CAPÍTULO 13

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                                                            Aaron❤️

Dios, quería tenerla para mí, solo para mí. Tocarla por todas partes. Abby era mía y siempre lo sería. Estuviese con quien estuviese. Nadie la haría sentir como yo lo hacía jamás. Como temblaba su cuerpo cuando me acercaba. Solo me hacía falta estar a unos centímetros de ella para notar como se estremecía. Se había acercado a mí. Tenía miedo a mi rechazo, lo noté. Al principio pensé hacerlo, pero las ganas por tenerla fueron más fuertes.

Yo intenté llevar el control. Pero me resultó imposible, ella estaba fuera de sí, al igual que yo. Me tiró del pelo y yo hice una mueca de dolor, pero era un dolor placentero. Ella ya lo sabía, lo había visto muchas veces. Sabía que me volvía loco que hiciese eso. Agarré su vestido y se lo bajé por los hombros. Posé mi boca en su cuello e hice algo que no era común en mí. No era algo que me pareciese bonito, ni normal, marcar a alguien de esa forma. Pero lo hice, lo hice porque quería que vieran que era mía que había estado conmigo. Succioné y le hice un chupetón enorme. Ella estaba como poseída ni siquiera se dio cuenta de lo que acababa de hacer ¿o sí? No me importaba lo que tuviera que decir. Pasé mi mano por el valle de sus senos. Su vestido ahora lo llevaba arrugado en la cintura.
La tenía dura como una piedra. Si no hacía algo ya, iba a explotar. Abby no paraba de rozarse contra el bulto de mis pantalones.

-Dime que nadie te hace sentir como lo hago yo, Aaron. Dímelo-me dijo echando su aliento en mi oído. Joder estaba volviéndome loco-Dímelo-me ordenó tirando de mi pelo hacia atrás.

-Nadie me hace sentir como lo haces tú.

-Eres mío.

-Soy tuyo.

Era suyo, y siempre iba a serlo. No sé qué coño me pasaba. Lo único que sentía en aquel momento era deseo. La deseaba como nunca lo había hecho antes.
Llevaba toda la noche así. Con ganas de estar con ella y no solo físicamente. Me había gustado jugar con ella, hacerla reír e incluso reírme yo. Solo me levanté a hacer el maldito reto con esa tía para darle celos. Para saber si reaccionaría. Y tanto que lo hizo. Y con razón. Esa malnacida le había hecho daño, mucho daño en el pasado. Y yo no tenía ni idea de que era ella.

Le agarré la cara con una mano y apreté. La acerqué cuanto pude a mi boca.

-Vas a ser mía, voy hacer que te corras y voy hacer que grites mi nombre. Voy hacer que te des cuenta de lo que has perdido.

Me puse de pie con ella encima y luego la tumbé en la cama cayendo sobre ella. Puse sus manos sobre su cabeza y las sujeté con la mía. Mientras la otra se deslizaba hasta meterla bajo sus bragas y empecé a jugar con su parte más sensible. Abby gemía y arqueaba la espalda de puro placer. Se mordía el labio y eso me encantaba. Cerró los ojos, pero no iba a permitirlo. Quería que me mirase. Que viese quien le estaba causando aquel placer.

-Mírame-le ordené y ella obedeció mostrándome el azul cielo de sus ojos. Ojos que brillaban como nunca.

Saqué mis dedos de su interior y me los metí en la boca. Saboree su sabor y eso la puso aun mas cachonda. Ya la conocía.

Deslicé sus bragas hasta quitárselas por completo. Y me las metí en el bolsillo de mis vaqueros.

Después me los desbroché y los bajé hasta donde hacía falta. Saqué un condón de mi cartera y me lo puse rápido. Ansiaba estar dentro de ella.

Me incliné y la penetré con fuerza. Quizá fui incluso algo brusco. Pero Abby cruzó las piernas sobre mi espalda aún con los tacones puestos y me alentó a que siguiera.

Mis embestidas eran duras y aceleradas. Estaba descargando todo mi odio sobre ella.
Si no hubiese hecho lo que hizo, no estaríamos en esa situación.

WINTER (Libro 2) COMPLETADonde viven las historias. Descúbrelo ahora