JongIn estaba en sus clases cuando su teléfono comenzó a sonar. No era aficionado a contestar números desconocidos, pero en vista de que no estaba demasiado concentrado en la clase, se agachó lo suficiente para pasar desapercibido de la vista del profesor y contestó a la llamada.
—¿Diga?
—Buenas tardes, ¿Hablo con Kim JongIn? Estoy llamando desde el museo nacional de artes de Seúl. — La respiración del moreno se detuvo un segundo. A su lado, KyungSoo lo observaba con el ceño fruncido por estar desatendiendo la clase.
—Oh, espéreme un segundo, por favor. — Pidió con voz baja, para después ponerse de pie y salir silenciosamente del aula donde estaba, de esa forma podía hablar más tranquilo. — Ahora sí, gracias. Habla con Kim JongIn.
—Es un gusto hablar con usted, señor Kim. — JongIn quiso decir que el gusto era todo suyo, pero el hombre del otro lado comenzó a hablar nuevamente sin darle tregua. — Hemos visto su exposición en el museo y tenemos la fortuna de contarle que se ha vendido uno de sus cuadros por una suma que será depositada en su cuenta.
—¿Habla en serio? Oh, Dios. Muchas gracias. — Respondió entusiasmado.
—Necesitamos que se acerque a nuestras oficinas para poder registrar todos sus datos. Además, me gratifica informarle que nos ha gustado mucho su trabajo, y que el museo desea que participe en la siguiente exposición, recibiendo por supuesto una paga económica, además de la posibilidad de vender sus cuadros en caso de tener interesados.
JongIn quedó mudo por unos segundos, sin poder creer que aquello tan maravilloso estaba pasándole a él realmente. Una amplia sonrisa se formó en su rostro y respondió enérgicamente al hombre detrás del teléfono, asegurándole que estaría encantado de participar en la exposición. Antes de finalizar la conversación, le dieron la dirección y la hora en la cual debía estar para estimar detalles del pago económico por los cuadros vendidos y por la próxima exposición, además de cuántas obras esperaban que presentara y el tiempo que tendría para trabajar en ellas.
Luego de colgar la línea, se quedó unos segundos más fuera del salón esperando controlar su entusiasmo. Sólo cuando estuvo seguro de que no chillaría de la emoción dentro de la clase, ingresó nuevamente, ganándose la mirada extrañada de su mejor amigo.
—Acaban de llamarme del museo nacional. — Le explicó con un tono de voz bajo, consiguiendo que el chico a su lado transformara su gesto enfurruñado a uno de completa sorpresa.
—¿Qué te han dicho?
—Que en la última exposición se vendió uno de mis cuadros. Quieren que me presente en sus oficinas para darme el dinero. — El de ojos saltones sonrió, estando a punto de felicitarlo. — Pero no solo eso, Kyung ¡Quieren que participe en la próxima exposición!
—¿Bromeas? — KyungSoo preguntó, y el moreno negó con la cabeza. — ¡Felicidades! Sabía que se venían cosas buenas para ti después de esa exposición. Serás el mejor artista del país, moreno. Ya verás. Estoy muy feliz por ti.
KyungSoo le dio un breve abrazo a modo de felicitación, y ambos decidieron continuar con esa conversación al salir de clases para no seguir llamando la atención de sus compañeros que los silenciaban por su bulla.
Cuando JongIn volvió a casa esa tarde, tuvo un momento de reflexión consigo mismo, poniéndose un poco melancólico mientras repasaba todos los sucesos de su vida.
No había tenido fácil la vida desde el momento en que sus padres decidieron no hacerse cargo de él. Ser huérfano había traído un millón de complicaciones desde siempre, sin embargo, había sido gracias a sus esfuerzos que consiguió no tirar la toalla con la vida y salir adelante, consiguiendo todo lo que hoy era. Sí, había tenido malos momentos a lo largo de su historia, como el episodio con las drogas, pero no podía dejar de sentirse orgulloso de haber sido capaz de manejarlo de buena manera. Por supuesto que le debía gran parte de sus éxitos a quienes siempre habían estado a su lado acompañándolo y enviándole fuerzas, sin duda, sin ellos a su lado, habría sido mucho más difícil salir adelante y ser una persona de bien.
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Don't dream it's over [ChanKai]
FanfictionA pesar de lo que demostraba actualmente, JongIn había tenido un largo y difícil camino para conseguir todo lo que poseía. Su infancia fue difícil dentro del orfanato, mucho más una vez que tuvo que abandonarlo al cumplir la mayoría de edad. ChanYeo...