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Jimin sostenía la pistola con ambas manos, sus dedos firmemente aferrados al metal frío. El sudor le resbalaba por la frente, pero su mirada estaba fija, decidida. A su lado, Jungkook empuñaba el cuchillo con igual tensión, sus pasos eran sigilosos, atentos a cada crujido bajo sus pies. Aquel lugar estaba infestado de ratas y bichos, pero ni rastro de Yoon ni de Liam. Solo un silencio cargado de amenaza.

Después de un tiempo infructuoso, se reagruparon. El reloj les recordaba que cada segundo era valioso.

-Haremos una cosa -indicó Namjoon, marcando el plan-. Yoongi, Taehyung y yo iremos a la segunda fábrica. Jungkook, Jimin y Hoseok a la última. Nos reunimos una hora antes del límite en la casa de ustedes. ¿Entendido?

-Está bien -asintió Hoseok, ya revisando su cargador.

Sin perder más tiempo, se dividieron. La distancia entre fábricas era amplia, y el cansancio empezaba a hacer mella. Aún así, nadie aflojaba el paso.

-Jimin... -dijo Jungkook, en voz baja, intentando recuperar ese momento que había quedado inconcluso-. ¿Qué era lo que ibas a decirme antes?

-Amm... sí, bueno, yo...

-No quiero interrumpir la nueva noticia -murmuró Hoseok con tono tenso, mirando hacia el horizonte-, pero vienen dos personas. Y no están solos. Tienen perros... no muy amigables.

-¿Noticia? -repitió Jungkook, frunciendo el ceño.

-Jungkook... -dijo Hoseok, esta vez más alto, con tono urgente-. ¡Hay que correr!

-S-sí -intentó seguir Jimin, nervioso-. El chiste es que yo... bueno...

-¡Ya vienen! -gritó Hoseok, ya sacando su arma-. ¡Están armados, joder!

-¿Es algo malo? -insistió Jungkook, girándose para mirar a su esposo.

-N-no... -balbuceó Jimin, con la voz temblorosa.

-¡Maldita sea! -espetó Hoseok, volviéndose hacia ellos con el rostro crispado por la tensión-. ¡Jimin está esperando un bebé! ¡Ahora corran que nos van a matar!

Jungkook se quedó helado un segundo.

-¿¡Qué!?

No hubo tiempo para procesar nada más. Un disparo estalló a pocos metros, seguido por el retumbar frenético de los ladridos. Los perros, descontrolados, echaban espuma blanca por el hocico mientras corrían como bestias demoníacas.

Jungkook reaccionó de inmediato, tomando a Jimin del brazo con fuerza.

-¡Corre, cariño, corre!

Los tres se echaron a correr, zigzagueando entre restos de maquinaria oxidada y muros caídos. Los disparos retumbaban en los pasillos vacíos, y las garras de los perros arañaban el cemento tras ellos.

Jimin jadeaba, su respiración agitada mezclada con el terror. Apretaba el arma con fuerza mientras corría, sintiendo cómo el mundo parecía venirse abajo. Hoseok cubría la retaguardia, disparando hacia los perseguidores mientras corrían por sus vidas.

No había más opción.

Tenían que sobrevivir.

Jimin tenía un bebé que proteger.
Jungkook tenía una familia que rescatar.
Y Hoseok... tenía una promesa de no dejar a nadie atrás.

Mientras se ocultaban tras unos grandes tubos oxidados, Hoseok alzó la voz con un tono que, aunque sarcástico, no ocultaba el terror real:

-Tenemos varias opciones... Morir por una bala en la cabeza, por unos perros devorando nuestra jugosa carne, o por una mordida infectada de rabia. ¿Cuál prefieren?

-¿No hay una opción en la que salgamos vivos? -preguntó Jimin, aún con la pistola temblando entre sus manos.

Jungkook giró la cabeza hacia él, con el rostro aún marcado por la sorpresa.

-¿Por qué no me habías dicho antes que estabas esperando un bebé?

-No tenías tiempo por tu trabajo... -respondió Jimin, sin poder evitar que su voz sonara herida.

-Sabes que siempre tengo tiempo para ti -replicó Jungkook, dolido.

-Pues no parecía, Jungkook -disparó Jimin sin mirarlo.

-Ahora no empiecen sus discusiones de esposos, por favor -interrumpió Hoseok con frustración-. Jimin, ¿tienes buena puntería?

-Sí -afirmó sin dudar, volviendo a centrarse.

-Voy a salir corriendo. Necesito que derribes a esos dos perros. Jungkook, tú encárgate de los dos hombres armados. ¿Entendido?

-Está bien -asintió Jungkook, apretando el mango del cuchillo.

Hoseok respiró hondo y salió disparado hacia adelante, atrayendo a los perros. El primero saltó con fuerza, pero Jimin lo derribó de un certero disparo en pleno salto. El segundo, sin embargo, alcanzó a Hoseok, mordiéndole el antebrazo con fuerza. Jimin apretó los dientes y disparó de nuevo, abatiéndolo antes de que pudiera causar más daño.

Jungkook, por su parte, se movió con precisión letal. Esquivó un disparo y se lanzó sobre el primero de los enemigos, enterrando el cuchillo en su cuello con un movimiento fluido. El segundo apenas reaccionó antes de que Jungkook lo derribara y le cortara la garganta. Con ambas armas en el suelo, las recogió rápidamente.

-Ahora cada quien tiene una Thunder 9 -anunció, lanzando una a Jimin y entregándole la otra a Hoseok-. Con esto nos damos por bien servidos.

-Jungkook... dame un cacho de tela -pidió Jimin, al ver la herida en el brazo de Hoseok.

Sin pensarlo, Jungkook rasgó una manga de su camisa. Jimin se arrodilló y, con movimientos rápidos, improvisó un torniquete para detener la hemorragia de su amigo.

-Hay que darnos prisa -murmuró con el ceño fruncido, visiblemente preocupado.

Hoseok, pálido pero determinado, se puso de pie con esfuerzo.

-Estoy bien... Vamos a esa maldita fábrica.

Y sin perder más tiempo, con sus armas cargadas, sus cuerpos tensos y el miedo palpitando como un tambor de guerra, siguieron avanzando. Porque aunque el camino estuviera cubierto de sangre, no iban a parar. No hasta traer de vuelta a Yoon.












Alegdbts-

Perdón por tardar en actualizar :'c💔🙏

Las quiero mucho galletitas :3💜💜💜

Las quiero mucho galletitas :3💜💜💜

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48 horas para SobrevivirHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora