CAPÍTULO 18

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                                 Abby💜

- ¡Bueno vale! ¡Pero espérame fuera y cuando termine salgo! -grité nerviosa. No es que la situación fuese muy cómoda. Estaba metida en la ducha con un tío y los dos completamente desnudos metiéndonos mano. Y no un tío cualquiera. Uno que mi hermano no soportaba.

- No Abby, tienes que ayudarme ahora. Verás...- le hice a Aaron una señal con el dedo para que se estuviese calladito. No se le borraba la sonrisa de la cara. Y abrí un poco la cortina para asomarme.

Mi hermano estaba sentado en el WC con los codos apoyados en las rodillas y las manos entrelazadas.

-¿Qué te pasa? Suéltalo ya, Brad- volví a cerrar la cortina y Aaron me rodeó la cintura con sus brazos dejándome atrapada en él. Intenté quitármelo de encima pero como siempre era algo inútil.

-Pues es que el martes es el cumpleaños de Jess, y no sé qué puedo regalarle, quiero que sea algo muy especial ¿sabes? Algo que no olvide nunca.

No podía creerlo. El amor había dejado a mi hermano agilipollado. ¿Existía esa palabra?

Aaron enterró su cara en mi cuello y comenzó a besarlo.

-¡Shis! Para- le susurré.

- ¿Has dicho algo? -cuestionó Brad.

-¡No! ¡digo sí! – el rubio no solo no paró, sino que siguió su camino con la boca y fue bajando poco a poco- Eh... ¡No sé! Puedes regalarle un... ¡ah, dios! -chillé en cuanto la lengua de Aaron rozó mi parte más sensible. Me hizo levantar una pierna y la colocó sobre su hombro.

¿Enserio estaba haciendo eso?  Tampoco es que yo lo parase.

- ¿Ah dios? ¿Qué coño es eso?

-¡Me ha entrado champó en los ojos! Regálale... un...viaj...mmm- gemí.

Aaron no paraba de mover su lengua, había cogido velocidad y me estaba matando. Agarré su pelo con fuerza y cerré los ojos.

- ¡¿El qué?!

- ¡UN VIAJE! – después de decir aquello yo misma me tapé la boca con la mano. Me dejé llevar por el orgasmo y Aaron se inclinó para sujetarme. Las piernas me fallaban.

- ¿Sí? ¿Tú crees que le gustará?

Rodeé el cuello de Aaron con mis manos, compartimos una mirada complice y sin dejar de mirarlo dije:

-Brad, cualquier cosa que venga de ti le gustará. Esta muy enamorada. Pero si quieres sorprenderla llévatela el fin de semana a algún lugar bonito donde podáis estar solos.

Siempre le gustaron las pelis románticas, donde los protagonistas se van a una cabaña cerca de la montaña y pasan la noche frente a la chimenea.

Aaron me besó la frente con dulzura.

-Gracias enana, buscaré algo así.

-Lárgate de una vez ¿quieres?

Cuando me asomé, mi hermano ya no estaba.

Salimos de la ducha en silencio y enrollé la toalla sobre mi cuerpo.

-Voy a asegurarme de que se ha ido- informé a mi chico.

Di una vuelta por la casa y me cercioré de que estábamos solos.

Cuando entré de nuevo en la habitación Aaron estaba sentado al borde la cama con el pelo húmedo y con solo una toalla enrollada en la cintura, aun le caían gotas por el pecho que resbalaban hasta llegar a su torso perfectamente definido.

WINTER (Libro 2) COMPLETADonde viven las historias. Descúbrelo ahora