Cuando llamaron a la puerta Elaísa aún dormía. A sus setenta y siete años de edad no esperaba visitas un miércoles en la madrugada, mucho menos de la persona que se encontraba al otro lado de la puerta. Berta había ido a buscarla, no exactamente a ella, sino a su hija, a su pequeña Annabeth. Porque sí, estaba bastante segura de que aquella bruja gitana había tenido algo que ver.
Elaísa no podía creer la escena ante sus ojos. 'Aparta el cuchillo, Berta', le ordenó. Era grande su desconcierto al ser amenazada por la madre de su nieta, una nieta que jamás se le había permitido ver.
Pero la madre de Annabeth, la mujer que años atrás había maldecido a toda la familia Fernández, irónicamente tal y como aseguraba que hacían las brujas que tanto odiaba, no bajó el cuchillo. En lugar de eso se echó a llorar de forma desconsolada a la vez que encaraba el afilado objeto al rostro de la anciana. 'Juro, por Dios, que como no te apartes no volverás jamás a hacer ningún ritual de esos tuyos, bruja de mierda', fueron las palabras que llevaron a Elaísa a retroceder dentro de la casa. No por miedo, no, a aquellas alturas de la vida eran pocas las cosas que conseguían asustarla. Fue por el impacto que supusieron aquellas palabras, los recuerdos a los que la arrastraron. Fue por el repentino recuerdo de las facciones de su hijo.
Berta, por otro lado, correteaba de un lado a otro de la casa repitiendo a gritos el nombre de su hija. Aquella bruja la tenía que tener, ella era la responsable de todo, ella y sus estúpidos rituales y creencias. Ella y su estúpido hijo que años atrás la había abandonado con una recién nacida.
Terminó cayendo rendida al suelo, agotada, con una rabia interior que iba cobrando más y más fuerza. Le dolía, le ardía en lo más hondo del pecho y le taladraba la cabeza. Aquella mujer no tenía a su hija y eso solo significaba que la pesadilla al fin se había materializado, significaba que la desaparición de su hija era real. Sintió que Annabeth había desaparecido por segunda vez en la misma noche.
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Este capítulo y los que le siguen no fueron escritos en el 2016, sino actualmente.
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Pide un deseo, Annabeth
Short StoryLa familia, el pasado y el presente son tres ejes que se entrelazan entre sí. Annabeth Stan a sus catorce años de edad solo conoce el presente. Pero sabe que hubo un pasado: uno con un padre que se marchó y una abuela de largos cabellos. Sabe que su...
