<narra James>
Habían pasado cuatro meses desde que Anne habia logrado salir de casa de August, ahora ella tenia su vida casi totalmente hecha excepto porque su estómago estaba abultado, en los meses pasados no habia perdido a su bebe, era un milagro pero ella cada vez se veia peor, tenia ojeras, su cabello siempre estaba sucio y ella apenas y se podía mover, yo sabia que estaba en depresión pues mientras dormía en mis brazos pude leer un poco de su diario.
Flashback
-muero de frio.- dijo Anne subiendo a la cama.
-es normal, se acerca el invierno.
-me duele terrible la espalda-. Dijo mientras se acostaba a mi lado-. Tal vez mañana no valla a trabajar.
-no deberías ni siquiera trabajar, no en tu estado, Anne.
-ya lo se James pero tu sabes que necesito el dinero. Tal vez no pierda a mi bebe y necesitare el dinero mas que nada.
-Anne, basta, el doctor dijo que te afectara mas si no aceptas lo que viene.
-NO! Tu no entiendes James, no puedo simplemente evitar o negar lo que esta viviendo, porque esta viviendo en mi.
-Anne, superalo, ese feto se va a ir pronto! Entiéndelo!
No se en que momento pero Anne se levanto corriendo y solo alcance a escuchar como la puerta se cerraba y supe que Anne haria algo estúpido, simplemente no podía salir, August la podía encontrar y todo estaría perdido, ella moriría si August la encontraba, eso era mas que claro.
Salí corriendo de la casa pero ella llevaba casi diez minutos de ventaja, no tenia ni una sola idea de donde se podía haber metido, estabamos en las afueras de la ciudad, podía enfermarse ademas August siempre, siempre tenia espías en todos lados.
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(...)
<narrador omnisciente>
Un rayo despertó a August tronando muy fuerte y haciendo retumbar las ventanas.
Abrió los ojos adormilado y miro el reloj de mesa "6:15" rodó sus ojos y aplasto la cara contra la almohada.
Duro asi unos minutos mas hasta que recordó que tenia una importante junta con su padre y los socios. Esas juntas para August eran un dolor en el culo, sentarse en una silla durante varias horas y fingir sonrisas y reir sobre cualquier estupidez que hablarán.
Intentó levantarse pero su cabeza punzo tan horrible que volvió la cabeza a la almohada instantáneamente.
Habia estado de fiesta todo el fin de semana, podía asegurar que no tenia ni dos horas dormido, era horrible tener que levantarse tan temprano para ir a trabajar, el solo era un muchacho, apenas tenia 28 años, aun podía disfrutar de la vida sin necesidad de estar metido en una oficina todo el dia.
Como pudo levanto la espalda de la cama y alborotó su cabello, miro que en su cama se formaban unas piernas y dejaban al descubierto una espalda morena con un cabello lacio y alborotado recostado en la almohada, no estaba en sus planes llevarse a una tía a la cama y follarsela, ya ni siquiera le parecía divertido el sexo, ya solo era por enojo y para intentar liberarse.
Entro a la regadera y dejo que el agua cubriera su cuerpo.
(...)
-me llamarás?- pregunto la morena abrazando por el cuello a August.
August solo rodó los ojos y la hizo a un lado para sacar su billetera-. No, sabes que no repito con la misma chica.
-que?- pregunto ofendida.
-oh vamos ¿te has cuidado cierto?
-pense que tu lo habias hecho!
-Si sales embarazada no es mi problema.
-tu eres el idiota que me folló!
-venga, no eras virgen, no solo yo te he follado.
-eres un imbécil.- salio azotando la puerta.
August se recostó de nuevo y cerró los ojos un momento, pero solo fue uno ya que su celular empezo a vibrar.
-que quieren?!- hablo enojado.
-la he encontrado-. La voz grave se escucho a través del auricular.
Se levanto de golpe de la cama-. Donde esta?
-Seward.
-en la costa?
-la he visto, aun no se dónde de este refugiando.
-eres un idiota, ya has tardado demasiado.
-la niña se sabe esconder bien.
-solo averigualo y ya!
-no sabemos donde viva pero si donde trabaja.
Se escucho la pequeña carcajada de August.- trabaja?
-al parecer, cajera en una cafetería.
-mmm a donde fue a caer-. Dijo August mientras movía la pistola que tenia bajo la cama.
-no se ha molestado en preguntarle al joven James donde puede estar?
-James?-. La pregunta le cayo como balde de agua fría.- porque la pregunta?
-tal parece que lo estan traicionando señor. Averigualo, August.
-lo haré-. Dijo mientras colgaba.
James? Acaso lo estaba traicionando? Tendría que vigilarlo mas de cerca.
Anne. Annabeth Welch Jones, cada vez que la veia recordaba la urgente llamada de su madrastra por la madrugada.
