Aaron❤️
Las tres semanas siguientes me las pasé emborrachándome. Durmiendo de día, viviendo de noche. Cogí las mayores borracheras de mi vida. Eso sí, no volví a estar con nadie. No podía, y no voy a negar que no lo había intentado, pero esto ya me había pasado otras veces.
Si no sentía algo por la otra persona no podía hacer nada, no me salía, me bloqueaba y no soportaba que me tocasen. Pero en esta ocasión era mucho peor. Porque las comparaba todo el tiempo con "ella". Ninguna tenía su risa, sus tatuajes, sus labios, sus manos, su olor. Ninguna de esas tías sería "ella". Y tenía que empezar a aceptarlo o me volvería loco.
Todas las noches miraba sus fotos. Fotos que le había hecho sin que se diese cuenta durante todo el verano. Me torturaba mirando era cara, ese cuerpo que ya nunca serían míos. No la eliminé de las redes sociales y ella a mí tampoco. Yo por lo menos quería seguir viéndola. Ver que hacía, si estaba con alguien. Si miraría a alguien como me miraba a mí. Si se besaba con alguien como lo hacía conmigo. Pero no subía nada. Parecía haber dejado de existir. La ultima foto que tenía subida era un atardecer del día que hicimos surf. No había borrado nada. Absolutamente nada. En cambio yo lo quité todo. Solo por joderla. O al menos quería creer que eso la jodería.
Una noche decidí entrar en el perfil de Instagram de Hanna, ella era muy activa en las redes sociales y lo mismo había subido algo de ella.
Y acerté. Pero "ella" no salía con ningún tío, ni de fiesta, ni nada de lo que había imaginado. Estaba tirada en la cama de su habitación, llevaba puesta mi camiseta, la camiseta gris que le regalé y unos pantaloncitos cortos. ¿Mi puta camiseta? Aquello me descolocó por completo. Roma estaba tirada a su lado y la cama estaba llena de chocolatinas. El titulo de la foto era:
Tarde de Netflix.
Joder, estaba preciosa. Tenía el pelo recogido en un moño desaliñado y pelos sueltos le caían a ambos lados de la frente.
Mirando esa maldita foto, me di cuenta de que estaba bien jodido cuando noté que estaba sonriendo como un idiota mientras la miraba.
Así que a partir de esa noche decidí no mirar nada más. Solo me hacía daño.
***
Entré al salón borracho como una cuba a las tantas de la madrugada sin poder mantenerme a penas en pie. Mi padre estaría el mes entero en nueva york. Así que me vino genial para hacer lo que quisiese.
Por desgracia no estaba solo. El que decía llamarse mi hermano estaba tirado en el sofá.
-Vaya, hola hermanito- Dije con dificultad para hablar.
-¿Otra vez estas borracho Aaron?
-Ssi, el desgraciado de Aaron esstá otra vez borracho- Después de decir eso caí al suelo. Joder era muy difícil mantenerse en pie. ¿Me pregunto cómo llegué a casa ese día?
-Aaron coño, das pena- Mi hermano se levantó, metió sus brazos por debajo de los míos y rodeándome el pecho me levantó con trabajo-Vamos a quitarte esa borrachera.
-Quitarme...Tiene gracia. Eso es lo único que haces, quitarme lo que quiero-Dejé mi peso muerto porque simplemente mi cuerpo no me respondía. Yo quería levantarme solo y apartarme de él, pero no podía.
Jacob rodeó su cuello con mi brazo y me ayudó a subir las escaleras.
Me quitó la ropa y me metió en la ducha. Antes de abrir el grifo se quedó mirándome y me sujetó la cara con las manos. Y no sé qué me dijo. No lo recuerdo. Lo que sí recuerdo es lo que yo le dije:
ESTÁS LEYENDO
WINTER (Libro 2) COMPLETA
Novela JuvenilEl verano pasado fue el más emocionante y la vez el mas duro de mi vida. Pero nada comparado con lo que sería este invierno... Ahora me doy cuenta de que igual, yo no era tan fuerte como creía. Prohibida la adaptación de esta obra. Está registrada...
