CAPÍTULO 30 (FINAL)

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                                 Aaron❤️


-¿En qué piensas? – me preguntó Abby abrazándome por la espalda. Me estaba mirando en el espejo del baño de mi habitación.

Habían pasado cinco meses desde que todas esas complicaciones que nos envolvían se esfumaron.

-Pienso en lo mucho que te amo- le dije agarrándole la mano y besándola sin dejar de mirar su rostro reflejado en el espejo.

Ella sonrió, cerró los ojos y me apretó fuerte con sus brazos pegando su cara a mi espalda.

-Yo te amo más, mucho más – soltó- bueno, me voy a ir yendo, mi madre me estará esperando. Nos vemos en la ceremonia, amor.

-Muy bien- me giré para poder mirarle y la estreché contra mí poniendo mis manos sobre su cintura- Mándame un mensaje cuando hayas llegado a casa.

Asintió y le di un beso en la nariz.

Su madre se casaba, al final decidió esperar a que acabase el curso, era un día caluroso, menos mal que decidió que la celebraría por la tarde.

Abby había pasado el día conmigo, las últimas semanas habíamos estado de exámenes y no nos habíamos visto mucho. Así que esa noche la aprovechamos al máximo. Disfruté de ella como nunca, hicimos el amor como locos durante toda la noche y luego pasamos el día con Daniel. La rubia también tenía loco a mi hermano pequeño.

En estos últimos meses, Abby, cogió como costumbre llevarse mi coche de aquí para allá, y aunque me costase reconocerlo, conducía hasta mejor que yo. Claro que eso nunca se lo reconocería a ella. No se me había quitado la costumbre de hacerla rabiar, era demasiado divertido. Así que se iría en él a casa para prepararse para la boda.

Mi chica cogió sus cosas y se dispuso a salir por la puerta de mi habitación.

-Rubia- la detuve y se volvió para mirarme con esos preciosos ojos azules que lucían más felices y relajados que nunca.

-¿Sí?

-Como le pase algo a mi bebé te juro que te mato.

Sacudió la cabeza y soltó una risita.

-Que nooo pesado...No va a pasarle nada. Sabes que soy una crack de la conducción.

Solté una carcajada y me dispuse a prepararme.



                                                           Abby💜

-¡Mamá! ¡Ya estoy aquí! – grité entrando en mi casa.

Subí las escaleras a toda velocidad y fui hasta la habitación de mi madre, estaba la puerta entre abierta, posé mi mano en ella y empujé para abrirla del todo. Tras ella estaba la mujer más hermosa del mundo, sentada en su tocador, una maquilladora y peluquera que había contratado la estaba arreglando, ya llevaba el pelo recogido en un moño bajo.

-Hola cariño-. Giró su cara hacia mí y entonces me di cuenta de que la verdadera belleza radiaba en sus ojos, en su expresión, en la felicidad que mostraba. La luz que entraba por la ventana y se difuminaba a través de las cortinas, se reflejaba en ella. Y en ese instante sentí un pequeño escalofrío que me erizó el vello, pero no era malo, no, sino todo lo contrario y una sensación de paz invadió mi cuerpo y es que mirándola quise creer que mi padre la acompañaba ese día. Ellos se amaban ante todas las cosas, y la felicidad del otro estaba por encima de todo. Y en aquel momento mi madre, era inmensamente feliz.

WINTER (Libro 2) COMPLETADonde viven las historias. Descúbrelo ahora