CAPÍTULO- PARTE 5 ( FINAL DE LOS EXTRA)

4.3K 298 82
                                        

Aaron y Abby

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Aaron y Abby

Abby

A la mierda, no lo aguanto más. Mi novio está gilipollas...

Voy a demostrarle que esa tía es una zorra de cuidado. El día que fui a hacerme las fotos,  podría haberme pasado algo grave, ella impidió que yo me comunicase con Aaron.

No es una simple niñata coladita por el rubio, esta es capaz de hacer lo que sea para quedárselo y él está ciego.

Caminé entre la gente apartándola a mi paso, la casa estaba mucho más llena que antes de que nos fuésemos al porche.

—¡Eh, Abby! ¿Dónde te habías metido?—me preguntó Hanna tirando de mi brazo, haciéndome girar para mirarla.

—Estaba en el porche, con Aaron...

—Creo que se ha cabreado cuando le hemos dicho que te habíamos dejado hablando con ese tío de los tatuajes, ¿ha funcionado?

—Sí, que ha funcionado... Pero sigue igual de idiota, Hanna. He intentando advertirle sobre esa loca, otra vez. Y me ha hecho quedar como una loca a mí.

—Los tíos son imbéciles, amiga.

—Y tanto, cree que son simples celos.

—Vamos a tener que demostrárselo de la forma en la que estaba planeada, Abby. Mía ya ha ido a buscarlo para decirle que esa asquerosa lo espera en la habitación de los chicos.

—¡¿Ya son las doce?!— pregunté toqueteándome los bolsillos de mis shorts buscando mi teléfono, pero no lo encontré porque me lo había dejado en la habitación.

—Sí, estoy esperando a que Mía me mande un mensaje, confirmando que Aaron ya va hacia allí.

La misión de Mía, era fácil. Decirle a Aaron que la morenita estaba llorando en su habitación, que ella no podía calmarla y que fuera él ya que era su amigo.

Y como mi novio de bueno que es, es tonto. Acudiría en su ayuda.

Con suerte, ella estaría desnuda con mi ropa interior, echada en la cama.

—¡Un mensaje de Mía!— gritó mi amiga con las manos temblorosas.

Desbloqueó el IPhone y leímos lo que ponía.

Mía: el pájaro va hacia el nido.

—¡Ya va! ¡Ya va!— exclamó zarandeándome.

Entre eso y el mareo por culpa del alcohol, estaba para el arrastre.

—¡Vale, Hanna no me pongas mas nerviosa! Esperemos unos minutos y subamos a la habitación a pillarla y dejar a esa imbécil en ridículo.

—Vale— contestó mordiéndose las uñas.

WINTER (Libro 2) COMPLETADonde viven las historias. Descúbrelo ahora