misma te uniste a cuenta propia.— Tal vez eso la haga pensar.
Kori me dedicó una cara molesta, creo que esto es un gran paso en nuestra amistad... o eso creo. Sceptile al verme en el agua entró con mucho entusiasmo, y o era por mí, había visualizado a una presa. ¡TILEEE! Exclamó mi amigo, creo que un instinto salió de él, y no le tomó mucho atrapar a un ¡¿Carvanha?!
—¡HEY! No hagas eso, puede salir muy mal, los Carvanhas nunca andan sólos.— Pareciera que nadie aquí me hiciera caso nunca.
Una presencia imparable se hacía notar en el agua, un Sharpedo enojado parecía un rompe olas a escala pokémon. El Sharpedo salió disparado hacia Sceptile, el cual esquivó con facilidad el ataque, pero la mala suerte vendría para mí, el Sharpedo me mordería al ser el único en su trayectoria, el dolor era insoportable y sin dudar salí del agua. No dediqué ni una palabra ni una mirada a alguien, me cincentré en desinfectar la herida y vendarla. Tuve éxito con el vendaje que casualmente tenía en mi equipaje, Kori estaba al lado mío, lucía inexpresiva pero sentía que estaba un poco preocupada, y Sceptile estaba furioso por lo sucedido, duró varios minutos buscando al Sharpedo para darle caza.
—Me alegra que se encuentre mejor, aunque no lo parezca durante este corto tiempo me surgió una duda: ¿Por qué yo tengo nombre y Sceptile no?— Parecía ilusionada con mi respuesta.
—Simple, a Sceptile no le gustan los "motes". Si querías una respuesta que te hiciera sentir especial lamento decepcionarte, pero algo es seguro, ese nombre te queda lindo.— Es el primer cumplido que le he hecho.
Kori se veía confundida, pero supo responder con una tierna sonrisa. Poco después de sentirme levemente mejor recogí la tienda, era hora de seguir y perder tiempo no era opción.
Una vez llegamos a Férrica tuve que hacer una parada en la fábrica Devon antes de continuar, tenía un encargo especial que programé su recogida para hoy. Entré al gran establecimiento y me dirigí con la recepcionista.
—Buenas tardes, vengo a recoger un paquete.— Dije siendo cordial.
Enseñé un recibo sellado, la recepcionista lo verificó un poco y me lo devolvió.
—Gracias por su compra, que disfrute su PokéNear con todas las tarjetas de expansión.—
La chica me dio un paquete pequeño, al salir del lugar lo abrí de inmediato y adentro estaba el último modelo del PokéNav, ahora con funciones renovadas del PokéGear siendo toda una maravilla de la tecnología. Ahora sí puedo llamar a casa sin gastar monedas. Kori curioseaba con el aparato, dejé que lo hiciera con mi supervisión y me sorprendió que haya logrado poner música, ella reaccionó emocionada por el aparato. Decidí colocarlo en su pata izquierda para que curiosee todo lo que desee, este modelo estaba diseñado para resistir cualquier contacto con pokémon, se dice que resiste desde un placaje, hasta un enfado; verdaderamente la tecnología me sorprendía cada vez más.
—Gracias por prestarme el aparato, me gustan las melodías que posee.— Un agradecimiento... vamos progresando.
Le dediqué una sonrisa y acaricié su cabeza un poco, no se vio disgustada, recuerdo que hacía eso con Sceptile cuando era un pequeño Treecko, era extraño pero fue confiando cada vez más en mí, tengo esperanzas de que eso suceda con Kori.
No tardé demasiado en cruzar la cueva que conectaba Férrica con Verdegal, el incremento de población hizo que cada pasaje se tomará en consideración para ser ablandado. Después de tropezar pequeñas rocas en el suelo, llegó la calma posterior a la tormenta: Verdegal, un pueblo caracterizado por sus tonos verdes y su entorno calmado, debía acostumbrarme a llamarlo hogar. Seguí mi rumbo hasta llegar a una pintoresca casa alejada un poco del resto, usando las llaves que me dio mi madre entré junto con Sceptile y Absol, que decidieron acompañarme fuera de sus pokeballs.
—Me agrada esta casa, parece que fue limpiada recientemente por una vecina amiga de mamá, hizo un buen trabajo preparando todo.— Quedé perplejo al verlo todo.
—No hay pérdida, amo.— Una respuesta inesperada para mí.
Volteé a ver a Kori por lo que dijo, me agradó que cada vez tomará más confianza en mí. Kori subió las escaleras un poco avergonzada para inspeccionar las habitaciones y zafarse de un momento incómodo, por el otro lado Sceptile fue al patio trasero en donde había un gran árbol, me inspiraba confianza el tan solo verlo.
—Abuelo... tu casa sigue estando tan bonita como la última vez que vine, ahora me sentiré más cerca de ti mientras trato de redimir mi pasado.—
Mientras tanto en una de las habitaciones abiertas, Kori reflexionaba sobre lo sucedido.
—Me estoy volviendo blanda, si algo he aprendido es no sucumbir ante los engaños de un humano, ellos nunca me han tratado como una amiga... pese a todo, confío plenamente en ese pequeño consejo que recibí de "él" y de igual forma no puedo desconfiar en aquel que creo todo. Puede que el humano Lloyd sea diferente.—
"Oye Kori, ¿quieres comer unas bayas conmigo? me quedaré con las amargas si así lo deseas."
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Mi Absolución por Ti
Hayran Kurgu"La belleza se presenta con diversas formas y motivos." Cuando no se tiene determinación para continuar con un viaje siempre llega alguien para enseñarnos la principal razón de cualquier ser: El amor. porque haríamos cualquier cosa con tan solo esta...