JongIn era un joven responsable. Generalmente cumplía con sus deberes días antes de la fecha de entrega, pues debía saber organizar su vida si quería compatibilizar estudios y trabajo.
Sin embargo, había mañanas en que su cuerpo pesaba como si tuviese dos elefantes encima y aquello era atribuible nada más ni nada menos que a aquellas fiestas exclusivas que solía darse en la privacidad de su departamento. La noche anterior había sido una de ellas.
Las venas de sus brazos aún ardían por la sustancia que se había inyectado antes de ir a dormir, aunque el moreno juraría que cayó desmayado incluso antes de poder tener noción de los efectos que la heroína tenía en su cuerpo. Su teléfono había sonado innumerables veces dando aviso de que la hora de levantarse había llegado, pero no fue hasta la quinta vez, cuarenta minutos después de la hora habitual en la que solía levantarse, que JongIn pudo enfocar todos sus sentidos y fue capaz de pararse de la cama con la velocidad de un rayo, rogando porque la ducha de agua fría que se dio le despejara la mente y que el maquillaje suave que aplicó bajo sus ojos camuflara las ojeras pronunciadas debido al mal trasnoche.
No se sentía orgulloso de lo que hacía, pero tampoco se mentía a sí mismo diciendo que alguna vez había pensado en dejar aquellos vicios. El mundo del modelaje había traído a su vida innumerables cosas buenas, pero también había más gente de la esperada sumergida en esos rumbos más oscuros, dentro de los cuales JongIn había caído en una fiesta cualquiera de celebración y de donde nunca más quiso salir.
La heroína le ayudaba a sobrellevar su vida. Apaciguaba un poco la tristeza que parecía vivir con él desde el día en que fue abandonado en el orfanato, aunque la excusa era pobre pues no tenía consciencia en el momento en que aquello ocurrió... Ningún bebé recién nacido la tenía.
Jurando al cielo que en cuanto tuviera una mejor situación económica se compraría un vehículo, el moreno corrió fuera de su departamento ubicado en una residencial tranquila de Seúl y se apresuró en llegar a la estación de buses, considerándose afortunado cuando uno de ellos se detuvo segundos antes de que él consiguiera llegar hasta destino.
La música ayudó a que su viaje fuera más a meno y consiguiera bajar un poco las revoluciones de su cuerpo, las cuales estaban elevadas desde que notó que se había quedado dormido esa mañana. Aún estaba a tiempo de llegar a su primera clase, había hecho un buen trabajo duchándose y vistiéndose a la velocidad de la luz, por lo que no perdería ninguna clase ese día y se ahorraría un regaño por parte de su mánager, Jung YunHo.
El tipo actuaba realmente como su padre, junto a su esposo JaeJoong lo cuidaban como si él fuese su hijo biológico, y pese a que en ocasiones ambos solían provocarle dolores de cabeza, estaba profundamente agradecido. Gracias a ellos tenía una pequeña noción de lo que hubiese significado crecer bajo una familia bien constituida.
Se bajó en la parada que le correspondía guardando sus audífonos dentro de la mochila que llevaba ese día colgando en su espalda.
Todo iba bien hasta que, al cruzar la calle que le permitía llegar a la entrada de la facultad a la cual asistía, el molesto chirrido de neumáticos frenando en seco a unos centímetros de su cuerpo le hizo sentir el corazón en la garganta.
Pero el susto le duró apenas dos segundos. La rabia de que conductores imprudentes como aquel no respetaran las señales de tránsito, donde claramente decía que donde él estaba parado era un paso de peatones, hizo que frunciera el ceño a más no poder y le diera una patada al parachoques de aquel vehículo que casi lo había impactado.
—¡¿Eres imbécil?! ¿Dónde mierda conseguiste la licencia de conducir? ¡Casi me matas! — Le gritó, ganándose la atención de un par de transeúntes más que se habían detenido en su paso, algunos por curiosidad, otros prestando atención por si JongIn necesitaba alguna clase de ayuda.

ESTÁS LEYENDO
Don't dream it's over [ChanKai]
FanfictionA pesar de lo que demostraba actualmente, JongIn había tenido un largo y difícil camino para conseguir todo lo que poseía. Su infancia fue difícil dentro del orfanato, mucho más una vez que tuvo que abandonarlo al cumplir la mayoría de edad. ChanYeo...