"-estas segura?, no hay vuelta atrás.
-muy segura, siempre y tu cumplas con el dinero, es toda tuya.
August se quedo unos segundos en silencio, podía entrar en graves problemas. La madrastra de la joven que apenas hacia unas horas le habia reventado las bolas le ofrecía a su hija en venta. Para ese punto August tenia rabia hacia la niña pues jamas lo habían dejado con las ganas.
Pero ¿que clase de padres venden a su hija?
-entonces tenemos un trato joven?
-ire por ella al amanecer.
-perfecto."
Adoraba recordar esos momentos que fueron tan únicos. Amaba lastimar a la pequeñas y verla llorar, sufrir y suplicar clemencia. Queria demostrarle que nadie le hace lo que ella le hizo esa noche, que debía tener mas respeto por la gente que es de la clase social que ella jamas podría ser.
Su plan siempre fue irla matando lentamente hasta que el le robará el último aliento que le quedara. Porque August la odiaba tanto que solo verla respirar lo alteraba demasiado, pero ella se habia escapado dd sus manos y lo iba a pagar y muy caro, la encontraría, la haria sufrir como nunca antes y luego la mataría de una forma lenta y dolorosa.
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(...)
Anne estaba corriendo por el puerto de Seward, estaba helando pero aun asi no alcanzaba a nevar, llevaba puesta la playera de la cafetería. Se veia devastada pero aun asi no podia deja de correr.
Cruzo el puerto donde varios botes estaban anclados. Se sentó en el puerto y no paraba de llorar.
El puerto estaba relativamente solo, si no hubiera sido por una familia, una pareja y un señor que no le daba buena pinta. Sentia la mirada en su espalda. Se sentó en la orilla y puso sus manos en la cara, pronto oía como el hombre hablaba por teléfono, vio como la familia se iba en uno de los botes y la pareja se acercaba al restaurante de la orilla.
Vio como el hombre se volteaba y aprovecho para soltar el aire. Escucho la voz de James a lo lejos y aprovechando que el hombre estaba distraído y James aun a una distancia considerable se levanto y abrió sus brazos. Sintió el aire frio de alaska golpear su cara junto con la brisa que podría pronto ser hielo, vio como el hombre guardaba su teléfono y a James entrar en el puerto y verla directamente a los ojos.
Anne cerró sus ojos fuertemente y se dejo caer hacia atras, al frio del agua le entro hasta los huesos pero apenas abrió los ojos bajo el agua sintió calor, sentia los brazos de August sujetándola, veia sus azules ojos y pronto sentia sus labios en los suyos, lo amaba y ya nada habia que hacer, se seguí hundiendo lentamente y ni siquiera sentia la falta de aire, se estaba ahogando y no tenia preocupación por eso, no tenia conciencia de lo que hacia, pronto sus ojos se fueron cerrando y las últimas burbujas de aire salían de su boca y nariz, lo último que vio fueron unos ojos cafes jalandola fuera del agua.
Cuando salieron a una distancia donde Anne pudiera pisar, James la saco al aire y ella empezo a toser.
-es que estas loca?! Que carajo te pasa Anne?!
Anne solo sollozaba.
-Que intentabas hacer?!
-NO TIENE CASO VIVIR ASI, JAMES!
James tomo su cabello y lo acaricio, pronto la saco y el hombre que antes hablaba por teléfono le cedió su chamarra a Anne.
-Le ayudo-. El hombre le coloco la chamarra y Anne bajo su blusa que habia dejado al descubierto su abultado vientre y aunque apenas se veia el hombre lo noto.
-esta bien?
-parece.
-soy medio déjeme revisarla.
-como te llamas? Me puedes oír?
-si..., soy Annabeth.
-Annabeth que?
-Welch Jones.
-sabes donde vives?
-si, departamentos del muelle número 405
-parece que no tiene heridas internas, tal vez solo un resfriado.
James la cargo y la llevo a casa.
El hombre vio como se alejaban y saco de nuevo su celular.
-August? Se dónde vive, ya la tenemos.
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Hola gente, se que tengo lectores mexicanos, mis condolencias por la muerte de chespirito pero por favor gente, no seamos ignorantes, no olvidemos ayotzinapa, vivos se los llevaron, vivos los queremos.
Les pido que lean "diario de una mexicana" es todo lo que esta pasando en México, apenas empece asi que acepto información, esa historia no es únicamente mia, es de todos los mexicanos que estamos en desacuerdo.
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La mirada perdida de anne
Ficção AdolescenteEsos ojos azules se llenaron de lágrimas al escuchar los pesados pasos de August, estaba enojado, podía sentir ya el cinturón marchándose en su frágil cuerpo, no había escapatoria. El tenia el control sobre ella pero no sabría lo que el mismo provoc...
